12
Sep

¿Es factible la democracia en los países islámicos?

Escrito el 12 septiembre 2007 por Juan Carlos Martínez Lázaro en Economía Mundial

La pregunta que da título a esta entrada se la hice a mi compañera Celia de Anca tras una conferencia que pronunció sobre el Mundo Islámico en un curso de verano sobre humanidades que se organizó, el pasado mes de julio, en la Universidad SEK de Segovia. Y he querido traerla a este blog de economía, a raíz de algunos de los acontecimientos que han acaecido en las últimas semanas en Turquía, Marruecos o Pakistán. Si observamos el mundo islámico, es difícil encontrar regímenes democráticos. O mejor dicho, regímenes democráticos, tal y como los entendemos en occidente. En los países de religión islámica, lo más habitual es encontrar regímenes autoritarios en versiones civiles, militares o monárquicas, bajo la apariencia -o sin ella-, de sistemas democráticos. Da igual que sean países ricos, como las monarquías del Golfo o pobres, como algunos estados africanos; o que sean árabes o no. El común denominador es, salvo excepciones, el mismo. Además, en la mayoría de los casos, estos regímenes son apoyados por los países occidentales con la justificación de que así se evita la llegada al poder de movimientos islamistas radicales que pondrían en peligro esas supuestas democracias (y los intereses económicos occidentales). Por ejemplo, el temor a que la situación iraní se repita en Egipto o Argelia, justifica la represión a la que se ven sometidos los Hermanos Musulmanes o el Frente Islámico de Salvación, respectivamente.

Pero la incapacidad de estos gobiernos por dar respuesta a las necesidades económicas, políticas y sobre todo sociales de la población, provoca que sean los partidos islámicos, moderados o radicales, los que aglutinan ese deseo de cambio y tengan, por tanto, un importante apoyo popular.


En Turquía, el gobierno islamista moderado de Erdogan -, que este verano renovó comodamente su mayoría parlamentaria -, está profundizando en las reformas democráticas y económicas e impulsando la adhesión de Turquía a la Unión Europea. En Marruecos, pesar de su inesperada derrota en las elecciones de la semana pasada, los islamistas de Justicia y Desarrollo, eran la esperanza más palpable para cambiar algo en el régimen de Mohamed VI. En ambos casos, se argumenta que son partidos que mantienen una agenda oculta cuyo fin último es replicar el régimen iraní, y que sus deseos de cambio y reformas son sólo una excusa para lograr su objetivo de islamizar el país.

Sea como fuere, lo cierto es que a la democracia le cuesta abrirse paso en las sociedades islámicas. Muchas veces se justifica en base a la incompatibilidad del binomio islám-democracia. La entrada de Turquía en la Unión Europea, podría ser un test para comprobar la compatibilidad de ambos conceptos. Y de salir bien, un acicate para que otros gobiernos de la región, iniciaran reformas democráticas y sociales que hicieran mejorar la situación económica de sus habitantes. Pero no soy muy optimista al respecto. Me cuesta creer que en los próximos años, en la ribera sur del Mediterráneo o en Oriente Medio, se extenderá la democracia.

Comentarios

Carlos Enrile 13 septiembre 2007 - 03:29

La autocracia religioso-política de Mahoma es invocada para legitimar el centralismo absolutista como forma de gobierno. Luego de “arriba hacia abajo” es difícil que ocurran reformas, salvo revoluciones laícas “occidentalizantes”, como la de Ataturk.
De “abajo hacia arriba” hay que analizar cada país.

Por ejemplo:
Marruecos: Mohamed VI, jefe político y religioso (Comendador de los Creyentes), es el que impide el desarrollo de la sociedad secular democrática. En otras condiciones parte de la emigración en Europa volvería a Marruecos con el bagaje democrático y la transición sería factible.

Iraq: Si bien hay intento de democracia “de arriba a abajo”, “de abajo a arriba” la democratización es inviable ya que el grueso de la población se encuentra en el proceso histórico-sociológico en fase de tribus y clanes y guerras de religión. Mucho por educar…

Fernando Vig'on 16 septiembre 2007 - 16:27

Para la gran mayoría de los ciudadanos occidentales, y entre ellos además de europeos y norteamericanos hay que incluir a japoneses, coreanos, hindúes, sudafricanos……., democracia es algo mas que una persona un voto, democracia es un sistema político basado en el cumplimiento del imperio de la ley, la separación de poderes y sobre todo la protección de los derechos fundamentales del hombre, reunión, propiedad privada, religión, libertad de expresión; en mi opinión un juez, justo, imparcial y libre representa mejor la imagen de la democracia que la celebre frase “una persona, un voto” especialmente cuando esta puede convertirse en “una persona, un voto, una vez”.

Seguramente la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX era una sociedad más “democrática” a pesar de que solo tenían derecho al voto el 2% de la población que el autocrático Irán de principios del XXI donde todo el mundo puede ir a las urnas.

Tal vez la pregunta sea ¿pueden los países islámicos construir este tipo de estructuras políticas? No olvidemos que la Turquía de Ataturk no puede ser considerado un país islámico, bueno por lo menos por el momento.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar