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Hoy comienza la transición en Cuba

Escrito el 24 febrero 2008 por Rafael Pampillón en América Latina, Cuba

La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento) designó hoy domingo a los integrantes del nuevo Consejo de Estado y de Ministros. Fidel Castro dejó ayer la presidencia de Cuba. Su sucesor, su hermano Raúl Castro, cuenta con el apoyo del Partido Comunista, de las Fuerzas Armadas, sobre las que ha ejercido el mando desde el triunfo de la Revolución, y de los servicios de seguridad que ha controlado desde 1989. No ha habido sorpresas ya que Raúl ya había sido designado sucesor en enero de 1959 y Presidente en funciones a mediados de 2006.

Como ha indicado recientemente Brian Latell en un artículo (“Cuba’s Transition Begins”) publicado en The Wall Street Journal, sea cual sea el camino que elija Raúl su elección garantiza que Cuba será gobernada de modo distinto que como lo hizo Fidel. Raúl va a ser un presidente más abierto, que su hermano, sabe consultar a sus subordinados y sabe delegar. Desde el triunfo de la Revolución y también desde que hace casi dos años se hiciera cargo de la presidencia interina del país, Raúl ha trabajado con gente de distintas generaciones y sensibilidades políticas.


En el ámbito económico, en más de una ocasión Raúl ha sabido explicar la cruda realidad cubana. Ha reconocido que muchos de los problemas de Cuba están causados por la falta de incentivos que genera el sistema económico cubano. Por eso en los últimos meses ha estado haciendo llamadas a la responsabilidad de los cubanos para que contribuyan a crear soluciones para los actuales problemas económicos. Raúl quiere que en materia económica las cosas cambien. Se ha quejado de la baja productividad del trabajador cubano que tiene como consecuencia los pobres salarios que recibe. El salario promedio en Cuba, menos de 20 dólares al mes, es “claramente insuficiente para satisfacer todas las necesidades básicas”. Por lo que piensa que prácticamente ese salario ha dejado de cumplir su papel de asegurar el principio socialista de que cada cual debe aportar según su capacidad y recibir según su trabajo.

Pero los últimos discursos de Raúl Castro, aunque apuntan a que va a haber cambios económicos, no hay en ellos ni sombra de apertura política. Es decir, que por ahora, al igual que su hermano, no tiene ninguna intención de abrir Cuba a la libertad de expresión y a la democracia. Y aunque el número de cubanos dispuestos a expresar su descontento en público ha aumentado, también lo han hecho las represalias del gobierno.

De acuerdo con Brian Latell, antes citado, todo hace pensar que después de casi medio siglo de dictadura de Fidel, comienza la transición económica en Cuba. Pasar de una economía socialista, controlada y planificada a otra más libre y abierta es un desafío colosal. Raúl Castro hereda un sistema económico quebrado y en bancarrota, una población profundamente frustrada, descontenta, con deseos de cambio y grandes problemas económicos. El sucesor de Fidel tiene el reto de aumentar la satisfacción y el bienestar económico del pueblo para lo cual tendrán que resolver los problemas de un desastroso sistema de transporte, desabastecimiento de alimentos, un sector agrícola atrasado y de muy baja productividad, una severa escasez de viviendas, una industria obsoleta, desempleo y la cada vez peor distribución de la renta entre los cubanos con acceso al peso convertible y los pobres, mucho más numerosos, que tienen que sobrevivir con unos pesos cubanos que les permiten comprar muy pocas cosas.

A Cuba se le abren ahora muchos caminos para pasar de una economía socialista a una economía de mercado tal como ya he explicado en otra entrada en este blog de economía (Cuba después de la muerte de Fidel Castro). Pero, tal como dije en la entrada de ayer (Fidel Castro, Hugo Chávez y la Iglesia Católica), lo deseable sería conseguir, junto con las reformas económicas, la liberación de los presos políticos, alcanzar un sistema democrático y detener la violación de los derechos humanos.

Comentarios

pedro narváez 24 febrero 2008 - 13:21

Yo creo que Ricardo Alarcón, también puede ser vicepresidente. Es uno de los más destacados líderes de la revolución cubana y preside la Asamblea Nacional desde el año 1993. Ha sido embajador de Cuba ante Naciones Unidas además de ministro de Asuntos Exteriores. Recientemente aseguró que le gustaría suceder a Fidel Castro.

Jose Luis Borrallo 24 febrero 2008 - 13:27

Sin lugar a dudas es un tiempo de esperanza para el pueblo cubano, pero siempre he pensado que la necesidades no se cubren si no hay una demanda de tales necesidades, o hablando en plata, si el pueblo cubano no demanda cambios, éstos no se producirán.
El pueblo cubano ha sido un pueblo adormilado con la propaganda del socialismo-comunismo más reaccionario, sustrayédole de la capacidad de pensar y actuar en libertad. Se ha acostumbrado ese estado de tal suerte que en mucho de los casos no han echado de menos la libertad o la democracia. ¿qué es eso? Nadie echa de menos lo que no conoce.
Es por esto que deberán tener mucho cuidado todos aquellos países que de manera ávida pretendan interferir de modo brusco en Cuba (léase EEUU y UE principalmente) ya que el pueblo cubano necesitará mucho cariño para que el producto que vende éstos (democracia, libertad, libre mercado…) no sea mostrado a los cubanos en su peor vertiende y se revierta en su contra.
Dejemos que los cubanos vayan adaptándose progresivamente, ayudémosles, separémosles de lo peor de sus vecinos y realcemos sus virtudes y sobre todo…nada de recriminaciones y revanchismos.

