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¿Qué es el círculo vicioso de la pobreza?

Escrito el 27 octubre 2007 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía

Para entender el funcionamiento del círculo vicioso de la pobreza creo que es preciso, primero señalar que una condición muy importante para que un país se desarrolle es que exista crecimiento económico y este crecimiento depende de que las empresas realicen inversión de capital (físico y humano). Por tanto, a largo plazo, no puede haber desarrollo económico en un país sin un tejido empresarial fuerte y competitivo. Para el desarrollo económico, también de los países pobres, es vital el papel de la empresa. Un sector empresarial dinámico y fuerte genera empleo, reduce la inmigración descontrolada, incrementa los ingresos fiscales, eleva la renta y el bienestar y permite ofrecer bienes y servicios de mejor calidad a un menor costo.

El círculo vicioso de la pobreza

Es cierto que en la mayoría de los países esta inversión empresarial se financia a través del ahorro interno y también que los inversores nacionales son más estables que los extranjeros. Pero no menos cierto es que los países pobres pueden estar inmersos en lo que se llama el círculo vicioso de la pobreza. Creo que fue el sueco Gunnar Myrdal premio Nóbel de Economía (1974) quien acertó a explicar en que consiste este círculo vicioso. Muy en resumen, consiste en señalar que los países pobres tienen ciudadanos con rentas muy bajas y que la poca renta que tienen la destinan fundamentalmente al consumo, es decir, no tienen capacidad de ahorro. Sin capacidad de ahorro no pueden invertir (no hay formación de capital). Y sin inversiones no aumenta la producción, ni la productividad, ni el empleo. Sin aumentar la producción un país se estanca y se empobrece. Un país pobre no ahorra consume casi toda su renta para poder sobrevivir. Si solo se producen bienes de consumo no se producen bienes de inversión y sin inversión (incremento de capital) no hay crecimiento económico.


¿Se puede romper el círculo vicioso de la pobreza?

Lo llamativo, en la historia de la humanidad, es el hecho de que, en un determinado momento histórico, un cierto número de países fueron capaces de romper el círculo vicioso de la pobreza e iniciar el camino hacia la prosperidad creciente de casi todos sus ciudadanos. ¿Qué pueden hacer los países pobres? Si un país está atrapado en el círculo vicioso de la pobreza porque carece de ahorro nacional puede buscar fuentes externas para financiar su desarrollo económico. ¿Cuáles son esas fuentes de financiación exterior? 1º) Puede obtener recursos a través de las exportaciones; con las divisas externas conseguidas a través de la exportación puede pagar los bienes de capital que necesita para su crecimiento económico. 2º) Recursos transferidos desde el exterior por la inversión extranjera directa. 3º) Puede conseguir divisas solicitando créditos internacionales y 4º) Puede conseguir Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y también a través de donaciones privadas y 5º) Las remesas que envían los emigrantes también pueden financiar la inversión.

Por tanto, muchas veces la solución al problema del círculo vicioso de la pobreza pasa por traer financiación del exterior para romper ese círculo y mejorar así los niveles de bienestar, aumentar el empleo y la renta. Pero para atraer empresas extranjeras, hace falta una serie de condiciones como un marco jurídico en el que el país receptor garantice el derecho de propiedad y permita exigir el cumplimiento de los contratos. Desgraciadamente, no todas las empresas privadas (nacionales y extranjeras) se encuentran en la mejor situación para generar empleo, inversión y capital humano. Las situaciones que impiden la competencia, como puede ser el monopolio y el oligopolio, la corrupción, el control de precios, la aplicación de elevados aranceles a las importaciones o a las exportaciones y las subvenciones estatales disminuyen la capacidad de la empresa privada para reducir la pobreza. En cambio, cuando los Gobiernos son limpios y democráticos, la administración pública es eficiente, se suprimen los favoritismos y los trámites burocráticos excesivos y se fomenta la competencia, entonces, las empresas están en mejor situación para combatir la pobreza.

Comentarios

Adalberto Mendoza 27 octubre 2007 - 18:02

Como dice Rafa, la forma más viable y rápida para salir del círculo vicioso es a través de fuentes externas de financiación.

