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Feb

El segundo semestre será mejor.

Escrito el 26 Febrero 2008 por Rafael Pampillón en Economía española

Algunos economistas sostienen que la crisis económica española va a ser larga y prolongada, otros piensan que será corta y que no va a afectar severamente al crecimiento y al empleo. Por último, como siempre en estas situaciones, están aquellos que creen que en el punto medio está la virtud ¿Qué grupo tiene razón? Nadie lo sabe.

Los optimistas a medida que vayamos entrando en una fase de mayor desaceleración de la actividad económica, nos van a decir que la economía española registrará en el próximo semestre un ritmo de crecimiento superior al del presente. Está comprobado que cuándo entras en una crisis económica todos los informes de los organismos internacionales siempre dicen que el siguiente semestre será mejor. Es el llamado síndrome “el próximo semestre será mejor” que se podría definir como aquella previsión económica optimista que supone que el siguiente semestre se comportará mejor que el anterior. Todavía son muy pocos pero ya se empieza a escuchar ese estribillo: “estamos en una suave desaceleración que muy probablemente tendrá su punto de inflexión dentro de seis meses para iniciar, en los últimos meses de 2008 una paulatina recuperación”. A partir de junio, cuando se conozcan ya los malos datos del primer trimestre de este año, aumentará el número de optimistas que nos dirán algo así como “en el segundo semestre de este año las tendencias bajistas se invertirán”. Y cuando llegue el otoño, y se vayan a aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2009 otra vez la misma cantinela: “El primer semestre de 2009 será mejor que el último de 2008”.


Un segundo grupo de economistas piensa que el futuro económico español es bastante incierto y el horizonte está más que nublado. Y que desde hace tiempo había razones para preocuparse. Este grupo, denominado agorero, lúgubre y pesimista, cree que España se enfrenta a una desgraciada combinación de una fuerte desaceleración de la actividad económica con aumento fuerte del paro y una inflación persistente que está reanimando los temores a una crisis larga cuyo final podría encontrarse, como muy pronto, en el 2010. Afirman que el actual modelo económico está agotado y no parece que por ahora haya recambio. Mientras tanto los datos que vienen apareciendo sobre la economía española no son nada buenos; persisten además las revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento de la Comisión Europea, FMI, OCDE y del consenso de los economistas.

Hay, sin embargo, entre los economistas, un tercer grupo que piensa “que ni tanto ni tan calvo”, que el desempleo va a aumentar pero no de forma alarmante y que además si el desempleo aumenta, ayudará a contener los aumentos de costes y precios, mejorando asía la competitividad de la economía. Para este grupo, la reciente subida de la inflación en España se debe a factores temporales y que parece probable que un enfriamiento económico mayor reduzca la inflación. Para estos economistas que creen que “en el punto medio está la virtud” el objetivo principal, en estos momentos, tendría que ser reforzar los mercados financieros y asegurar que las condiciones de crédito no tengan un impacto negativo sobre la economía real. Vislumbran la salida de la crisis en el segundo semestre de 2009.

No parece que la economía se vaya a enderezar en el segundo semestre, de este año 2008, ni en EEUU, ni en Europa, ni en España. Como decía Valentín el 6 de febrero en este blog de economía esto no ha hecho más que empezar…y parece que va para largo. Ojala nos equivoquemos. Mucho respeto y admiración para los optimistas, pero ellos también tienen que entender que, la diversidad enriquece y permite el avance del conocimiento y que en cambio la homogeneidad de las ideas, conduce al estancamiento. Como dice Roque San Severino, si el discrepante es valiente, el discrepado tiene la obligación de ser tolerante, en la convicción de que, con ello, contribuye a obtener un diagnostico mejor de la realidad económica. Probablemente, lo que más necesita la economía espñaola, en estos momentos, es un diagnóstico certero.

Comentarios

Tito 26 Febrero 2008 - 10:46

Yo soy de los que opino que los sintomas que estamos viendo, es sólo el comienzo.

Es evidente que la economia lleva una cierta inercia y cuando hay un cambio no se produce de la noche a la mañana. Primero empieza a caer un sector importante, en este caso es la construcción, algunas constructoras/promotoras intentan aguantar la caida de la demanda, y poco a poco van despidiendo empleados y cerrando sus puertas. Luego está la esperanza de estos empleados, cobran paro, y creen que van a encontrar trabajo, hasta que ven que no hay nada en su sector y empiezan a restringir su consumo.

No sólo es el sector de la construcción (ladrillo, obreros,…) el que se ve afectado. A su rebufo hay a otros sectores: asesorías de todo tipo, notarías, delineantes, reprografias, estudios de arquitectura e ingenierías, instaladoras electricas, fontaneria, etc… Muchas de estas empresas florecieron al calor de la construcción y se marchitarán con el enfriamiento de la misma. A su vez, el desempleo producido en todo este conjunto arrastrará al resto de sectores, en mayor o menor medida, que quedan en la economia española.

Esto se podría ver como una curva exponencial que va de menos a más (negativa). Ahora estamos al principio y “parece” un enfriamiento “suave”, pero esto es como una bola de nieve que se hará cada vez más grande.

Soluciones? Pues dificiles, la más sencilla, y temporal, es aumentar el gasto en obra publica, en colaboración con las CCAA. Despues, habría que hacer cambios estructurales, como por ejemplo intentar aumentar la competitividad en todos los sectores, y haciendo que la economía se asiente sobre unas bases sólidas y que no dependa de unos pocos sectores.

