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Presupuestos del Estado para 2008

Escrito el 21 septiembre 2007 por Rafael Pampillón en Economía española

El Gobierno español aprobó hoy el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2008, donde se quintuplica la partida de gastos diversos, con el objetivo de contar con margen suficiente para pagar las exigencias económicas de sus aliados parlamentarios y las promesas preelectorales del PSOE: la ayuda de 2.500 euros por hijo nacido que supondrá 1.550 millones de euros anuales, 784 millones adicionales para las nuevas ayudas al alquiler de vivienda, 400 millones que costará incrementar las pensiones mínimas y el plan de salud bucodental que se llevará entre 160 y 200 millones al año. A su vez, el aumento de las pensiones de viudedad significará otros 30 millones para este ejercicio. Es sabido que las alegrías en el gasto corriente, como las descritas, no resuelven los problemas que tiene España que son por el lado de la oferta. España necesita mejorar su productividad.


De ahí que me parezca muy positivo los incrementos de gastos educación, I+D+i e infraestructuras que contemplan los Presupuestos generales del Estado para 2008. El gasto en educación sube un 14% pero se trata de una mínima parte de ese gasto ya que casi toda la educación está transferida a las comunidades autónomas. El I+D+i sube un 16,4%. El gasto en infraestructuras aumenta un 11,5%. En este sentido y por lo que se refiere a las inversiones estatales los presupuestos hacen un reparto geográfico donde algunos ganan y otros pierden. El gasto en infraestructuras en Andalucía, importante fuente de votos del PSOE, será proporcional al peso de la población andaluza sobre el conjunto del Estado. Es decir, el 17,8% del global. Y en Cataluña, donde también se puede arañar algún diputado, el acuerdo cerrado por Castells con Solbes estipula una inversión para 2007 equivalente al 18,85% del total nacional (la aportación de Cataluña al PIB). Entre ambas comunidades, acapararán así más del 36% del total. A ello hay que unir alguna sorpresa de última hora, en la discusión en Cortes, de algún gasto más de carácter clientelar y electoralista.

Los Presupuestos Generales del Estado también traen muy buenas noticias para los que somos de Pontevedra. Los presupuestos recogen importantes partidas para carreteras, tren de alta velocidad, puerto y aeropuerto, así como para el suministro de agua para Pontevedra y su ría. Estamos encantados.

A mi me parece que estos presupuestos gastan más de lo debido y que deberían haber adoptado un sesgo claramente más restrictivo para contener la demanda interna y frenar los desequilibrios: la inflación, que sigue estando por encima de la media de la eurozona y el déficit por cuenta corriente (9,6% del PIB en el primer semestre de 2007). De ahí que para ayudar a controlar la inflación y equilibrar la balanza de pagos las Cortes Generales deberían aprobar para el 2008 (año electoral) unos presupuestos mucho más contractivos que los que se proponen. Resulta muy preocupante el bajo superávit fiscal (0,9% del PIB para las Administraciones Centrales y 1,15% para el total de las Administraciones Públicas) que es muy probable que se transforme en déficit a lo largo del año 2008.

Así si se produjera en 2008 un crecimiento económico menor del presupuestado (se presupuesta un 3,3%) ello se traduciría en menores ingresos fiscales, más gasto público y por tanto déficit, es decir una política fiscal expansiva e inflacionaria. Creo que no sería bueno para España. El superávit en cambio apuntala la confianza de los inversores en la economía española ¿Están justificados los aumentos del gasto? ¿Se cumplirán los ingresos fiscales presupuestados sobre un crecimiento del PIB del 3,3%? Considere el lector que en el segundo semestre de este año 2007 la economía española está creciendo al 3,5% ¿En la fase del ciclo económico que estamos crecerá la economía en 2008 al 3,3% como plantea el gobierno o lo hará al 2,8% como prevé el The Economist que ha salido publicado hoy? ¿Son unos presupuestos solidarios y equitativos para el conjunto de la economía española y para los equilibrios territoriales?