Pero yo estoy seguro que existe otro medio mucho más lento y duro para salir del círculo vicioso. Traté de comentarlo durante la clase de Análisis Económico de Países impartida esta semana, pero no supe expresarme correctamente. A continuación lo ilustro con un ejemplo:

Dentro de una familia de recién casados, el padre trabaja en una fábrica y la madre en casa. El padre gana 100€ todos los meses, y cada uno consume 40€, es decir, que el consumo total es de 80€ y ahorran 20€. Al año siguiente tienen un hijo, lo que eleva el consumo familiar. El hijo consume 20€ por lo que la familia ya no tiene capacidad de ahorrar. (Se supone que el aumento de la renta del padre es equivalente a la inflación del país, tampoco existen subsidios del estado).

¿Qué pasa?, la familia ha caído en el círculo vicioso, toda la renta se destina al consumo, y no hay ahorro para que su hijo en un futuro pueda estudiar (inversión), por lo que no podrá conseguir un trabajo que le provea de una renta para ayudar a su familia. Y además, a medida que crece, el consumo del hijo crecerá y los padres tendrán que bajar su consumo para que su hijo pueda comer, empobreciendo cada vez más a la familia.

La forma fácil de salir de esta situación, como se ha mencionado, es mediante ayuda externa a la familia (crédito, subsidio del gobierno, etc.). Pero el padre que tiene visión de futuro decide, desde que su hijo ha nacido, ahorrar con su esposa 4€ mensuales para crear un fondo de estudios. Con el tiempo, el resultado de este fuerte sacrificio, permitirá que su hijo reciba educación, consiga empleo y al final la renta de la familia se eleve.

En conclusión, un país no solo debe esperar a que se apiaden de él, también hay un factor cultural, de sacrificio, de visión a largo plazo o de ganas de echar para adelante por parte de su población, que le permitirá salir del círculo vicioso de la pobreza.

Beltrán Caruana 27 octubre 2007 - 19:07

Adalberto,

el que un pais reciba inversión directa, exporte o reciba fondos o créditos de organizacióne u otros países no significa que se apiaden de él. A mi cuando una entidad bancaria me concede un préstamo para financiar mi MBA no me parece que se apiada de mí, me dan la posibilidad de que invierta en mi formación para obtener unos mayores ingresos con los que hacer frente a esa obligación.

Yo creo que incluso los fondos sin contraprestación, a fondo perdido, deben exigir a su destinatario unos resultados, unas políticas y una auditoría seria.

El otro día en clase también surgió un debate interesante. Alguien dijo (no omito el nombre, es que no lo recuerdo) que la culpa de la no devolución de la deuda argentina al Fm era de la propia institución por haberselo dejado. Creo que a estas alturas cada país debe ser responsable y “ponerse las pilas”, dejar de tratar de salir del paso y ir hacia delante ya que quizas dentro de 20 años muchos paises no estén ni siquiera en el circulo vicioso de la pobreza, sin capacidad de ahorro, sino que están sin nada que llevarse a la boca.

Ferran G. Jaén 27 octubre 2007 - 21:56

Os copio lo que publiqué en “SYN@PSIS” (N. º 16, mayo-junio 2005)sobre la pobreza de las masas, como contribución al debate:

