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¿Cambiará Argentina su política económica?

Escrito el 25 Diciembre 2007 por Rafael Pampillón en América Latina

Este mes, Cristina Fernández de Kirchner tomó posesión de la presidencia argentina. Sustituye así a su marido Nestor Kirchner quíen aplicó una política económica muy heterodoxa a lo largo de su mandato presidencial: control de precios, restricciones aduaneras y arancelarias a los productos importados, incumplimiento de los contratos con las empresas extranjeras, congelación de las tarifas de los servicios públicos que ha puesto en serio peligro la continuidad y la calidad de los servicios, política monetaria excesivamente laxa, gasto público desbordado y tipo de cambio muy intervenido para mantenerlo debilitado.

Todos estos factores han sido percibidos por los empresarios como una fuerte intervención del estado en la economía que distorsiona los incentivos del mercado, distribuye inadecuadamente los recursos, introduce un fuerte elemento de imprevisibilidad en las empresas y ahuyenta las inversiones extranjeras.


El gobierno de Nestor Kirchner manipuló los datos oficiales de la inflación. De ahí que el nuevo ministro de Economía de la nueva Presidenta, Martín Lousteau, haya comenzado a trabajar en la normalización del Indec con el objetivo de acercar la inflación oficial a su verdadero nivel real. Con esta medida y otras que se deberían tomar el nuevo ministro daría mayores niveles de credibilidad a los mercados y a los inversores. Martín Lousteau debe abrir la economía al exterior en vez de cerrarla, incorporar más competencia en el sistema productivo interno, luchar contra la inflación, alcanzar un mayor superávit en los presupuestos del estado y mantener el crecimiento económico a través de las exportaciones y la entrada de capital extranjero.

Al nuevo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se le abre, por tanto, una ventana de oportunidad. Con mayoría en ambas cámaras, y casi absoluta en el Congreso, tiene un amplio margen de maniobra y un clima propicio de gobernabilidad, que le permiten reducir los niveles de corrupción y de incertidumbre económica que, desde hace años, frenan las inversiones nacionales y extranjeras. La Presidenta tiene que dar la imagen de que Argentina es un país que cumple sus contratos, paga sus deudas y respeta los derechos de propiedad. Cuando los Gobiernos son limpios y democráticos, la administración pública es eficiente y se suprimen los favoritismos y los trámites burocráticos excesivos, se fomenta la competencia, las regulaciones son eficientes, las instituciones y los jueces son independientes y hay seguridad jurídica, los países están en mejor situación para atraer a la inversión extranjera. Esto es lo que necesita Argentina y lo que tiene que hacer el nuevo gobierno ¿Desperdiciará Cristina Fernández esta oportunidad histórica?

