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El impacto de China en América Latina

Escrito el 10 octubre 2007 por Rafael Pampillón en América Latina, China, Economía Mundial

Este año la OCDE ha publicado un estudio titulado The Visible Hand of China in Latin America (La “mano visible” de China en América Latina) coordinado por Javier Santiso Director Adjunto y Economista Jefe del Centro de Desarrollo de la OCDE en colaboración con otros expertos en la materia. Según el estudio, la presencia del gigante asiático en esta región se debe principalmente a intereses comerciales, de los que se derivan otros intereses como pueden ser los financieros y políticos. Desde la entrada de China a la OMC en 2001, su proceso de industrialización se ha acelerado visiblemente, impulsado por un mayor gasto en I+D y también por la intensificación de los flujos comerciales y de inversión.

China se ha expandido de tal forma que se ha convertido en una amenaza y en una oportunidad al mismo tiempo para los mercados emergentes. Su creciente demanda de materias primas supone a la vez una bonanza y un desafío para América Latina. El boom de China puede resultar beneficioso en la medida que estimula las exportaciones de los países cuyos ingresos fiscales y de divisas están vinculados a las materias primas. Esta necesidad de China de recursos naturales está contribuyendo a la apreciación del tipo de cambio, tanto real como nominal, de la mayoría de los países latinoamericanos perjudicando la competitividad de los sectores manufactureros que resultan ser los más afectados por la irrupción del gigante asiático en sus mercados (especialmente el sector textil). Una especie de “enfermedad holandesa”.


A pesar de ello el impacto del comercio chino en América Latina es directamente positivo en cuanto al boom exportador que ello supone. Es por ello que China se presenta como un “trade angel” o ángel de la guarda de las exportaciones latinoamericanas a la vez que un “outlet” o enorme punto de venta para los recursos naturales de la región. Pero China no es sólo un aliado estratégico a nivel comercial. A lo largo de la próxima década China representará una inyección importante en términos de entrada de capitales en América Latina. No parece que China y América Latina vayan a competir por la inversión directa en el extranjero (IDE) en el resto del mundo. Incluso se darán casos de IDE cruzada ya que compañías chinas han mostrado su interés por el mercado latinoamericano y por ejemplo, empresas brasileñas como Embraer o Marcopolo están analizando posibles oportunidades en China.

Si quieres más información y más datos el libro The Visible Hand of China in Latin America (“La mano visible de China en América Latina”) ofrece un profundo análisis de los impactos del explosivo desarrollo del gigante asiático sobre América Latina.

Comentarios

Fabio Casasús 11 octubre 2007 - 11:10

Según el estudio, a parte de las repercusiones comerciales y financieras de China en Latinoamérica, existe un sutil efecto que denominan“impacto cognitivo”. China es el resultado de una exitosa historia que se ha situado en el punto de mira de economistas, policy makers y directivos de grandes firmas de países tanto en desarrollo como desarrollados. Si el éxito chino está pegando fuerte, es debido a que la trayectoria de su desarrollo es el testimonio de la aplicación de un impresionante pragmatismo económico por parte de sus autoridades. Dicho pragmatismo se fundamenta en la aplicación de políticas pro mercado conducidas por el Estado, que promueven numerosas reformas y una reestructuración productiva. Tal bricolaje capitalista es único. Es cierto que existen antecedentes de experiencias similares en Asia, como fue el caso de Japón, Singapur o Malasia, pero la gran diferencia es que en China todo ello ha sido llevado a cabo por un gobierno comunista.

Antoni 11 octubre 2007 - 19:13

Dos comentarios:
1) Profesor Pampillón, podría clarificar el término “enfermedad holandesa”. Se refiere tal vez a la poĺítica colonial de ultramar que aplicó Holanda en sus colonias? (o no, reconozco mi ignorancia total).

2) al Sr. Casaús. ¿Cree ustéd que la gran diferencia, creo interpretar que es meritoria, es que en China había un regimen comunista? Realmente es tan relevante? ¿No lo sería tal vez más el factor cultural? El efecto de un extenso país con una gran tradición burocrática, un tejido social rico, donde primaba la meritocracia? Algo similar a lo que ocurrió en Japón en el s. XIX? Por qué realmente, si uno mira la implantación del “comunismo” en China, ya desde muy temprano fue muy “sui generis”. Como nota personal recuerdo un viaje por allá por Febrero de 1990 -con José Ortega, el malogrado corresponsal de Antena 3- en el que visitamos Pekin procedentes de un duro invierno en plena perestroika en Moscu, y fue como entrar en otro planeta. La frenetica actividad de Pekin, el instinto comercial, activo y “capitalista” de su gente se podía calificar de cualquier cosa, menos de “comunismo” o “socialismo real” a la forma occidental.

Rafael Pampillón 13 octubre 2007 - 02:02

Antoni, la semana que viene haré una entrdada explicando el concepto de Enfermedad holandesa.

Rafael Pampillón Olmedo 19 octubre 2007 - 14:53

Hoy día 19 acabo de publicar un post (nueva entrada) sobre la petición de Antoni sobre que es la Enfermedad Holandesa

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