Han transcurrido algo más de veinticinco años desde que John Kenneth Galbraith escribiera La pobreza de las masas (en versión española de Plaza & Janés, primera edición mayo de 1982, con título más claro y ajustado en inglés: The nature of mass poverty, publicado en el año 1980 en Pelikan Books, con primera edición de la Harvard University Press en el año 1979). Tras su inmediata lectura, preparé unas notas que debían conducir a una recensión, pero creo que finalmente no llegué a redactarla y vengo a hacerlo ahora espoleado por una noticia que me envió no hace aún demasiado tiempo mi amigo Rafael Millán −español que viene desempeñando su importante trabajo de ayuda al desarrollo en países sudamericanos−, quien me alcanzó una noticia de Perú en la que se dice que ese Estado debe fijarse en los Estados Unidos y no en Europa, por el diferencial de productividad a favor de los Estados Unidos. Mal van si andan poniendo tan larga su mirada, que al final, en las lindes de la visión esferoidal se nos figura el precipicio.
A este excelente ensayito, citado como mero opúsculo por el propio Galbraith en sus Memorias (de las que, por la suculencia que tienen, daré a conocer comentario próximamente) y como tal publicado en las ediciones en inglés mencionadas, le dio cuerpo la editorial española abultándolo con hojas que sólo contienen título del capítulo al que anteceden y notas también separadas al final de cada uno de estos; pero podemos darlo por bueno, pues, en compensación, tiene cosidas sus hojas y dispone de un conveniente índice de materias al final. No debe confundirse con otro librito de Galbraith que versa sobre el mismo asunto, intitulado The voice of the poor. Essays in economic and political persuasion, originalmente editado por la Harvard University Press, U. S. A. en el año 1983, vertido al francés por Éditions Gallimard en el año 1984 intitulándolo La voix des pauvres ou ce qu’ils ont à nous dire sur l’économie (junto con esta edición, conservo el comentario de Philippe Reiller, publicado en media columna en L’Expansion, 5 a 18 de octubre de 1984). Si no yerro, la versión española sería Naciones ricas, naciones pobres, publicada por Editorial Ariel en el año 1986 (según deduzco de los breves y periodísticos comentarios que conservo de A. Carabén, de 19 de abril de 1986, creo que en La Vanguardia y de J. Lasarte en El País del día 5 del mismo mes y año). Dicho sea para evitar la confusión.
Directo al meollo, Galbraith hace repaso de las explicaciones que se dan de la pobreza distinguiendo “dos formas de pobreza. En primer lugar, la que aflige a unos pocos o, en todo caso, a una minoría, en ciertas sociedades. Y, en segundo lugar, la pobreza que afecta a todos, excepto a unos pocos, en otras sociedades.” (p. 23) Busca él la esencia o naturaleza (y mal está que se prescinda de palabra tan principal en el título, dejándolo en llamativa ambigüedad, incluso si se hace para salvar la cacofonía) de la pobreza del segundo tipo, que en la práctica se da en comunidades
rurales. Establecidas las lindes, expone y somete a juicio crítico razonado las diversas explicaciones:
1) La más común, la que radica en la pobreza natural, o sea la condición física, que él desmonta con ejemplos y contraejemplos de países e incluso de estados norteamericanos. 2) le sigue la que considera al sistema económico como causa de la pobreza, bien sea al no comprender las ventajas de la libre empresa en un caso, o porque sean explotados y se les apropien de la plusvalia, en el otro; así, podemos contraponer China y Singapur o Taiwan, y, como pone de manifiesto Galbraith, “Para enjuiciar las causas de la pobreza en la Europa Oriental, evidentemente es más importante determinar si el país o región en cuestión pertenecía, antes de 1914, al Imperio austrohúngaro (o alemán) que valorar el moderno impacto del comunismo.” (pp. 29-30). 3) Causas que, pudiendo ser consecuencias, se invalidan como explicativas hay varias, así: la falta de capital para el desarrollo, la carencia de talento técnico y administrativo; igualmente, cuando se señala a un Gobierno ineficaz o a su administración pública, olvidando que ésta puede estar infrafinanciada. 