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Sep

Los desafíos de la población

Escrito el 25 septiembre 2007 por Rafael Pampillón en Economía Mundial

Treinta años atrás, la explosión demográfica se consideraba como una de las potenciales amenazas de la humanidad. Sin embargo, hoy en día tales preocupaciones han cambiado e incluso se han invertido: la posibilidad de una “implosión” de la población es algo que parece que compromete nuestro futuro.

Según las proyecciones de las Naciones Unidas, la población de los países desarrollados es susceptible de adoptar una tendencia decreciente de forma constante a partir del año 2025. Si excluimos a los EEUU, el declive poblacional ya ha comenzado en gran parte del mundo desarrollado. Japón, Europa y Rusia podrían perder entre la mitad y dos tercios de su población a comienzos del próximo siglo. Este fenómeno también afectará a las grandes potencias demográficas como China y Méjico. Es por ello que para los líderes políticos de las principales economías, la reducción de las pensiones, los incentivos a la natalidad y la expansión de la inmigración es uno de los principales temas de debate. Algunos expertos dicen que no nos preocupemos. Dicen que menos gente puede ser una bendición: el crecimiento del nivel de vida continuará mientras la contaminación y la presión sobre el medio ambiente será menor. Por el contrario, otros opinan que el decrecimiento de la población traerá retos fiscales, económicos y geopolíticos que los líderes apenas han empezado a entrever.


El desafío fiscal parece ser el más preocupante para las economías basadas en un estado de bienestar. El decrecimiento de la población, provocado por una caída de la tasa de natalidad, junto a una esperanza de vida en aumento hará que se incremente la proporción de población anciana. En el año 2050, Japón y muchos países del viejo continente tendrán una población con una edad media que superará los 50 años. Ello supone que dos tercios de la población adulta reunirá los requisitos para beneficiarse de las pensiones públicas según la legislación actual. Tampoco podemos olvidar el impacto del envejecimiento demográfico en el gasto sanitario ya que el aumento del gasto público podría exceder fácilmente del 10% del PIB en muchos países. Los gobiernos tendrán que elegir entre subidas de impuestos que actuarían como un lastre para el dinamismo económico, o reducciones de las prestaciones sociales -pocos gobiernos se atreverían a llevar a cabo una medida tan impopular-. Además, para ello habría que recortar la dotación a otras partidas presupuestarias (como educación, infraestructuras y defensa) o gobernar con grandes déficit fiscales (y minar los ahorros nacionales). ¿Qué medidas pueden corregir el desafío fiscal que supone el decrecimiento poblacional que van ha experimentar nuestras economías?

El 16 de noviembre la Asociación de Antiguos Alumnos del IE celebra su Conferencia Anual. Este año el lema elegido es DESAFIOS DE UN PLANETA EN CAMBIO. Los recursos naturales, la globalización demográfica y los nuevos mercados / nuevas culturas son los grandes retos del siglo XXI son los temas que vamos a tratar. En esta página a la izquierda tienes un banner que lo explica ¿Te animas?

Comentarios

Fabio Casasús 25 septiembre 2007 - 17:04

En mi opinión, una de las principales medidas que se pueden adoptar para afrontar el reto fiscal que supone una población cada vez más vegetativa, es incentivar a la población a recurrir al sector privado a la hora de contratar sus planes de pensiones. Tal incentivo se produce mediante rebajas fiscales a todo tipo de productos financieros destinados a tal fin. En muchos países esto ya es una realidad pero los resultados no son los deseados. Es muy difícil “desacostumbrar” a la población cuando se trata de prestaciones sociales.
Existen otro tipo de medidas. Sin ir más lejos, ZP anunció hace poco una ayuda en forma de dos mil y pico euros por hijo con el objetivo de potenciar la natalidad de nuestro país. Pero en mi opinión, tal medida tiene un horizonte temporal que no va más allá del mes de marzo del próximo año. Por ello yo no contaría mucho con las ayudas a la natalidad ya que suelen estar fundamentadas en fines electoralistas.
La inmigración, no hay que olvidarse de la inmigración. En España y en muchos países desarrollados, son los inmigrantes quienes van a permitir que el sistema de la seguridad social (basado en la solidaridad intergeneracional) pueda persistir. Se que hay gente que ve con cierto recelo este hecho, pero con nuestras tasas de natalidad por los suelos y una esperanza de vida cada vez mayor, los inmigrantes son un factor clave de la supervivencia de nuestro sistema, de nuestro futuro.

Brad Russell 25 septiembre 2007 - 20:13

As an IE IXMBA graduate I’d welcome the opportunity to view the IE blogs of our esteemed professors and gain insight to their thought leadership.