Comentarios

Duilio 25 Diciembre 2007 - 22:44

Cómo tantos argentinos, he sufrido los vaivenes de la política económica local en carne propia varias veces. La Argentina es un país con enormes recursos económicos, y también con valiosos recursos humanos. La clase política está totalmente desacreditada. Es corrupta en buena proporción y dilapida los recursos del estado. La Argentina vive por estos días un gran crecimiento económico, pero esto no se ha traducido en un mejor nivel de vida de sus ciudadanos. La mayoría de nosotros penamos para llegar a fin de mes. La economía en sus parámetros parece mucho más saneada que en la década del 90 pero enfrenta grandes riesgos también.
La década del noventa se caracterizó por el fuerte endeudamiento del estado nacional. Los bancos internacionales prestaban dinero a manos llenas a la Argentina, que por entonces tenía un peso argentino que era muy fuerte, un 10 por ciento más fuerte que el dólar estadounidense para que se den una idea. Esto hizo que el país empezara a tener grandes déficits comerciales, una verdadera sangría de dinero, y que se sustituyese buena parte de la industria local por productos importados. Las pocas empresas locales que quedaban en pie entraban en bancarrota o se vendían a los extranjeros por poco dinero. La caída en la producción y el aumento del desempleo produjeron un cada vez mayor déficit fiscal, lo que acentuó la presión impositiva y contribuyó más al deterioro económico. Mientras tanto el gobierno recibió durante buena parte de esa década dinero de los bancos internacionales para mantenerse en pie.Para seguir prestando exigieron que la Argentina vendiese todas sus empresas públicas a extranjeros. Y como el gobierno nacional necesitaba cada vez más grandes sumas de dinero accedió al pedido, cambiando la mayor parte de las acciones de las empresas locales por bonos de deuda, de deuda que adeudaban a esos mismos bancos. Cuando la economía entró en recesión y el gobierno no pudo pagar los intereses de la deuda ni tenía ya nada más que vender, declaró la cesación de pago con los organismos financieros de crédito. Y empezó una verdadera debacle. La Argentina pasó de ser una alumna admirada del sistema financiero a una paria a la que no había que prestarle un centavo. Entonces el gobierno, viendo que no tenía fuentes de financiamiento y que las puertas de los países centrales y sus bancos se les cerraban decidió hacer lo impensable. Echó mano a los depósitos de las familias argentinas. Yo fui uno de los afectados. Por un arreglo que hicieron el gobierno con los bancos extranjeros locales (que son prácticamente el 100 por ciento de los bancos que operan en la Argentina hoy día, ya que durante los noventa se vendieron absolutamente TODOS al capital internacional) se acordó no devolver los depósitos a los ahorristas, o mejor dicho, devolverlos a SU manera. Aquellos que querían que se les empezase a devolver el dinero inmediatamente, en cuotas, sufrieron UNA QUITA DEL 80 POR CIENTO DE SUS AHORROS. Ese fue mi caso. El dinero de muchísimos años de trabajo se lo quedó el gobierno nacional y los bancos extranjeros. Yo tenía una cuenta de ahorro en el ABN AMRO, un banco holandés de primera línea que me devolvió lo que quiso. Los demás recibieron bonos con fecha de cobro en el 2015 apróximadamente por el total del valor nominal de sus depósitos. Muchos se suicidaron por el robo de los ahorros de toda la vida, especialmente ancianos. La década del 90 terminó con la Argentina doblegada, sin un centavo y sin ninguna empresa de capitales locales. La petrolera YPF, mineras, empresas de energía, de alimentos, de comunicaciones,los bancos de capital local, las cerealeras, la industria manufacturera, todo terminó en manos de extranjeros. Y con una economía en bancarrota empezó un éxodo masivo de gente al exterior, algo que España conoce muy bien porque allí emigraron buena parte de los argentinos, que vemos a España y en menor medida Italia (mis padres son italianos los dos) como países de refugio natural, dado que la mayoría aquí tiene sangre española o italiana, o de ambas colectividades.
Cuando el gobierno dijo a los bancos extranjeros que debían reducir ellos también la deuda de la Argentina en una proporción considerable aceptaron de buen agrado la medida. Pero he aquí que los bancos ya se habían desprendido de la deuda argentina, que había sido vendida en los mercados internacionales, a pequeños inversores de bolsa. La principal afectada fue Italia, cuyos pequeños ahorristas perdieron cerca de unos 20.000 millones de dólares por la magia de los bancos internacionales y el gobierno nacional. Fue un verdadero golpe de gracia para la economía italiana, que ya venía alicaída. Otro tanto perdieron los pequeños ahorristas de Japón.
El país en los números grandes hoy está mejor, pero ya no tenemos nada que sea nuestro de qué enorgullecernos. Nuestra economía es manejada desde afuera. ¿Qué puede hacer Cristina Fernández en este contexto, cuando todos los factores de poder están afuera? Verdaderamente no lo sé.
Y nosotros seguimos aquí. Eso sí, la mayoría de mis compatriotas y yo tememos de los bancos. Y no nos faltan razones.

