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Nov

Desafíos de un planeta en cambio

Escrito el 9 noviembre 2007 por Rafael Pampillón en Economía Global

Un reciente informe publicado por Eurostat sobre proyecciones demográficas pronostica que en las próximas décadas la población total de la Unión Europea (UE) aumentará en 13 millones de habitantes hasta el año 2025, pasando de 457 millones el 1 de enero de 2005 a 470 el 1 de enero de 2025. Este crecimiento solo se explica por el saldo migratorio, ya que a partir de año 2010, el número de muertes superará al de nacimientos. No obstante, a partir de 2025, el saldo migratorio ya no podrá compensar la caída natural de la población por lo que se registrará una disminución de 20 millones de habitantes hasta 2050, año en el que la población total europea se situará en 450 millones de personas. Un reciente informe de Naciones Unidas apunta en la misma dirección.


Entre 2005 y 2050, las reducciones más fuertes de población de la UE se acusarán en la mayoría de los nuevos Estados miembros: Letonia (-19,2%), Estonia (-16,6%), Lituania (-16,4%), República Checa (-12,9%), Hungría y Eslovaquia (-11,9% en cada una) y Polonia (-11,8%). Los mayores aumentos corresponden a Luxemburgo (+42,3%), Irlanda (+36%), Chipre (+33,5%) y Malta (+27,1%). En términos absolutos, las disminuciones más importantes de población se esperan en Alemania (-7,9 millones), Italia (-5,2 millones) y Polonia (-4,5 millones), mientras que Francia (+5,8 millones), Reino Unido (+4,7 millones) e Irlanda (+1,5 millones) registran las subidas más destacadas. Para España, Eurostat pronostica que la población se reducirá pasando de 45,2 millones en 2015, a 42,8 en 2050.

Estos datos son importantes porque aunque parezca paradójico, la disminución de la población puede socavar también los niveles de vida de un país. ¿Qué implicaciones tiene todo esto para la empresa? La Conferencia Anual del Instituto de Empresa que se celebrará el próximo 16 de Noviembre, propone un debate abierto sobre este tema poblacional y otros grandes desafíos a los que se enfrenta el mundo: los recursos naturales, el futuro demográfico, los nuevos mercados, las nuevas culturas, cambios en la producción, cambios en los patrones de consumo, cambios en las formas de viajar, de vender, de comunicar, de liderar y de financiar. En definitiva cambios no solo económicos y sociales, también empresariales.

Para ello vamos a contar en la Conferencia Anual con Asit Biswas, Premio Estocolmo 2006, premio llamado Nobel del Agua, Hania Zlotnik, directora de Población de Naciones Unidas, Michel Camdessus, ex Director del FMI, José Antonio Herce, experto en sistemas de pensiones Isaac Tabor, Economista Jefe de Iberdrola Felix Hernández, Investigador de CSIC, representante del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) y con Juan Negrillo, representante en España del The Climate Project de Al Gore, ambas instituciones han sido reconocidas con el Premio Nobel de la Paz 2007. En esta página a la izquierda arriba tienes un banner donde se explica con más detalle, el programa, horario e intervinientes de la Conferencia Anual del Instituto de Empresa (DESAFIOS DE UN PLANETA EN CAMBIO).

Comentarios

Fabio Casasús 12 noviembre 2007 - 13:28

A mi personalmente me preocupa más las implicaciones fiscales de una población menguante en las economías europeas basadas en el bien estar.Ya que el decrecimiento de la población está provocado por una caída de la tasa de natalidad –y porque la esperanza de vida mientras tanto está aumentando- los países con poblaciones menguantes experimentarán un rápido crecimiento del ratio de población anciana. En el año 2050, con las tasas de fertilidad actuales, Japón y muchos países del viejo continente tendrán una población con una edad media que superará los 50 años. Ello supone que dos tercios de la población adulta reunirán los requisitos para beneficiarse de las pensiones públicas según las leyes actuales. Tampoco podemos olvidar el impacto del envejecimiento demográfico en el gasto sanitario ya que el coste público extra podría exceder fácilmente del 10% del PIB en muchos países. Los gobiernos tendrán que elegir entre subidas de impuestos que actuarían como un lastre para el dinamismo económico, o reducciones de las prestaciones sociales -pocos gobiernos se atreverían a llevar a cabo una medida tan impopular-. Además, para ello habría que recortar la dotación a otras partidas presupuestarias (como educación, infraestructuras y defensa) o gobernar con grandes déficit fiscales (y minar los ahorros nacionales) para un final conocido.

Javier Tomás 13 noviembre 2007 - 09:54

En mi opinión, el estado del bienestar es difícilmente viable sin que se den dos condiciones demográficas:

• Volumen demográfico; España ha pasado de 30 millones de personas en 1960 a estos 45 de la actualidad. Europa ha pasado de 500 millones en la década de los 30, a los casi 800 en 2007.

• Estructura piramidal de dicho volumen demográfico; Una pirámide invertida, a nivel demográfico, significaría que el gasto en pensiones, hospitales…

Es por ellos que, en el futuro, es posible que veamos avances en una doble dirección; por un lado, el del desarrollo de políticas de apoyo a la familia y a la natalidad y, por otro, la progresiva introducción de determinados supuestos de eutanasia, al igual que se contemplan en el aborto, sino se mejora la calidad de vida de la “cuarta edad”.

Para concluir, decir que concuerdo plenamente con D. Rafael en que este envejecimiento de la población acarreará, como consecuencia, cambios en la mentalidad, en la economía, en las costumbres, en las dietas…

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