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Nov

¿Por qué los profesores deben hacer investigación?

Escrito el 28 noviembre 2007 por Rafael Pampillón en Educación, mba´s, universidad.

Me pregunta Apolonio, en un comentario al post ¿Cuál es el secreto de la calidad de enseñanza? , que relación existe entre la investigación y la docencia.

Es sabido que los profesores de universidad y de también los de las escuelas de negocios nos dedicamos a la docencia y a la investigación. Sin embargo, en el conjunto de la docencia, la fracción de tiempo que un profesor dedica a exponer los resultados concretos de su investigación representa una parte muy pequeña del tiempo total dedicado a la enseñanza. En esas condiciones surge la siguiente pregunta: ¿Por qué continúa siendo importante la labor investigadora? A mi me parece que la labor investigadora tiene una influencia muy importante sobre el contenido de la labor docente.

Esta influencia se basa en tres aspectos: a) Aquellos profesores que realizan investigación tienen una probabilidad mayor de explicar un curso (una asignatura), cuyo contenido sea actual, que aquellos otros que no investigan; b) Ante la aparición de nuevas ideas, aquellos profesores que investigan tienen mayor capacidad para decidir cuáles de ellas constituyen nuevas corrientes de pensamiento original que añaden valor al corpus del conocimientos y cuales no; y c) Además, los docentes que investigan se ven forzados a ahondar en la justificación de sus argumentos, a la vez que deben contrastar su validez contra las ideas de las otras corrientes imperantes, lo cual lleva a los investigadores a conocer todo el espectro de las nuevas líneas de pensamiento científico.


Uno de los problemas a los que se enfrenta la enseñanza es que existe cierta ignorancia por parte de sus consumidores (alumnos) sobre la calidad de la docencia que reciben en los centros universitarios y escuelas de negocios. Si los estudiantes tuviesen capacidad para saber que el contenido de algunas asignaturas, de determinados centros docentes no está actualizado, no tendrían incentivos para matricularse en esas asignaturas. Bajo esta premisa, la Universidad tampoco tiene incentivos para mantener esas asignaturas.

El problema para cualquier Universidad es que le resulta muy difícil obtener una información veraz sobre el contenido preciso y el valor de los cursos que imparten sus profesores, y en consecuencia le es muy difícil conocer la calidad del profesorado de que dispone, para cumplir con las tareas que le han encargado los clientes (alumnos, padres, empresas y, en general, la sociedad). Sin embargo, la cantidad y calidad de la investigación que se lleva a cabo en las escuelas de negocio y universidades permite obtener un indicador sobre cuál es la preparación de sus profesores y, por tanto, sobre el valor de sus asignaturas (o sea sobre su productividad).

Hay varios estudios que muestran que aquellos estudiantes que obtienen sus titulaciones en centros universitarios que realizan una cantidad mayor de investigación tienden a ganar salarios más elevados que aquellos estudiantes que obtienen sus titulaciones en centros en los que se realiza una menor cantidad de investigación. Por otro lado, la teoría del capital humano explica que hay una correlación entre la cantidad de investigación que se realiza en la Universidad y la cantidad de conocimientos que adquieren los estudiantes, a pesar de que como se ha indicado, normalmente, los profesores dedican poco tiempo a explicar el contenido de sus investigaciones a los alumnos.

En resumen, contestando a Apolonio, la investigación realizada en una Universidad permite obtener algunas señales sobre la cantidad y calidad de los conocimientos científicos que poseen quienes se dedican a la docencia. En este sentido, si las autoridades universitarias desean que se imparta una elevada calidad en sus enseñanzas, deben proveer de los medios económicos necesarios que permitan maximizar la labor investigadora de sus profesores.

Comentarios

Jaime Vázquez 28 noviembre 2007 - 10:45

“Un buen conductor debe conocer mecánica pero no por ello debe ser ingeniero industrial”

Siempre me ha llamado la atención la fascinanción por la investigación escasamente aplicada/aplicable que se tiene en determinados ámbitos de las ciencias sociales. Se llama investigación a cualquier cosa y de hecho sólo hay ver un registro de las tesis doctorales para ver la inmensa inutilidad de la mayoría de ellas.

Sin duda hay que investigar, pero con más rigor y, sobre todo, más conectado a la realidad.

El propio post da un ejemplo: varios estudios relacionan los salarios de las personas con la investigación realizada en las universidades donde han estudiado. ¿Cómo se ha hecho ese estudio? Sospecho que también se podría haber llegado a la conclusión, y así lo harían las empresas inmobiliarias, que también hay una relación entre los salarios que pueden ganar los alumni y los metros cuadrados que tienen las universidades.

Creo que los salarios sí pueden tener una relación con las universidades de procedencia, pero de ahí a identificar una variable (la investigación) con el todo (la universidad) hay un salto importante.