4) Otras causas que no es de buen tono mencionar tienen que ver con el origen étnico, o, con similar ambigüedad, el clima (todavía recientemente se daba como causa determinante. Véase Geografía de la pobreza y la riqueza, por J. D. Sachs, A. Mellinger y J. L. Gallup en Investigación y Ciencia, mayo 2001) o la situación geográfica. La mayoría de estas explicaciones proceden de los países ricos, pero también las hay procedentes de los países pobres, así: 5) destacando la del legado colonialista, si bien nos resalta el autor que “Hace ya un siglo y medio que, Iberoamérica consiguió su independencia.” Tampoco vale el desequilibrio en el trato comercial entre países industriales frente a los poseedores de materias primas (explicación que atribuye a Raúl Prebisch), pues hay ejemplos como los propios Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Australia entre los principales productores de productos primarios que son países opulentos. Carencia de explicación o sobreabundancia de explicaciones, más persuasivas que probadas, llevan a Galbraith a formularse un propósito modoso: dar con alguna más plausible (“un grupo de aclaraciones consistentes.”, dice en p. 39)
El problema de la pobreza de masas cobró importancia tras la II Guerra Mundial y el movimiento independentista colonial. La principal preocupación norteamericana entonces era el comunismo y de esta preocupación política se siguió un enfoque erróneo en la década de los cincuenta, al considerar que había que eliminar las condiciones objetivas que pudieran empujar a algunos países al comunismo. En el año 1961, “John F. Kennedy puso en tela de juicio la identificación entre la preocupación por la pobreza y el anticomunismo” (p. 55); no obstante, varias de las causas de la pobreza esgrimidas o no contempladas tenían fundamento en ser útiles a la práctica política o a los diferentes grupos interesados en explicarla.
Galbraith resume sencillamente los factores que promueven el desarrollo en los países ricos: “ahorros en el consumo corriente para adquirir capital; una tecnología progresiva para corporeizar o hacer uso del capital; un sistema político y social que aliente al individuo a buscar su mejoramiento; y una regulación de todo el proceso, principalmente a través del mercado.” (p. 78), contraponiendo lo que denomina «equilibrio de la pobreza», estrechamente vinculado al nivel de subsistencia en las comunidades rurales −con su comprensible aversión al riesgo− y en el que cualquier intento de aumentar las rentas se ve contrarestado casi automáticamente, sin que sirva la ayuda exterior para despegar, pues “en ese caso, en la estructura de la pobreza se alzan unas fuerzas sociales y biológicas que abortan el progreso y perpetúan la pobreza.” (p. 87). El crecimiento de la población causa el ruinoso retorno al equilibrio de la pobreza.
Más grave aún considera la acomodación a la cultura de la pobreza. ¿Cómo no aceptar que se acomoden los pobres a su pobreza − aunque les resulte fatal y perpetúe su destino −, si los ricos lo hacen a su riqueza? “Siempre existe una minoría que trata de escapar. Y, si aumentan las posibilidades de evasión, declina la lógica y la racionalidad de la acomodación.” (p. 100), y de ello podemos deducir una vía de colaboración: concentrar los recursos en esa minoría, pues la pobreza no es inevitable y en esa minoría, en el número de los que rechazan el equilibrio de la pobreza, estriba una diferencia sustancial entre países ricos y países pobres. Se han mostrado ilusorias algunas ideas de fácil calado, como la del reparto de la propiedad de la tierra y Galbraith nos da ejemplos fracasados en los que empeoró la situación de partida.
Para salir del equilibrio de la pobreza y de la acomodación, queda «la huida industrial», tanto en su vertiente socialista (importante todavía cuando Galbraith escribe; mucho menor hoy), como la que invitan a seguir otros países ya industrializados; camino de resultados imprevisibles cuando se emprende, a juicio de nuestro autor. De mayor seguridad y de interés común de quienes quieren huir de la pobreza y de los que precisan de su fuerza de trabajo resultará la migración, pues “Para los que rechazan la acomodación, constituye un recurso desplazarse de los países pobres a alguna de las naciones industrialmente adelantadas.” (p. 180), lo que siendo verdad experimentada por cuantos la han practicado y que abre una vía de mejora en el país de origen, no es una garantía en todo momento, creo yo, pues se requieren condiciones específicas de los habitantes y masa crítica suficiente. Sirvió en el caso de España, combinando las remesas de emigrantes, el turismo y el esfuerzo de quienes desde dentro decantaron la balanza contra el equilibrio de la pobreza y la acomodación, pero aún hoy podemos notar la persistente fuerza retardataria de aquel acomodo de antaño.
Dr. F. G. Jaén.