Too bad they ignore a significant portion of the alumni by only posting in Spanish.

antoni 25 septiembre 2007 - 21:46

Puede que lo que diga sea una barbaridad, pero siempre me ha dado la impresion que todos los modelos de política económica se basaban en el crecimiento, un crecimiento ilimitado. La inflacción es mejor que la deflación, la inversión, la acumulación de capital… Y todo además a un ritmo de crecimiento exponencial (un incremento en porcentaje constante da lugar a un crecimiento absoluto exponencial). Uno se pregunta si existiran modelos economicos, en los que con el actual desarrollo de la tecnica y la limitacion que impone la conservacion del medio ambiente, el crecimiento contínuo no sea la única premisa…

Rafael Pampillón 26 septiembre 2007 - 10:16

Dear Brad,
This is a blog covering economic issues and is opened to everyone. It is addressed not only to alumni and students of the Instituto de Empresa (IE). Many people around the world read the blog and post their comments in English or Spanish. The blog is hosted by the IE website and everyone who participates in the discussions can use the language that prefers, as long as it is widely understood.

At the same time, the blog is read by many Spanish speaking people who are not related to IE. The blog is one of the most read blogs covering economy in Spanish. Many hispanic students and professors of economy use the postings to prepare their classes or papers. For that reason, we group the posts by subjects (not by authors),as you can see on the left side of the page.

Many postings and comments (like yours) make reference to articles, works and information in English. We are also open, to commentaries in other languages.

Beltrán Caruana 26 septiembre 2007 - 10:25

Yo creo que los gobiernos han de darse cuenta de todas las señales que pueden percibir y empezar ha tomar medidas en este aspecto. Desde mi punto de vista, economias maduras pueden afrontar sin problemas una reducción progresiva de los subsidios sociales mediante ventajas fiscales para programas privados, planes de jubilación, seguros médicos. Estados gigantes no podrán resistir poblaciones cada vez menores, por lo que creo que las estructuras deben ir poco a poco haciendose más pequeñas y flexibles.

ROBIN JODE 26 septiembre 2007 - 17:56

Cuando nací, en 1958 España tenia en torno a 30 millones de habitantes, actualmente estamos próximos a los 45 millones, en menos de 50 años se ha incrementado el 50%, creo que eso lo dice todo.

El crecimiento debe limitarse ya. Respecto a los problemas derivados de una inversión en la pirámide de población, así como de la dificultad en la percepción de pensiones debo de decir que mi abuelo, que falleció hace 10 años, no percibió pensión pública alguna hasta unos pocos años antes de morir (tras establecer las pensiones no contributivas).
Las pensiones públicas existen desde hace 2 generaciones; que es eso en la historia de la humanidad ?; y hemos llegado hasta aquí.
Existen otras alternativas que se deben explorar, lo que en ningún caso es alternativa de futuro incrementar un 20% más la población en cada generación.

Angélica 26 septiembre 2007 - 19:20

Aparte de convencer a la gente de que suscriban un fondo de pensiones privado (cosa que pienso hacer en cuanto empiece a trabajar) y reducir el gasto público drásticamente (cosa que los políticos no harán nunca), se me ocurren pocas soluciones para el grave problema del envejecimiento de la población. Sigo estando convencida de que la sanidad, la educación y la igualdad de oportunidades para todos deben estar garantizadas por el Estado, pero cada vez más me inclino hacia la idea de que hay que dejar de recurrir a “Papá Estado” para que solucione todos los problemas del individuo. El control de precios, las subvenciones directas, las ayudas electoralistas a la natalidad, son medidas muy cortoplacistas que hacen que el individuo delegue responsabilidades que deberían de ser suyas.

Habría también que reducir el fraude fiscal, los abusos a las ayudas, invertir en sanidad preventiva, y crear más acuerdos entre las instituciones públicas y la empresa privada. Habría que dejar de ver el dinero público como un pozo sin fondo y tomar consciencia de que es un recurso limitado y que habría que invertirlo en la creación de riqueza futura.

Un tercio no puede mantener a los otros dos tercios a base de presión fiscal. Y si se gravan en exceso los beneficios de las empresas nos encontraremos con una ralentización del crecimiento económico que sólo complicará el problema.

PS: Rafa, gracias por tu respuesta en el otro artículo. Aunque haya estado algo callada últimamente, sigo leyéndoos y disfrutando de vuestro blog. A ver si me animo y empiezo a escribir algo más.

Rafael Pampillón 26 septiembre 2007 - 21:23

Ya sabes que siempre te esperamos.

Javier Tomás 27 septiembre 2007 - 12:19

Opino que el estado tiene que procurar un mínimo bienestar a su gente. Está claro que, en el futuro, el gasto fiscal podría elevarse y acabar representando un porcentaje muy representativo del PIB debido al envejecimiento de la población.

Es lo menos que los gobiernos pueden hacer tras estar trabajando toda la vida y contribuyendo con nuestros impuestos. Nadie los paga por amor al arte y, todos, esperamos que nuestra aportación sirva para mejorar las infraestructuras, invertir en tecnología o ayudar a los sectores sociales menos favorecidos.