Alfonso Rivadavia 24 febrero 2008 - 21:37

Muy interesante el comentario del profesor. Parece que Raúl ha roto dos tabús:
1) Ha reconocido que los muchos problemas de Cuba no son causa del embargo americano o el “imperialismo”, como siempre ha insistido Fidel, sino los propios errores y perspectivas del régimen. Por lo que dice podría tratarse del primer paso hacia algo parecido a los modelos chinos o vietnamitas de desarrollo económico.

y 2) Parece que Raúl no tiene ninguna compenetración con el presidente venezolano Hugo Chávez y seguramente no tiene ningún deseo de someterse a los deseos de otro fascista justo cuando está finalmente cerca de escapar de las garras de su hermano. Pero Raúl se lo pensará dos veces antes de provocar al venezolano. Sin su respaldo, la economía cubana podría pronto caer en una profunda recesión.

López_S 24 febrero 2008 - 23:36

En el plano político no soy muy optimista. Mientras que viva Fidel Castro, parece muy difícil que hagan nada relevante.

En el económico, puede que adopten alguna medida para intentar atraer inversiones extranjeras y dinamizar la economía local. Es una cuestión de supervivencia.

Nelson 25 febrero 2008 - 04:46

Y quien va a ajustarle las cuentas a Raul Castro por lo numerosos asesinatos cometidos? Haremos como en las piramides de Egipto, las visitaremos absortos sin pensar en las decenas de miles de esclavos que murieron bajo la esclavitud generalizada que supuso su construccion ? Le perdonaremos todo si hace un virage o si lo propicia ? Tendremos el corage de ser tan hipocritas ?

Fernando Peral 25 febrero 2008 - 14:28

Aún es pronto para decir lo que cambiará en Cuba, y quiénes sean los protagonistas de ese cambio. La Iglesia católica cubana tiene que desempeñar un papel esencial, ya que es la única que puede tender puentes entre Cuba y el resto del mundo. Chávez no dudará en tratar de imponer un “tapado”, y tiene medios para hacerlo porque la economía cubana se ha vuelto muy dependiente de Venezuela. El empresariado cubano, aunque incipiente, podrá desempeñar un papel importante si la economía comienza a liberalizarse. La UE y Estados Unidos tendrán que jugar sus cartas con enorme cautela, pues cualquier intervención puede retrasar o abortar el cambio. Tendrán que escoger con mucho cuidado sus apoyos, y actuar siempre fe manera tangencial. España, el país que más podría ayudar al cambio por ser una potencia occidental intermedia, lo tendrá complicado mientras juegue la baza de Chávez y el socialismo bolivariano (para eso, los cubanos se entregarían a Chávez, que es el que ya tiene un pie en la isla y que ha sabido hacerse imprescindible en lo económico)y mantenga o agrave la confrontación con la Iglesia. Una vez más, se pone de manifiesto que las elecciones de marzo en España tienen mucha más trascendencia que la mera lucha entre partidos.

Para Nelson 25 febrero 2008 - 15:03

Antes habría que procesar primero a auténticos genocidas como Bush y otros artífices de la guerra de Irak, a China, a Rusia…

nelson 25 febrero 2008 - 15:16

Los asesinos no son mas ni menos autenticos, son asesinos y punto. Quien puede determinar esa calidad de mas o menos autenticidad ? Un crimen mas o un crimen menos no cambia la categoria Fernado, ahora si usted quiere hacer una lista por orden alfabetico, eso es otra cosa.
Saludos
Nelson

Fernando Peral 25 febrero 2008 - 17:24

El que desconoce su historia está condenado a repetirla (Arnold J. Toynbee)

Querido Nelson,

En mi intervención no he aludido a “asesinos”; dicho esto, creo que la transición de Cuba no podrá hacerse sin al menos una parte del régimen actual. Para cuando exista un sistema judicial que podamos considerar democrático y eficaz, tendrán que transcurrir años, y cuando exista, la mayoría, si no es que todos, los protagonistas habrán fallecido. La clave para mí está en las palabras de Arnold J. Toynbee que abren esta intervención: la historia hay que asumirla, con sus errores y aciertos, porque la historia no tiene marcha atrás. Juzgar a sus protagonistas es una tarea, en el mejor de los casos, vana, y en el peor, interesada. La evolución histórica del pueblo cubano pondrá a cada uno en su sitio, pero lo que tienen que conquistar los cubanos no es la historia, es el futuro.