Comentarios

Adrian 21 septiembre 2007 - 11:54

Sí, la cuestión es que pasaría si al final las partidas (alquiler, dentista, hijos) son mayores de las presupuestadas y los ingresos menores debido a una caída del crecimiento.
Al final, sobre la economía, tendrá un efecto predominante la política monetaria acomoditicia que está llevando el BCE. Yo creo que con la Unión Monetaria Europea se consiguió limitar los efectos de las políticas de demanda en los países, de forma que la política fiscal estuviera anclada y la monetaria se rigiera por la ortodoxia (eliminando la discreccionalidad). De esa forma, las únicas posibilidades que le quedan al gobierno son políticas del lado de la oferta, que por cierto a ver cuando aparecen.

Fabio Casasús 21 septiembre 2007 - 12:21

Todo esto me resulta algo contradictorio. El gobierno pretende aumentar el gasto público para 2008 en un 6.7% con respecto a este año. Aumento destinado principalmente al cumplimiento de las medidas sociales que el gobierno ha venido anunciando en las últimas semanas (incentivos a la natalidad, subvención del alquiler para los jóvenes, dentista gratis, etc.) y a los acuerdos alcanzados con la Generalidad de Cataluña por los cuales dicha comunidad recibirá una partida incrementada en un 25% con respecto a la que recibió en el presente año. A mi todo esto me suena a un afán (además descarado) de conseguir el voto “a cualquier precio”, y lo de a cualquier precio en el sentido más literal. Como dice Rafael en este post, ¿no sería más lógico procurar deshacer los desequilibrios que amenazan nuestra economía aún más en este momento en el que la coyuntura no se presenta muy boyante? El gobierno prevé un superávit basándose en unas expectativas de crecimiento de la economía del 3,3% para el 2008. Sin embargo, tanto el Banco de España como Bruselas han revisado a la baja dichas expectativas situando el crecimiento de nuestra economía para el próximo año en un 2,8%. De ser así, lo más probable es que pasemos del superávit al déficit. Porque además, en el próximo año entra en vigor la reforma (es la segunda ya) que reduce el tipo impositivo del IS (del 32,5% al 30%). También se va a reducir la recaudación del IRPF en 2.800 millones de euros (ya que gran parte de las medidas sociales anunciadas se prestarán vía desgravaciones fiscales). En definitiva, el gobierno pretende aumentar considerablemente el gasto, reduciendo la recaudación de los dos principales impuestos, todo ello en una coyuntura de enfriamiento de la economía y encima anuncian que el resultado será un superávit fiscal. ¿Alguien me puede explicar como se come esto?

Javier Tomás 21 septiembre 2007 - 16:13

Los presupuestos del Estado para el 2008 son un reflejo perfecto de lo que es España a día de hoy.

España es un país que, en pocos meses, acudirá de nuevo a las urnas para elegir Gobierno. Por tanto, los presupuestos hacen guiños a los jóvenes, a las familias que quieren tener hijos y a las zonas geográficas donde el Gobierno cree que puede arañar algún voto. Me resulta imposible pensar en que un Gobierno presente unos presupuestos contractivos en pleno año electoral.

Ese trato tan favorecedor hacia determinadas comunidades también se enmarca dentro de un contexto determinado. Andalucía sigue siendo el fortín del socialismo español. Los nacionalismos catalán y gallego, en el que tanto se ha apoyado Rodríguez Zapatero en esta legislatura, han sido recompensados. En Pontevedra, sin ir más lejos, gobierna el BNG con Miguel Anxo. Tal vez, y aunque sea hilar muy fino, no se trate únicamente de recompensas sino los primeros contactos para futuras y alianzas.

Unos presupuestos del 2008 que, además, pasan casi inadvertidos ante la avalancha de noticias, informaciones y opiniones a las que somos sometidos.