Adalberto Mendoza 28 octubre 2007 - 10:58

Beltrán,

No me refería a que las ayudas sean una caridad, pero a pesar de que un país reciba ayuda extranjera de cualquier tipo, si dentro de la sociedad no existe un cambio de actitud, y toda su renta sigue siendo destinada al consumo, la salida del círculo vicioso será más lenta que si el pueblo pone también de su parte ahorrando.

Hay muchos ejemplos de artístas y cantantes, que pasaron de no tener nada a tener mucho éxito con sus obras y canciones. Pero que en sus momentos de éxito, su comportamiento fue al corto plazo, despilfarro, excesivo consumo, cero ahorro, que al final los terminó llevando a una pobreza aún mayor a la que tenían antes de su éxito. Por lo anterior, es importante tener en cuenta el componente cultural para poder salir de la pobreza.

Fabio Casasús 28 octubre 2007 - 12:41

Tal vez ha llegado la hora de que dejemos de culpar a agentes externos, de buscar ayuda en otros, y de que aceptemos que la solución a la pobreza está dentro del potencial humano de cada individuo y de las políticas públicas que permiten que cada individuo realice su potencial.

Ángel Alberto 28 octubre 2007 - 23:04

Yo creo que es una estupidez pedirle a alguien que es incapaz de satisfacer sus necesidades básicas que ahorre.

DIOSDADO 29 octubre 2007 - 21:28

lo que se esta buscando es lograr slir de ese circulo desviando la atencion minima de renta hacia un ahorro qu nadie dijo en umn primer momento ” sera facil agamoslo” es por ello que este gran sacrificio representa una manera inexorable de salir de aquel decoroso circulo de pobreza entendes Fabio Casasús

Stephanie Reina 12 noviembre 2007 - 15:36

Educación y Voluntad. Concuerdo con Adalberto que un elemento importante para salir del círculo vicioso es la visión a largo plazo o las “ganas de salir adelante”, que es a lo que yo llamo voluntad. Hace falta que toda una generación se sacrifique,
hacen falta unos veinte años de gente que se apriete el cinturón, unos veinte años de seguir un modelo de ahorro e inversión sabiendo que al final se va a escapar del círculo vicioso de la pobreza (un poco como el caso de Chile).
¿Y por qué no existe esa voluntad? Si las “recetas” económicas están ahí, si es bien sabido que si se utiliza la financiación externa para comprar bienes de capital se llegará a un crecimiento económico que nos hará salir de la pobreza, ¿por qué no se
hace? El problema es que NO es bien sabido. En un país pobre, son relativamente pocos los que han recibido una educación adecuada. ¿Cómo hablarles a las decenas de millones de habitantes que viven en pobreza extrema de políticas económicas y de resultados a largo plazo si la única realidad que entienden es que hoy por hoy no tienen qué comer? Por eso pienso que es necesario primero, erradicar la pobreza, luego educar a las masas, y una vez hecho esto, aplicar las soluciones necesarias, lo cual es un proceso muy lento.

Jose A. Menéndez 28 noviembre 2007 - 15:45

Siempre me ha llamado la atención la existencia de ciertos países pobres que sufren cíclicamente el azote de fenómenos naturales (tifones, huracanes, monzón, terremotos, sequías etc)como los situados en Centro América, Africa, Indochina.
Parece que cada x años, no queda piedra sobre piedra al paso de una catástrofe de este tipo y que se confirma que la desgracia siempre se ceba con los más débiles.
Aquí, como en el caso del huevo y la gallina, merece la pena preguntarse: estos países ¿Tienen catástrofes por ser pobres?, ¿o son pobres por que tienen catástrofes?