Antonio López 26 Diciembre 2007 - 10:13

Dice Duilio que la clase política es corrupta. Efectivamente, los índices de transparencia y de libertad económica de Argentina figuran en los puestos más bajos. En 2007, Transparecia Internacional, la considera muy corrupta: ocupa el puesto 105° entre 160 países. En un ranking de cero a diez –en el que cero es un país altamente corrupto y diez, altamente transparente–, Argentina ha sido calificada con 2,9 puntos, a una distancia tremenda de Chile (7), el país más transparente de América Latina ¿Qué se puede hacer para erradicar este cáncer de la corrupción en Argentina y en general en América Latina?

ana pastor 27 Diciembre 2007 - 10:56

Los bancos de inversión tampoco dan mucho crédito a que Argentina solucione de una vez por todas el default de 2001. Recordemos que aún, y desde la reestructuración de la deuda en marzo de 2005, quedan por pagar 20.000 millones de dólares en bonos. Lehman Brothers, por ejemplo, ha señalado que existen muchas dificultades en las negociaciones de Argentina con el Club de París. El panorama financiero de la Argentina parece manejable, pero también es desafiante. En 2008 el Gobierno debe buscar en los mercados cerca de 4.700 millones de dólares. Pero hay que tener presente que el 32% de los bonos colocados en 2007 se hicieron a través de Venezuela.

pedro narváez 27 Diciembre 2007 - 11:17

Sobre las relaciones económicas de Argentina con Venezuela no se debe olvidar que el Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que Chávez envió a Argentina en agosto 800.000 dólares en efectivo en un maletín para financiar la reciente campaña electoral de Cristina Kirchner. Si resulta cierto, esto confirmaría lo que muchos argentinos sospechan desde hace tiempo: Argentina, bajo el mando del ex presidente Néstor Kirchner y ahora de su esposa, han sido financiados por Chávez. La presidenta Kirchner pasó a la ofensiva la semana pasada, calificando la acción del FBI (que detuvo a cuatro personas relacionadas al caso del maletín) como una “operación basura”. Pero hay que recordar que el hombre que transportaba el maletín con los 800.000 dólares retornó a su hogar en Florida después de que las autoridades argentinas lo dejaran libre. El periódico argentino La Nación reveló hace unos meses que aviones y funcionarios venezolanos aterrizan regularmente en el aeropuerto Jorge Newberry en Buenos Aires y que pasan por alto las inspecciones aduaneras.
Si Chávez de verdad subvencionó la campaña de Cristina Kirchner, ella le debe mucho.

luis gualtieri 29 Diciembre 2007 - 21:21

bueno en primer lugar, quiero dar las gracias a las personas que asen que exista un espacio como este (muchísimas gracias) soy argentino tengo 26 años vivo en Barcelona ase 5, y soy un legado mas de la penosa historia de mi país, la cual siempre fue manchada por golpes militares, desaparecidos, alta desigualdad socio económica, ect. En segundo lugar quiero expresarme con un tanto de bronca, dolor y resentimiento debido a la ignorancia de nuestro pueblo. Que no despierta de la pesadilla que nos asen vivir estos que se asen llamar políticos, que muchos de ellos la universidad la tuvieron que cursas por el mero hecho de que sin el titulo no iban a ninguna parte. ESTOS PERSONAJES QUE ME NIEGO A ya marlos POLITICOS a mi me modificaron mi existencia, el rumbo de mi vida, estoy con tanta pena dentro mió que cuando escucho hablar de mi país prefiero no escuchar, por que se me pone la piel de gallina.
Siempre me cuestiono, por que me tuve que fugar de mi país, por causas de unos desgraciados, cuando tendrían que haberlo echo ellos. Me vine a Barcelona a los 21 años a trabajar de peón en las obras de lunes a domingo de 8 a 22hs
Por 20€ al día que en ese entonces para mi era un fortuna. Pues bueno me fui por las ramas, solo me gustaría que ARGENTINA con lo tan rica y maravillosa que es tenga unos gobiernos mas justos y coherentes con el pueblo, por que como dice la canción para el pueblo lo que es del pueblo.
Desde ya muchas gracias y un saludo RAFA Y UN PROSPERO AÑO NUEVO A NUSTRA ECONOMIA ESPAÑOLA

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