Un saludo.

Tito 26 Febrero 2008 - 10:49

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SamSS 26 Febrero 2008 - 15:13

Nada de obra publica o politicas keynesianas que tan mal fueron al mundo desarrollado en los años 80, que quieren ntra en una espiral inflacionista o que?

Reducir impuestos es lo unico que pienso favoreceria la contratacion de trabajadores y en parte el ahorro.

Pero bueno es la discusion de siempre, si controlar la inflacion o el crecimiento.

Far East 26 Febrero 2008 - 15:30

¿Y que me decís del perfíl del trabajador que se está quedando en el paro? : Albañiles sin estudios.

¿Y al que viene detrás? Camareros sin estudios.

¿Dónde les metemos? ¿A qué otra cosa que fomente nuestra competitividad se pueden dedicar?

¿Qué hacemos con los millones de ellos que se han asentado en España?

Como siempre se ha vivido al día, a aprovechar el pelotazo, que Dios proveerá.

Para Nelson 26 Febrero 2008 - 16:55

Y cuales son las soluciones a adoptar? Estimular la demanda agregada? (más inflación a largo plazo probablemente). O estimular la oferta agregada? Cambiar el modelo en el que se sustenta la economía requiere tiempo, pero yo estoy convencido de que el sector de la construcción no debe tirar del PIB de un país. No puede ser que aquí se construya más que en Reino Unido, Alemania e Italia juntas.

SamSS 26 Febrero 2008 - 17:53

Seguramente se retiraran de España numerosos inmigrantes que se han quedado en el paro, cuando la crisis de los años 70 y 80 recordemos todos lso emigrantes retornados hacia España, Portugal, Italia y Grecia.

El dinamismo se ha perdido, o se va a perder, centremonos en reformas estructurales y controlar la inflacion, pero eso si reformas fiscales ya.

López_S 26 Febrero 2008 - 21:12

No soy economista (aunque me encata la ciencia económica) pero en mi opinión creo que esto acaba de comenzar. Por mi actividad profesional estoy viendo como las empresas (especialmente PYMEs), principalmente las vinculadas a la construcción, no pueden afrontar sus pagos al día al no vender lo que tenían previsto. Ahora, además, ya no hay líneas de crédito ni refinanciaciones bancarias que valgan. Muchas cajas y bancos les han cerrado el grifo (permítaseme la expresión) a las PYMEs.

El paso siguiente es despedir trabajadores, suspender de pagos (concurso de acreedores) y a apañarse como buenamente se pueda. Si no hay manera de seguir adelante, quiebra y liquidación.

Claro, al despedirse trabajadores estos consumen menos y ya se sabe lo que pasa con el consumo… Todo ello unido al coste de las hipotecas y al aumento de precios.

Yo veo que esto está empezando y que quedan muchas empresas en dificultades que tardarán en salir adelante.

Las medidas de estímulo monetario, en mi opinión, en muchos casos sólo echarían más leña al fuego y alargarían la agonía de muchas empresas que tienen poco remedio.

Las medidas fiscales y las estructurales de oferta son las que yo creo que hay que hay que llevar a cabo, como apuntan otros comentaristas. No solucionan los problemas en dos días, pero te preparan para poder crecer en el futuro.

Tito 27 Febrero 2008 - 09:47

Es evidente que la solución de la obra publica no es la mejor. Ni si quiera bajar los impuestos, porque esto sólo afectaría a las empresas y personas que producen, y si un sector está tocado porque no hay demanda y no vende, la bajada de
impuestos casi ni les afectaría.

Existe el dilema entre la libre economía y hasta que punto el intervensionismo del Estado es útil. Yo pienso que el estado puede intervenir temporalmente, para corregir desequilibros de la economia, en la medida de lo posible y siempre que su intervención no provoque otros desequilibrios. No se trataría de cubrir el ritmo de construcción al 100% que hay actualmente, si no parte de él. A medida que la economia va digiriendo los recursos procendentes de este sector, se iría reduciendo poco a poco la inversión en obra publica.

Los defensores radicales del libre mercado no estarán de acuerdo, pero no se trata de que papa Estado deba salvar al sector de la construcción y sus sectores satélites por sus evidentes excesos, si no salvar al resto de la economía en su conjunto, y que no se vea afectada, ni salpicada por un sector que tiene gran peso dentro de la misma.

Básicamente lo que se conseguiría es ganar tiempo y poder afrontar otros cambios estructurales, fomentandos otros sectores y la competitividad, haciendo que el tejido empresarial sea más rico y no dependa de 2 sectores.

Un saludo.

antonio pastor 27 Febrero 2008 - 17:53

En el boletín económico del Banco de España publicado hoy se reconoce que la desaceleración se ha intensificado. La inestabilidad de los mercados financieros internacionales es la principal causa según el Banco de España. También los indicadores de empleo y los relativos a consumos intermedios evolucionaron en enero de un modo “más desfavorable” que en los meses anteriores.

A esto se suma que el nivel de confianza se encuentra en su momento más bajo, la industria de bienes de equipo constata una menor fortaleza y el sector de la construcción experimenta una mayor desaceleración. Aunque, en comparación con otros países europeos, la tasa de morosidad de las entidades bancarias españolas es reducida, se prevén incrementos.

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