Mucho me temo que estos presupuestos contribuyan a aumentar la demanda, afectando por tanto a incrementar el déficit por cuenta corriente. Tampoco parece que la medida contribuya a mejorar la inflación, por el aumento de consumo que se puede producir al incentivar la demanda. Podría calentarse la economía al no ajustarse la oferta existente al incremento de la demanda.

Tal vez no es lo que el país requiera, pero estamos de año electoral. No se pueden pedir peras al olmo.

Carlos Enrile 21 septiembre 2007 - 20:13

La solución a estos problemas consiste en modificar la Constitución para que las personas y el partido en el gobierno no puedan acudir a una reelección consecutiva y que por el contrario tengan que esperar un periodo de enfriamiento de al menos cuatro años. Sin posibilidad de rentabilizar presupuestos electoralistas al partido de turno no le quedaría más remedio que gobernar con sentido común.

Filípides 21 septiembre 2007 - 22:55

La recaudación del IVA está disminuyendo como consecuencia de un menor consumo.
Si el consumo desciende hay ralentización de la producción, luego menor creación o destrucción de empleo.
Es decir, el estado va a recaudar menos y va a tener que aumentar las prestaciones al desempleo.
En un escenario semejante, sería muy bueno disponer de superávit para hacer frente a las vacas flacas. Sin embargo, el gobierno se dedica a hacer fuegos artificiales con medidas populistas que poco van a resolver y que, sin embargo, hipotecan-una hipoteca más-nuestro futuro.
Un comentario sobre el reparto presupuestario por autonomías: Cataluña recibe en función de su contribución al PIB, Andalucía lo hace en función de su población…si cada autonomía elige el parámetro evidentemente cada una elegirá el más conveniente para sí…¿habrá para todas?, ¿recibirá La Rioja en función de las botellas de vino que envasa o Valencia en función de las paellas servidas?.

fcasarra 24 septiembre 2007 - 10:12

Dedicar el 36% del presupuesto de infrastructuras al 36% de la población, ¡Que desfachatez!¡Que clientelismo más descarado! Y encima dedicar recursos a territorios sin ningún valor como Galicia. ¡A donde iremos a parar!
Y la guinda: después de un periodo de bonanza económica se invierte dinero con los que menos tienen, en vez de darla a los ricos que tanto han hecho para el país.

Rafael Pampillón 24 septiembre 2007 - 10:43

a 1 de julio de este año Andalucía (7,989 millones de habitantes) y Cataluña (7,166 millones) suman 15,155 millones de habitantes sobre una población española de 45,117 millones. El resultado es que ambas regiones representan un porcentaje que no llega al 33,6% de la población española.
http://www.ine.es/inebmenu/mnu_cifraspob.htm

Fernando Peral 24 septiembre 2007 - 13:34

2.500 euros por hijo nacido:

Esto es un “aguinaldo” con el que no se resuelve nada. Los españoles “de pura cepa” (es decir, los que no son inmigrantes de primera o segunda generación” no han alterado su comportamiento demográfico, es decir, siguen sin equilibrarse el número de nacimientos y el de defunciones (decrecimiento demográfico); el crecimiento demográfico de los últimos años se ha debido a la inmigración, y es previsible que esta medida que, como ya dije es un mero “aguinaldo” sólo interese a los inmigrantes y refuerce un poco más el “efecto llamada” (si una inmigrante llegaba embarazada para que no pudieran echarla ni a ella ni a sus familiares, ahora se convertirá ¡en una “hucha” con 2500 euros! Además, no creo que dé muchos votos. En definitiva, un despilfarro en el mejor de los casos, y, en el peor, una incitación a la inmigración ilegal y a que los inmigrantes más pobres tengan más hijos (comportamiento proletario).

Nuevas ayudas al alquiler de vivienda:

Encarecerán los pocos alquileres que hay, pues se trata de un problema de escasez de oferta. Lo juicioso hubiera sido cambiar primero la ley de arrendamiento urbano para aumentar la oferta, y luego, si acaso no bastara para bajar el precio del alquiler, prever una subvención.