Que se investigue, pero, por favor, que sea con rigor y sobre temas relaventes.

Ricardo Plaza 28 noviembre 2007 - 11:34

Estimado Rafael,

Estoy de acuerdo contigo respecto a la necesidad de la investigación para el profesor y sus efectos positivos. Sin embargo, la realidad que yo he experimentado como alumno, y ahora también como profesor, es que una gran parte de los profesores tienen un sesgo totalmente docente, de tal forma que asimilan el corpus del conocimiento (digamos que estudiar y comprender ese corpus es su investigación) y lo transmiten al alumno. Muchos de estos profesores son docentes con una pedagogía brillante pero no responden al modelo de profesor investigador del que tú hablas (existe también el modelo de buen investigador pero regular docente e, incluso, el investigador que no realiza ninguna labor docente. También, claro, el notable docente e investigador).

En la mayoría de los casos, el profesor investigador vuelca una parte pequeña del fruto de sus investigaciones en la docencia (pongamos un 25%, creo que exagero). El resto (75%) se hace público en forma de informes, artículos, libros,… Es decir, que el alumno o padre, en definitiva el cliente de formación del Instituto de Empresa o del CEU o, aunque en menor medida, el de la Complutense, está pagando fundamentalmente un servicio (formación) que, en el mejor de los casos está enriquecido con una pequeña parte de la investigación que la universidad o escuela realiza.

La pregunta entonces es la siguiente, ¿por qué el alumno, especialmente el de los centros privados, debe pagar la parte de la investigación del profesor privado que beneficia a toda la sociedad? ¿No debería existir un trato igualitario, de la Comunidad de Madrid o del ministerio correspondiente, hacia el profesor público y privadorespecto a la investigación en los centros de educación superior? ¿Reciben lo mismo uno y otro desde la administración pública? Sin embargo, ¿no se les exige lo mismo? ¿Es justa la ecuación dinero privado-profesor investigador privado-beneficio social público comparada con la ecuación dinero público-profesor investigador público-beneficio social público?

Un saludo y enhorabuena por el blog.

Ricardo Plaza. CEU-San Pablo

Emilio Portes 28 noviembre 2007 - 12:10

Estimado Rafael,

Estoy terminando el master y he sido estudiante de universidad pública.

La diferencia en la calidad del profesorado de una institución a otra, salvo excepciones, es muy favorable para el Instituto de Empresa, y sinceramente no creo que esto se deba a la investigación, si no al ejercicio profesional y la experiencia de los profesores, en un master, los contenidos se relacionan con la realidad mientras que en la universidad no lo hacen.

Creo que la investigación es fundamental , pero no todos los profesores tienen que investigar. Además hay que distinguir entre buenos profesores( que es lo que hace falta y se valora por los alumnos) y buenos investigadores.

Creo que la investigación que llega a los alumnos son las grandes líneas de grandes pensadores y profesores pero no los trabajos de investigación de cualquier profesor, por lo que no creo que sean necesarios.
Un saludo

Pedro 28 noviembre 2007 - 15:13

Para nada, o quizás en una ínfima parte, estoy de acuerdo con Rafael. Plantea el eterno dilema, engañoso por otra parte que se plantea en el ámbito universitario.
Se debe partir de la base que a un profesor lo contratan para enseñar, para ser docente. Para investigador existen centros específicos (CSIC, Ramón y Cajal,…).
La investigación que realizan determinados “docentes” no llega a trasmitirse en el aula más alla de un 5%. Si vale para aumentar el currículo, para publicar, para asistir a congresos,..etc. pero para poco más.
Todos hemos sido alumnos (y algunos ahora profesores) y lo que queriamos y quieren es un buen profesor, un buen comunicador, un buen docente, alguien que les cuente que se van a encontrar en el mundo del trabajo. Además por lo general los alumnos no tienen conocimientos de si un profesor investiga o no.
Una cosa es cierta, los conocimientos que se impartan deben estar actualizados; eso es una cuestión clave. Pero lo que se necesita en la docencia son “docentes”. Para investigar, como he mencionado antes, existen centros específicos y la Universidad es uno más de ellos, pero no el único.

jose luis borrallo 28 noviembre 2007 - 15:36

Un profesor investigador es y sera una mente abierta, inquieta y en un procentaje muy alto gran docente. Personalmente abogo por la obligatoriedad que deberia ser impuesta a las Universidades por la investigacion unidas a su financiacion.
Ni que decir tiene que de igual manera deberia obligarse a las Universidades a tener acuuerdos de colaboracion con las empresas para que las empresas se acercaran al mundo universitario y explicasen a los alumnos la problematica real y de igual manera la empresas encontraran a alumnos preparados cuando acabasen los estudios, a los cuales no hubiese que formar a posteriori.

