December 28, 2007   

¿El declive del imperio americano?


Jose Ramón Díez Guijarro

Ojeando estos días la prensa internacional, me encuentro con el tradicional ejercicio de repaso de los acontecimientos más importantes del año. Y me sorprende que en la versión electrónica de Financial Times, la noticia más leída del año no está relacionada con las turbulencias financieras que se iniciaron el pasado verano, ni con la escalada del precio del petróleo o las actuaciones de los bancos centrales en un contexto de máxima dificultad. No, el artículo más consultado es el que escribió el Interventor General del Estado americano (David Walker), America risks the fate of Rome, el pasado mes de agosto, en el que vuelve a retomar un clásico como es el de comparar el declive del imperio romano con la actual situación de la economía americana.

Historiadores importante como Paul Kennedy ya analizaron el auge y caída de los grandes imperios (“The Rise and Fall of the Great Powers”) aunque el estudio se centró en el período 1500-2000. Aunque nadie ha superado al clásico de Edgard Gibbon ("The History of the Decline and Fall of the Roman Empire").

Lo destacable es que esta vez las críticas provienen de un alto cargo de la administración americana, nombrado por un período de quince años y, por tanto, no susceptible de apoyar a algunos de los grandes partidos en pleno año electoral. Además, se trata de la persona que tiene la responsabilidad de ejercer el control interno de las cuentas públicas americanas y, por tanto, un profundo conocedor de los compromisos adquiridos en un horizonte de medio plazo. Y el mensaje es claro, la única superpotencia que existe actualmente, se enfrenta a importantes desafíos en los próximos años que pueden poner en peligro este rol. Según el autor, la política fiscal, medioambiental, sanitaria, energética o exterior deben experimentar importantes revisiones a corto plazo. Especialmente preocupantes van a ser las implicaciones sobre la estabilidad fiscal, de las jubilaciones de los “baby-boomers” que empezarán a producirse a finales de esta década.

De manera que se recomienda al nuevo presidente que priorice la responsabilidad fiscal y la equidad intergeneracional a la hora de empezar a tomar decisiones, lo que debe implicar la reforma de la Seguridad Social, y del sistema impositivo. Todo con un horizonte de largo plazo, con la máxima transparencia y el acuerdo de los dos grandes partidos. Ideas que se pueden aplicar en muchos otros países y que reflejan la necesidad de que la política económica se desligue del ciclo electoral. En este contexto, la depreciación del dólar puede ser una señal del aumento de la desconfianza sobre el futuro de EEUU, aunque a corto plazo pueda tener efectos positivos. Mientras tanto y, en la línea de las sabias recomendaciones del profesor Pampillón, no estaría mal en estas fiestas volver a ver el clásico de Denys Arcand (El declive del imperio americano) y su secuela (Las invasiones bárbaras). No tienen mucho que ver con economía pero son dos interesantes películas.


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Posted on 28 December 2007

Comments

Muy oportuno y muy interesante tu post José Ramón. Estoy de acuerdo con David Walker. EEUU debe aprender no sólo del apogeo de Roma, sino también de la caída del Imperio Romano. EEUU es hoy la única superpotencia, pero tal condición se le puede acabar. Sus políticas, desde la guerra de Iraq a la salud, la enseñanza, la inmigración o el medio ambiente, precisan una revisión. El déficit público ha puesto al país contra las cuerdas. Ante los enormes e indudables desafíos actuales, EEUU no puede confiar exclusivamente en sus éxitos del pasado. Roma cayó por diversos motivos: la crisis moral y división interna, la excesiva expansión militar exterior y la irresponsabilidad fiscal. Cuando, como señalas, en EEUU se jubile la generación de la posguerra (la del baby-boom), el déficit público será todavía mayor y la deuda tremenda ¿Se producirá entonces la caída del Imperio Americano?

Posted by: Rafael Pampillón at December 28, 2007 05:49 PM

Parece que todo el la vida ha de tener su balanza, ya que si no se produce el desequilibrio. De hecho, el mal existe en tanto en cuanto se contrapone al bien, el odio al amor, ¿que es el frío sino la ausencia de calor?...
Estados Unidos se tiene que redefinir. Ya no tiene a un diablo tan evidente,desde la caida del muro de Berlin y la lucha contra Al- Qaeda no es popular en muchos países porque consideran que lo de la "torres gemelas", es consecuencia de ese orgullo consuetudinario americano y que "bien merecido se lo tienen".
Todas estas guerras y tareas exteriores en las que se han metido no han sido bien vendidas al exterior y lo están pagando no sólo con una deuda galopante sino con muchas vidas y precio social.
No sé si es homologable la situación de Roma a la de USA, pero lo que si es cierto, es que no veo un sustito a su hegemonía que no me cree desazón. En fin, "In god we trust"

Posted by: Jose Luis Borrallo at December 28, 2007 06:40 PM

En consonancia con lo que ha dicho Pampillón en otro sitio, a mí me parece que una de las amenazas al imperio americano es la propia insolidaridad internacional de Estados Unidos frente al resto del mundo. No ha firmado los acuerdos de Kioto, (con un 5% de la población mundial es responsable del 25% de las emisiones totales de gases contaminantes), se fue de la Cumbre del racismo (cuando Israel abandonó la Reunión al ser acusada por los países árabes de racista), solo aporta el 0,1 % del PIB en Ayuda Oficial al Desarrollo (cuando la media de los países donantes es 0,4 y los países nórdicos y Holanda entregan más del 0,7%), no quiere que sus ciudadanos se sujeten al Tribunal Penal Internacional, es incapaz de poner fin a los conflictos de Oriente Medio y tiene una política agraria, al igual que Europa y Japón, muy proteccionista y, por tanto, insolidaria con el Tercer Mundo.
http://economy.blogs.ie.edu/archives/2007/06/hacia_donde_va.php

Posted by: nanule at December 29, 2007 04:28 PM

A lo largo de los últimos 500 años los imperios han surgido y desaparecido con relativa rapidez. El mundo ha estado dominado sucesivamente por españoles (la España imperial duró siglos), franceses e ingleses. En el siglo pasado aparecieron finalmente el imperio soviético y el americano. Tras el colapso del comunismo EEUU se ha convertido en la única potencia mundial. Efectivamente al final del siglo XX EEUU se erigió como país dominante ganando la carrera tecnológica (es la primer potencia tecnológica del mundo), la política (única superpotencia), la militar, que le permite ser el imperio y la económica (es la primera economía del mundo). Su dominio es incluso cultural ¿Ha llegado a su fin?
http://economy.blogs.ie.edu/archives/2007/06/ha_comenzado_la_1.php

Posted by: ana at December 29, 2007 04:30 PM

Sobre este tema Samuel P. Huntington ha escrito un libro polémico (¿Quiénes somos?) http://en.wikipedia.org/wiki/Who_Are_We%3F_The_Challenges_to_America%27s_National_Identity
en el que señala que a corto o a largo plazo EEUU se tambaleará y entonces ¿Qué país ocupará su lugar? ¿China? ¿India? No lo sabemos, pero, desde mi punto de vista, los indicios señalan que poco a poco, lentamente pero de forma perceptible, las bases sobre las que se construyó el sueño americano se tambalean. Para Huntington la caída del imperio, se debe entre otras cosas, a los inmigrantes latinoamericanos, especialmente mexicanos que destruyen las tradiciones de EEUU erosionando la identidad norteamericana. A mi me parece que no. Estoy de acuerdo con Manule EEUU se está autodestruyendo por su política unilateral e insolidaria.

Posted by: Rafael Pampillón at December 29, 2007 04:37 PM

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