Incrementar las pensiones mínimas; aumento de las pensiones de viudedad:

Este es un gasto social que sigue siendo muy insuficiente, a pesar del incremento.

Plan de salud bucodental:

Muchas enfermedades tienen su origen en problemas bucodentales; un acierto porque contribuirá a reducir el gasto médico global.

España necesita mejorar su productividad:

No basta con mejorar la productividad, hay que modernizar las estructuras productivas, los productos y los procesos de producción, y hay que orientar las inversiones a los nichos de alta tecnología (sector espacial, biotecnología, industria farmacéutica, etc) que son los más productivos.

Incrementos de gastos educación:

El problema de la educación es a la vez social, estructural y de contenidos. Todo incremento del gasto se hace a fondo perdido, y no sólo no alterará los malos resultados actuales sino que supondrá un incentivo al proceso de deterioro. Un despilfarro.

El gasto en infraestructuras aumenta un 11,5%; en Andalucía el 17,8% del global, y en Cataluña el 18,85%:

El problema es que Andalucía y Cataluña son zonas donde las infraestructuras ya no producen un efecto multiplicador importante puesto que ya cuentan con una red moderna y más que adaptada a sus necesidades actuales (puesto que, en el caso de Andalucía, la política de la Junta en materia de inversiones en infraestructuras sigue centrada en Sevilla, que ya dispone de grandes polos industriales, del AVE, etcétera). Sería más rentable dotar de infraestructuras zonas con gran potencial de industrialización (Extremadura, las provincias “pobres” de Andalucía, Galicia, Soria, Teruel, etcétera)

Los presupuestos deberían haber adoptado un sesgo claramente más restrictivo para contener la demanda interna y frenar los desequilibrios:la inflación, que sigue estando por encima de la media de la eurozona y el déficit por cuenta corriente (9,6% del PIB en el primer semestre de 2007):

No estoy de acuerdo, este es probablemente el último ejercicio en que se podrán hacer inversiones importantes, pues nadie se cree ya que 2009 vaya a ser un año con superávit fiscal. Hay que sentar las bases para aprovechar el próximo ciclo de crecimiento (que dependerá probablemente de nuevos avances tecnológicos, especialmente en el ámbito de la energía y de las comunicaciones)

Si se produjera en 2008 un crecimiento económico menor del presupuestado (se presupuesta un 3,3%) ello se traduciría en menores ingresos fiscales, más gasto público y por tanto déficit, es decir una política fiscal expansiva e inflacionaria.

Por eso habría que haber orientado la inversión presupuestaria a los sectores que podrían seguir creciendo y con ello producir nuevos ingresos fiscales que compensen, poco o mucho, la reducción de los ingresos fiscales de los demás sectores. Para eso, hubiera hecho falta empezar ya en 2000 este ciclo de inversión “rentable” en I+D+i y en infraestructuras. Ahora es tarde, y sólo queda prepararse lo mejor posible para atenuar las consecuencias del cambio de ciclo que se ha iniciado.

¿Son unos presupuestos solidarios y equitativos para el conjunto de la economía española y para los equilibrios territoriales?

Son unos presupuestos puramente electorales, basados en criterios que no responden a las necesidades del Estado, ni a las de las empresas ni a las de los ciudadanos. En cambio, reflejan una política de clientelismo electoral que es la que caracteriza a los países más subdesarrollados. El carácter solidario y equitativo sólo es uno de los factores de la ecuación, la eficacia, la rentabilidad a medio y largo plazo y la búsqueda de alternativas en caso de cambio de escenario son tan importantes o más.

André 25 septiembre 2007 - 03:54

Es cierto que España tiene serios problemas de oferta, pero creo que los problemas que se avecinan son de demanda. Las últimas subidas de tipos, y las que quedan, golpearán fuertemente la demanda. Me parece que expandir el gasto estatal es bueno porque suaviza estos golpes. Aunque hay que reconocer que tienen fuertes tintes electoralistas.

María 8 abril 2010 - 09:44

pim pam pim pam politica viene politica va!

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