Carmen 22 febrero 2009 - 12:11

Hola,

en mi experiencia de más de un año en una ONG de desarrollo tuve la oportunidad de vivir cerca el drama de algunos países africanos (en concreto de la costa occidental) que efectivamente están encerrados en una espiral de pobreza. Los gobiernos corruptos, los aranceles, la falta de formación de la población, las estructuras sociales patriarcales, las supersticiones y la ayuda al desarrollo que reciben del “primer mundo” que muchas veces es un “regalo envenenado”, etc están haciendo realmente dificil la creación de valor económico sostenible en estos países…Se dan situaciones como la de no poder llevar a cabo un proyecto de edificación de una escuela porque el jefe de la aldea consideraba que “traería mala suerte”, en una ocasión un pozo que construimos en medio de una aldea no se utilizaba, porque para las mujeres el paseo de varios kms hasta el punto donde habitualmente cogían el agua (antes del pozo) era el único momento en el que podían charlar con sus amigas y no estar bajo el control de sus maridos (la mayoría de ellos sin trabajo y que las maltratan sistemáticamente… se dedican a estar todo el día tirados bebiendo cerveza local)
El papel de las mujeres africanas es fundamental en el desarrollo de estas comunidades, muchas se organizan en cooperativas y son emprendedoras, pero sus proyectos no suelen ser sostenibles en el tiempo y tienen que luchar contra todas las trabas imaginables (sociales, políticas…) La iniciativa de algunas empresas sociales (como las que promueve acumen fund, http://www.acumenfund.org/) y los bancos de microcreditos (http://es.wikipedia.org/wiki/Banco_Grameen) me parecen muy buenas opciones pero realmente es muy complicado, debido a este círculo vicioso del que hablamos, ir modificando las estructuras africanas para que todas estas iniciativas sean duraderas en el tiempo y generen realmente valor y no sean acciones puntuales que den esperanza a una generación pero desaparezcan con la generación siguiente.

Valentina Fernandez 2 septiembre 2009 - 00:39

En mi opinion y coinsidiendo con muchos comentarios anteriores creo que la pobreza tambien se puede asumir como una falta de cultura de la población , que en algunos casos (paises pobres) es una poblacion mediocre y sin vision de futuro. Quiza sea una opinion errada debido a mi corta edad, pero al estudiar y ver como la gente se mueve puedo ,tambien otorgar este fenómeno a malos manejos por parte del estado.Al cual la mayoria prefiere asumir como culpable, pero para mi es tan culpable el estado como la poblacion.
No es un estado del que no se pueda salir, pero implica esfuerzo y dedicacion para lograr ayudar a esa gente, que el dia de mañana podemos ser nosotros , que necesita ayuda.

antonimo 9 abril 2010 - 01:18

bueno….yo lo queria mas completito….para mi es…osea,..antonimo

Manuel Romero 27 agosto 2010 - 03:08

Hola .
Soy ciudadano de un pobre pais, Nicaragua, y aqui la pobreza es por los gobiernos, es decir usan la pobreza para vivir pidiendo en le exterior, a venezuela, UE, USA y a Rusia. Aquí no se promueve el desarrollo sino la indigencia para justificar la ayuda externa . Los paises ricos lo que deben hacer es pagar lo justo por los productos del tercer mundo y que la ayuda que den sea al rublo educación y a la generción de empleo y que además sea controlada y ejecutada por ellos mismo y evitamos la corrupción de la derecha e izquierda de estos paises pobres .

Diana Juárez 21 junio 2013 - 20:07

Considero que la educación es un factor importante que hace que la cultura de consumo no se reduzca, la gente tiene una mentalidad a corto plazo, lo que hace que no prepara provisiones para el futuro. Creo que desarrollar también una política de educación haría que el círculo de la pobreza se rompiera más rápido ya que se generaría una población más educada que proyectaría más confianza.

Arturo A. Gómez M. - IMBA A4 23 junio 2013 - 15:02

En mi opinión, a partir de 1991, en Colombia se efectuaron tres transformaciones institucionales fundamentales que han marcado la pauta en la evolución de la política monetaria y fiscal de los gobiernos desde esa fecha:

1. La independencia del Banco de la República y el papel de las tasas de interés y del tipo de cambio como instrumentos de “ajuste”.
2. Con la Constitución de 1991 y sus efectos fiscales y legales sobre el gasto público, fijando transferencias sin tener en cuenta la realidad de la balanza de pagos de la economía y asumiendo ingresos mayores por una bonanza petrolera que llego más de 20 años después.
3. El marco constitucional y legal que regula la política fiscal y la política monetaria y cambiaría.