Me parece que los fondos privados de pensiones están muy bien para quien se los pueda permitir o para quien tenga suficiente capacidad de ahorro. Con el endeudamiento actual de las familias españolas es dudoso que, muchas personas, puedan permitirse acceder a ellos. El estado debe, bajo mi punto de vista, darles una cobertura. Tanto hoy, como en el 2050.

En mi opinión tendría que fomentarse la natalidad. Ahora recibimos inmigrantes para paliar el descenso demográfico pero, cuando esos países menos desarrollados progresen, tenderán a reducir también su tasa de natalidad.¿Qué pasará entonces?.

Es deseable que, de tomarse esas medidas, se hagan con mentalidad a largo plazo, con un análisis serio de las medidas a tomar (conciliación familiar, ayudas a las familias, becas, inversión en publicidad, en educación…).

El presidente Rodríguez Zapatero ha prometido ayudas de 2500 € por hijo. Si bien es cierto que el anuncio posee un cierto “tufillo” electoral, no puede negarse que ha puesto el debate sobre la mesa.

Beltrán Caruana 27 septiembre 2007 - 15:01

Sin entrar en polémicas políticas (si eso es posible) no creo que la solución al problema demográfico español venga por la via de las subvenciones.
Hemos de darnos cuenta en qué se ha convertido España y buscar soluciones que encajen con ello. Por ejemplo, la inmigración, legal y ordenada, es muy positiva, al igual que el acceso a la mujer al trabajo. Pienso que también una parte de la solución alargar la vida laboral, y sobre todo descargar a la Sanidad pública de trabajo. Por cierto, ¿cuanto más cuesta que cada región gestione su sanidad? Es sostenible este modelo??

Carlos Enrile 28 septiembre 2007 - 00:30

En Europa hay grupos de países con los mismos problemas de natalidad. Los mediterráneos somos los que tenemos los mayores problemas, pero…
¿Qué países europeos no tienen el problema del “invierno demográfico” y sus consecuencias para las prestaciones de jubilación y sanidad?

Los países nórdicos.
¿Por què?

-. Horarios que permiten la conciliación familia-trabajo + salarios dignos + coste de la vivienda asumible + Estado de bienestar desde la infancia. Todo ello se traduce en tasas de fertilidad cercanas a la tasa de reposición (2,1 niños nacidos por mujer). Sus pirámides población son en forma de columnas, mientras que la española es una pirámide invertida.

-. La mujer de entre 40 y 65 años trabaja y cotiza

-. Elevada productividad por trabajador

-. Sociedad dispuesta a ceder una buena parte de la renta al Estado para hacer posible el bienestar

¿Qué puede hacer España?
Copiar lo anterior y elevar la edad de jubilación. Alemania y Portugal ya lo han hecho.
Todo ello debe hacerse muy rápido ya que el sistema quebrará en pocos años.

Mar Morato 28 septiembre 2007 - 00:36

Quiero aprovechar esta magnifica entrada que nos alerta principalmente de la necesidad de estar atentos a aquello que nos acontece y pensar que el cambio es constante (todavía recuerdo cuando estudiamos de los peligros que suponía para China e India no saber controlar su natalidad y ahora por el contrario su población record constituye uno de sus mayores activos). Lamentablemente sin embargo se me antoja que la solución al problema de la población mundial que se plantea en este blog pasa por incrementar la edad de jubilación. Y mi lamento se debe a que me gustaría reivindicar (si fuera posible, aunque no lo es) pertenecer a otra generación y no a la los años 60s´-70s´, porque ello me ha supuesto tener que padecer la masificación de las aulas, la pesadilla de números clausus, la abundancia de oferta en el mercado laboral, para que ahora también tengamos que esperar a la jubilación a los 80 años. Tal medida es incompatible sin embargo con los planes de prejubilación anticipada de las empresas, que debieran replantearse.

Si bien me gustaría profundizar algo más sobre el apartado de las pensiones y en concreto en España. El migrar a un sistema de pensiones privado me hace preguntarme si el Estado no debiera obligar a las personas a tener un sistema de pensiones sin que puedan rescatarlo, lo que significa que la propiedad de los mismos seguiría en el Estado, de lo contrario podría suceder que de nuevo y más en un país tan llorón como es España, cuando llegara el momento de la jubilación el Estado debiera atender a aquellos que no lo han contratado. Un paso intermedio pudiera ser que el Estado se pusiera en manos de aquellos profesionales de fondos de pensiones privados pero para ello sería necesario un excedente que permitiría al Estado “ahorrar” y no ser únicamente gastador, yo diría que en los tiempos actuales en los que se cuenta con superávit los Gobiernos no debieran presumir de conseguirlo, ya que ello es una mera diferencia entre lo que ingresan y lo que gastan, sino de haber sabido “invertir” aquello que no han gastado para el futuro.

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