Roque Calvo 28 noviembre 2007 - 17:26

Una opinión interesada. Interesada en el avance del conocimiento y no en la cadena de transmisión de la que profesor, alumno e investigador forman parte.
Todo maestro fue antes pupilo. Cualquier creador o investigador siempre puede tratar de enseñar lo propio o adquirido con mayor o menor elocuencia y éxito.
El que crea algo nuevo aporta a ese corpus llamada conocimiento, sea técnico o humanistico, contribuyendo o mutando el conocimiento hasta entonces reconocible.
La cadena de la que forman parte profesor y alumno garantiza la pervivencia del ‘homo sapiens’, aunque sin investigación es posible que el conocimiento degenere en una incesante recopilacion incostestada o, mucho peor, incontestable por generacion futuras.
Unir docencia e investigacion es la ‘economia de escalas’ -excusar este término en el blog de economia- en el progreso del conocimiento, donde el creador alcanza sinergias con el conocimiento anterior y las proyecta sobre el alumno más allá de la recopilacion. ¿Que investigador se puede jactar de que sus aportaciones no beben de conocimiento aportado por otros? ¿Qué profesor se tiene por tal y no por charlatan si enseña necedades con pedagogía infinita?

Vaya mi reconocimiento por los grandes maestros (sean o no profesores) y por los buenos investigadores (insignes o ignotos).
Por los profesores que investigan, mi admiracion y esperanza para el futuro.

Santiago Iñiguez, Dean IE Business School 28 noviembre 2007 - 18:51

Querido Rafael,
Enhorabuena por la serie de artículos sobre educación en tu blog. Eres una de las referencias del modelo de profesor que potenciamos en el IE Business School, al que a veces me refiero con la denominación de “canguros” (kangaroos). No sólamente gurús, sabios que generan conocimiiento, sino académicos que son capaces de saltar de la investigación a la docencia, de la clase a la interlocución con la alta dirección, de la empresa a un medio de comunicación. Enhorabuena.

Rafael Pampillón 30 noviembre 2007 - 09:02

muchas gracias Santiago, viniendo de ti es honor y un motivo de orgullo y satisfacción. Desgraciadamente el orgullo, la soberbia y la satisfacción no favorecen precisamente el progreso ni de la docencia ni de la investigación. Pero, a pesar de ello, lo seguiré intentando. gracias otra vez y un abrazo. Rafa

Angélica 30 noviembre 2007 - 11:08

¿Que por qué un profesor tiene que investigar?

¡Huy! Será porque he estudiado biología, con especialidad en bioquímica, un campo que cambia tan rápido que los conocimientos se quedan obsoletos en cuestión de semanas.

Que un docente sea investigador permite asegurarse de que está al día de lo último que se cuece en su campo, que tiene una mente abierta y dispuesta a seguir aprendiendo, y sobre todo, impide que se “atocine” sobre sus conocimientos y fotocopie las clases de curso en curso. La investigación da a los profesores una humildad que no se obtiene de otra manera, una aproximación a la enseñanza y al aprendizaje muy especiales, porque no en vano un investigador nunca deja de ser un estudiante.

La capacidad de transmitir los conocimientos adquiridos es ya otra cosa, pero un maestro que sigue enamorado de su disciplina y que sigue leyendo, comparando, analizando y publicando conclusiones tiene muchas más probabilidades de querer transmitir pasión y curiosidad a sus estudiantes, y seguramente sea un buen pedagogo capaz de insuflar ese “algo” que hace que den ganas de ir a clase, de leer más de lo que nos piden, de dedicar una vida a ese campo.

Marlen 24 marzo 2008 - 20:03

Muy acertada respuesta estimado Rafael. Casualmente estoy investigando el porqué los profesores deben investigar.

sara leticia 19 mayo 2011 - 01:55

y si muy buena pregunta por que los profesores deben de investigar suena algo muy interesante…..

Se requiere que el docente investigue para crear docentes críticos, con pensamientos propios producir saberes, analizar y enfrentar problemas a mayor experiencia su docencia.

Enrique Rus 3 septiembre 2013 - 13:29

Quisiera aclarar una postura, no se contrata a un profesor para enseñar, sino para enseñar e investigar, en el porcentaje que se estipule en el contrato, por tanto, si me pagan para algo, debo hacerlo y si no me gusta, dejar la plaza a otro que quiera hacerlo, es así de sencillo.

Además, no solo es sencillo, es que al final es lo que sobrevive, la Universidad pública en España está quebrada en una parte, diría que mayoritaría y el estado que la financia también, al final el equilibrio aparece por si mismo…siempre.

René 15 agosto 2014 - 14:42

¿Y por qué un investigador debe ser profesor?

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