Con sus aciertos y desaciertos, estas transformaciones sumadas a un cambio significativo en la seguridad a la inversión extranjera y un mejoramiento en la institucionalidad general y a las libertades, están permitiendo que en los últimos 20 años Colombia efectúe cambios estructurales que rompan el círculo vicioso de la pobreza. Pero aun el camino es largo, esperamos que con los mas de 12 acuerdos comerciales firmados y vigentes y rompiendo records en inversión extranjera, los gobiernos inviertan en el largo plazo y permitan que el capital humano y la tecnología se conviertan en la factores de producción que cambien la cara de un país que lleva una guerra sufrida por mas de 60 años.

Eugenio Franco - IMBA A4 23 junio 2013 - 17:49

Una solución que se deben plantear los países que quieren salir de la pobreza es que a los empresarios (quienes en mi opinión son los principales motores del desarrollo económico del país) les debe ser rentables tanto a corto como a largo plazo el aumentar la renta de sus trabajadores. Esto como se puede hacer?
1. Aumentando el nivel de competitividad de sus trabajadores a través de capacitación y oportunidades de crecimiento profesional dentro de la organización. Esto mejoraría la competitividad de la Compañía y a su vez los niveles de ingreso (escalafones salariales) de sus integrantes.
2. Existe un punto en específico que pocas empresas se han planteado, y esto es desarrollar y potenciar a las familias de sus trabajadores. Casos concretos, por ejemplo en la industria petrolera en Colombia, los proyectos que se desarrollan deben disponer de cuantías específicas para inversión en el área de influencia de dichos proyectos. Si por ejemplo, contratamos a un obrero para que trabaje en un proyecto determinado y parte de las cuantías destinadas para inversión social en el área de influencia se utilizaran para capacitar a sus familiares en temas como cocina, artesanías, calzado, soldadura, construcción, etc, aumentaría no solo la capacidad del obrero en encontrar un mejor trabajo (debido a la experiencia que adquiere con la empresa) sino que también sus familiares (los que reciben capacitación) podrán desarrollar habilidades que les permitan acceder a nuevas oportunidades de empleo e inclusive a crear sus propias empresas. En este punto, la rentabilidad para la empresa se ve reflejado en uno de los principios de la economía: los individuos responden a los incentivos; el obrero al ver que sus familiares se ven beneficiados por su trabajo en la Compañía desarrollará un mejor desempeño en las metas que le sean trazadas.
Estos dos puntos reflejan una visión de los que es ciertamente la Responsabilidad Social que tienen las Compañías y una manera de como puede influenciar para que las personas aumenten sus niveles de renta y su propia competitividad en el mercado laboral.

Tatiana 23 junio 2013 - 20:36

Desde mi punto de vista para la salir del círculo de la pobreza, tal y como expone Rafael es imprescindible la seguridad jurídica y la no corrupción del gobierno. Esto pasa por un banco central independiente, por una seguridad jurídica y por una honradez de los cargos públicos (si es posible que eso exista en alguna parte del mundo).
Sin estas bases es muy complicado que un país salga de la pobreza, ya que por mucho que sus ciudadanos hagan un esfuerzo en el ahorro, una inversión en la educación, no servirá de mucho si el día en el que quieran recoger sus frutos el gobierno hace lo que le da la gana.
En cuanto a la inversión extranjera pasa algo similar, pocas son las empresas que van a querer asentarse en estos países si el gobierno puedes expropiarles al día siguiente, los bancos no van a querer conceder préstamos internacionales ya que el riego de impago es alto. En lo relativo a Ayuda al Desarrollo, exportaciones y a las remesas, es probable que con la crisis actual de los países en desarrollo, estas partidas sea menor que hace unos años.
Esto debería ser la prioridad de los países, ya que sin estas bases va a ser muy complicado romper este círculo.

calandria 12 septiembre 2013 - 22:12

Serìa bueno que tambièn consideres las aportaciones de Knut Wicksell (sueco) y que si quieres que tu informaciòn sea tomada en serio, que evites el poner “creo que”, mejor investiga bien antes de escribirlo y ponlo con toda seguridad. Bien por lo demàs.