Un saludo cordial

Nelson 26 febrero 2008 - 03:37

No acostumbro a entrar en debates politicos porque se que no van casi nunca a ninguna parte, pero Fernando, usted habla de genocidas, y genocidio segun el diccionario de la lengua española significa: crimen cometido con el proposito de exterminar un grupo etnico o social. De manera que usted da por sentado que Raul pertenece a este tipo de calaña, y en eso estamos de acuerdo. La diferencia esta en el orden de ajuste de cuentas que yo propongo, al que usted antepone a Bush. Pero el orden de los factores no altera el producto.
La transicion para que sea autentica hay que asumirla solo con aquellos que no tengan sus manos manchadas de sangre; esto es elemental. Y si como usted dice ya para ese entonces lo asesinos han muerto, la historia se ocupara de ponerlos en el lugar que les corresponde, ahi coincidimos. Tampoco concuerdo con la frase hecha de que la historia no tiene marcha atras; si la tiene. El solo hecho de revalorizar los conceptos y los enfoques historicos partidistas por uno francamente humano significa un cambio sustantivo en la historia que obviamente es sinonimo de pasado. Pero como van a conquistar los cubanos el futuro si el pasado esta lleno de baches y grietas con preguntas que todavia los cubanos no han aprendido a responder. Para dar un paso cuantitativo hay que dar primero, uno cualitativo, y eso significa replantearse la historia pasada y reciente desde otra perspectiva que no sea la politizada que ha enseñado durante 50 años el desgobierno de Fidel Castro.
No se si usted es cubano o no, pero si lo fuera y ha vivido en Cuba en estos ultimos cincuenta años posiblemente sepa de lo que hablo.

JUA CARLOS 26 febrero 2008 - 04:20

GRACIAS POR TODOS LOS COMENTARIOS,TODO DE CUBA , DUELE ,
LA REALIDAD ES QUE HOY ,CUBA TIENE UN NUEVO PRESIDENTE(MALO ) pero eso es algo diferente DESPUES DE 49 ANOS,ESPERO QUE CUBA Y USA ,LOS DOS ( NO DIGAN MAS MENTIRAS)PARA SATISFACER ,INTERESES PROPIOS,AMO A MI CUBA , PERO MAS QUE TODO A LOS MILLONES DE CUBANOS QUE ,QUE ESTAN ATRAPADOS ,EN LA POLITICA

Miguel G 26 febrero 2008 - 16:16

Me pregunto porque salen dos enlaces para el mismo articulo, tal vez un fallo del servidor?

Despues de infructuosamente intentar poner mi opinion sobre esto (no paraba de fallar el servidor), voy a intentarlo de nuevo.

Primeramente, para que nadie me acuse de nada, vaya primero mi condena de cualquier dictadura, sea del signo que sea.

Cualquier transición desde una dictadura a un sistema democrático puede hacerse de dos maneras, de manera brusca o de una manera suave. Creo que la transición española fue un buen ejemplo de lo segundo.

De todas maneras no es lo mismo desarmar un estado fascista que se abrió paulatinamente al capitalismo, que un estado comunista. Que se lo pregunten a los rusos y a los chinos.

Dicho todo esto, quiero constatar mi asombro al doble rasero que se tiene con el tema cubano, sobre todo en España, al haber sido la última colonia que perdimos todavía tenemos esa percepción de colonia y sentimos cierta responsabilidad sobre ella.

Creo que lo que está haciendo los EEUU y la UE es una hipocresia. Lo digo como lo siento. Exigir elecciones democráticas a Cuba y no exigirselas a China es simplemente una hipocresia. Seguramente se las piden (muy bajito eso sí) a los chinos, pero de momento no parece eso un problema para comerciar con China, no?.

Creo que el ejemplo ruso de evolución política antes casi que la economica ha sido desastrosa, y siempre para el lado de las libertades, las cuales no están garantizadas en el ex estado sovietico. Y como siempre la oligarquía del antiguo regimen parte con ventaja en las transiciones, en España, en Rusia, y seguramente ocurra lo mismo en China o en Cuba cuando se democraticen.

Ayudemos a los cubanos a mejorar su situación económica y la transición vendrá sola. Sigamos con embargos y le daremos alimento a los dictadores para autojustificarse ante los cubanos.

María 28 febrero 2008 - 15:38

Juan, pero quien está bloqueando a los cubanos?

porque pueden comerciar casi con todo el mundo. No hace falta que comercien sólo con sus odiados estados unidos.

A venezuela, por ejemplo, le están vendiendo médicos a cambio de petroleo.

A los españoles no nos dejan pagar a los empleados que allí tenemos, y hay que pagarle al régimen, el cual le da el 10% del salaria que paga el empresario español, el resto se lo queda el régimen. Así suma y sigue.

LT 7 agosto 2008 - 07:00

Aunque hay mucho que reprocharle a Raul Castro, quizás lo mejor sea permitirle que lleve a cabo sus reformas económicas sin trabas, ya que al menos está dispuesto a intentar mejorar algo. Todo intento de sabotear al gobierno cubano podria causar que éste involucione nuevamente hacia el más profundo y obsoleto fidelismo.

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