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¿Conseguirá España reducir su déficit con el exterior?

Escrito el 14 septiembre 2007 por Rafael Pampillón en Economía española

Los datos publicados hoy por el Banco de España sobre la balanza de pagos en el primer semestre de este año señalan que el déficit por cuenta corriente de España (déficit con el exterior) en el primer semestre de 2007 arroja un saldo negativo de 50.202,6 millones de euros, equivalente a un 9,6% del PIB (el PIB en el primer semestre de este año fue de 520.312 millones de euros). Este déficit por cuenta corriente es el más alto del mundo en términos relativos al PIB (si consideramos solo a los países de tamaño grande y medio) y representa un aumento del 22% con respecto al mismo semestre del año pasado. Hasta aquí los datos. ¿A qué se debe un déficit exterior tan elevado? El enorme déficit exterior de España se debe al elevado déficit comercial (compramos más bienes en el extranjero de los que vendemos). La otra cara del déficit por cuenta corriente es la necesidad de financiación. Para financiar la parte del gasto nacional que no es soportada por el ahorro nacional debemos endeudarnos. Así las necesidades de financiación del primer semestre del año han sido de 48.000 millones de euros. España sigue aumentando su posición deudora con respecto al resto del mundo.


Llevamos 10 años apelando a los mercados financieros europeos, habiéndose convertido nuestro país en su principal destino, con lo que somos extremadamente vulnerables a sus posibles restricciones crediticias. Como decía ayer José Ramón Díez, en este blog de economía, quizás todavía no somos conscientes de que en un momento de restricción del crédito como el actual las economías más vulnerables son aquellas que dependen más de la financiación internacional. Las noticias de los últimos días, con emisiones anuladas de grandes bancos españoles en mercados mayoristas, reflejan que el crédito esta empezando a escasear y se encarece de manera notable. Y esto es preocupante para un país con elevadas necesidades de financiación.

La pregunta clave es si es sostenible o no el déficit exterior. A mi me parece que a corto plazo sí. Existe un cierto acuerdo que gracias a estar en el euro hay una gran facilidad para obtener financiación en el exterior. Al formar parte del euro nuestro déficit exterior es menos grave. ¿Llegará un momento en que los inversores extranjeros se desanimen y retraigan su financiación? Algunos consideran que la diferencia entre lo que España gasta y lo que ahorra (déficit de cuenta corriente) es algo insostenible en el largo plazo. Sin embargo, Julio Segura (“La productividad en la economía española”. Fundación Ramón Areces, 2006) señala que el déficit exterior no es de preocupar a corto plazo, “porque en un área monetaria común no existen problemas de financiación del déficit externo” para un país concreto que forme parte de ese área. Para Segura “el problema radica en que el déficit externo significa dificultades para generar valor añadido en la economía y que esto puede afectar negativamente a su capacidad de crecimiento y, por tanto, al empleo y al bienestar”.

Un aspecto positivo es que estamos reduciendo nuestro diferencial de inflación con la Eurozona, situado ahora en el 0,5% ( 1,7% la Eurozona y 2,2% España) lo que a su vez está frenando el crecimiento del déficit comercial. Así, parece muy positivo que en el primer semestre de 2007, exportaciones e importaciones crecieron prácticamente lo mismo. Un 6,6% las exportaciones y 6,4% las importaciones. Sin embargo, el consenso de los expertos era muy alto cuando se analizaban las perspectivas del sector exterior español. Las previsiones iniciales apuntaban a una recuperación de las exportaciones por el dinamismo de la zona euro; es decir, el sector exterior iba a restar menos y eso serviría para sostener el crecimiento en 2008. Sin embargo, si se confirma el enfriamiento de Europa y menor dinamismo de la Eurozona ¿Conseguiremos reducir nuestro déficit exterior o por el contrario aumentará?

Comentarios

Fabio Casasús 14 septiembre 2007 - 16:35

El principal causante del déficit exterior es el sector de las sociedades no financieras. La fuerte aportación de este sector a la necesidad de financiación exterior de nuestra economía proviene principalmente del saldo de la balanza comercial y de servicios (85,5% del déficit exterior), lo que a su vez está provocado por el diferencial de inflación con la media de los países de la Unión Europea y por el crecimiento de nuestros costes laborales unitarios, que lo hacen a mayor ritmo que en todo el área euro. A pesar de ello nuestra economía ha experimentado (y experimenta a día de hoy) un fuerte crecimiento en un contexto de tipos muy bajos que han fomentado la inversión vía financiación ajena y desincentivando el ahorro. Es por ello que, como dice D. Rafael, España se ha convertido en uno de los principales destinos de los flujos de capital. Sin embargo, esta mayor integración financiera podría elevar la exposición a las perturbaciones de los mercados financieros y a las modificaciones de las expectativas de los agentes. Ello puede incrementar la volatilidad de los flujos financieros y provocar un aumento de nuestro ya elevado déficit exterior.

Carlos Enrile 14 septiembre 2007 - 23:28

Con la subida de tipos gravando el presupuesto familiar y con la destrucción de empleo en el sector construcción ¿Podría la caída del consumo-importaciones reducir el déficit comercial?

Javier Tomás 18 septiembre 2007 - 09:45

Tengo la misma curiosidad que Carlos Enrile. Cabría esperar, ante una retracción de la demanda familiar, una paralela reducción de las importaciones. Si hay menos gasto, hay más ahorro, teóricamente, por lo que la necesidad de financiación también disminuiría. Tal vez estos guarismos puedan modificarse a corto plazo.

La tercera pata, las exportaciones, dependerán de nuestra capacidad para mejorar los ratios de productividad nacional e incrementar las inversiones en I+D. En mi opinión esto último solo podría lograrse en el largo plazo ya que, además de otros factores, implicaría cambios en la mentalidad y en la tradición económico – social del país; algo que, como se sabe, no se consigue “de la noche a la mañana”.

eddy 18 septiembre 2007 - 11:12

La raíz del déficit se encuentra en la expansión crediticia muy superior a la de nuestros vecinos.

No es el déficit lo que origina la necesidad de financiación. Es la elevada expansión del crédito lo que origina el déficit.

Expansión del crédito que se dirige a la producción de bienes no comercializables en el exterior (viviendas), y no a la expansión del aparato productivo de bienes comercializables

En una unión monetaria no es sostenible que en determinadas regiones los bancos estén expandiendo el crédito a tasas del 25%, y en otras lo hagan a tasas del 5% de forma continua.
Las regiones y los bancos que expanden el crédito de forma alocada se verán pronto deudores de las regiones “ahorradoras”.

Pero como ese crédito no se ha utilizado para aumentar la capacidad de pago (exportadora) de las regiones deudoras, el banco central pronto se verá en el dilema de propiciar una reflación general o bien afrontar la quiebra de los bancos deudores por excesiva expansión del crédito.

Dado que no se ha homogenei
Pues esa elevada (

, que se dirige a la producción de bienes no comercializables lo que desencadena una demanda superior

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