Mila Szejman (mim s4) 16 enero 2014 - 23:16

Estimado Profesor,
En principio quiero comentarle que estoy de acuerdo con la teoría del ¨circulo vicioso de la pobreza¨. Entiendo que su nominación se debe a que resulta arduo complicado que los países pobres puedan salir de dicha situación dado que generalmente estos desarrollan políticas económicas contrarias a las soluciones que Ud. plantea en su artículo.
Es por ello que no estoy totalmente de acuerdo con las soluciones propuestas, más allá de que teóricamente sean correctas.
En primer lugar, obtener divisa extranjera mediante las exportaciones es utópico en países como Argentina, dado que el Banco Central se hace de dichas divisas, devolviendo a los exportadores divisa local a un tipo de cambio no competitivo. Así, el único que recauda moneda extranjera es el gobierno, que en países como estos son generalmente corruptos, y los exportadores se quedan sin su correspondiente dinero para poder invertir en mano de obra u otros bienes o servicios.
En segundo lugar, en los países pobres suele no existir inversión extranjera de envergadura ya que no existe seguridad jurídica que proteja sus inversiones.
En tercer lugar, este tipo de países no califica para recibir créditos internacionales, no sin cláusulas leoninas, que luego incumplen.
Ademas, los países que incurren en el circulo vicioso de la pobreza suelen mantener su status, dado que a los políticos les conviene mantener una sociedad populista e inculta para que en las elecciones sean votados.
De todos modos, creo que el circulo vicioso de la pobreza puede ser quebrantado por medio de políticas de inversión gubernamental en educación e infraestructura (hospitales, rutas, colegios, etc) fomentando la inversión en principio de empresas locales, para que contraten mayor mano de obra, mientras esta sea cada vez más calificada y el gobierno entienda en qué es rico el país para así poder salir adelante. Si en Argentina no existiese control de precios, regulación restrictiva sobre el mercado de divisas, políticas populistas y corrupción (entre otras), se podría cambiar el rumbo del país en sólo algunos años. Argentina es un país muy rico en recursos (soja, minería, agrícola, ganadería, industria pesada, etc) y mano de obra (lamentablemente hoy no calificada).
Muchos países que hoy son pobres es porque así lo deciden sus gobernantes.
Le mando un saludo.
Nos vemos en clase.
Mila Szejman

Claudia Fadul 20 enero 2014 - 22:08

Buenas noches profesor, estoy de acuerdo con Mila en varios puntos.

Tambien agregar que en paises pobres como Paraguay, el mayor problema de la pobreza es la falta de educación que existe, por lo que las personas no trabajan, no buscan empleo, no invierten, no progresan y no crecen, no porque no haya oportunidades (que si las hay) sino porque no quieren, o no les interesa. Viven mal y ganan poco, pero como ya sus padres y antecedentes vivieron mal, a ellos les resulta comun el vivir mal, el ganar poco y el ser pobre.. Es como que creen que están destinados a eso. (Y no pueden salir de eso)

Como podría un pais pobre empezar a sacar esta mentalidad en las personas? Como se podria inculcar o enseñar a la gente de bajo recursos a inveritr (por lo menos lo poco que tiene en algo para su propio futuro)? Como demostrarles que el LP les llevaria a una mejor calidad de vida a ellos y a sus hijos?

En Paraguay existen familias con mucho dinero, que en vez de hacer grandes inversiones que mejoren la economia del pais, usan sus recursos SOLO para comprarse bienes materiales, pero eso nuevamente viene de la falta de educacion que existe en estas personas.

En resumen lo que quiero explicar es que sean ricos o pobres, a las personas le falta la capacidad de entender lo que es el ahorro, la inversion y el crecimeinto economico, para poder salir del circulo vicioso de la pobreza en la que vivimos.

Un saludo,

Nos vemos mañana

Claudia Fadul
MIM S4

Leslie y Cynthia 16 julio 2014 - 00:30

gracias me ayudaron mucho a entender este tema (circulo vicioso de la pobreza)… me encanto el utimo comentario que hizo el Señor Adalberto GRACIAS…

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