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Jul

Un inmenso interrogante

Escrito el 25 julio 2007 por Juan Carlos Martínez Lázaro en América Latina

“Argentina fue siempre un inmenso interrogante para los países europeos. No se entendía porque, pese a sus riquezas, el país era sólo conocido por sus crisis, por sus desplomes…”. Con estas palabras, empezó ayer su intervención Cristina Fernández, en el almuerzo al que asistí con Rafa Pampillón. Desgraciadamente, no me pude quedar al coloquio que se celebró a los postres porque tenía clase en el Instituto, por lo que sólo oí su discurso. Había leído cosas sobre su carrera política y tenía bastante interés en escuchar las propuestas, de la que probablemente, será la próxima inquilina de la Casa Rosada. Pero lo que oí, no me gustó nada.

Y no me gustó, no porque no desgranara ninguna de sus propuestas electorales, más allá de “institucionalizar el modelo de acumulación económica con inclusión social”, que a Rafa dejó tan perplejo, sino porque durante los 40 minutos de su discurso, no hizo sino justificar las políticas de su marido. Todo lo bueno que ha pasado en Argentina en estos últimos cuatro años ha sido gracias al Presidente. De lo malo, ni una sola palabra. Y la culpa de todo, siempre de los demás: de Estados Unidos, de los que hicieron y mantuvieron la conversión peso-dólar, del Fondo Monetario, de los que prestaron a la Argentina con altas tasas de interés…


Desde luego que su estilo es más agradable que el de su marido. Sólo hay que recordar la actitud de Néstor Kirchner durante la reunión que tuvo con los empresarios españoles con intereses en Argentina, en su primera visita a España al poco de ser elegido. Actitud, que por cierto, también fue justificada ayer por su señora. Pero más allá de su estilo, sólo soy capaz de apreciar más populismo a la argentina. Nada parecido a lo que veo en Lula o Bachelet. Espero que sólo sea una mala impresión y que su futura gestión sirva para arreglar, de una vez por todas, los problemas de Argentina, aunque no soy optimista. No se porqué, pero creo que Argentina seguirá siendo para mí, un inmenso interrogante.

Comentarios

Rafael Pampillón 26 julio 2007 - 10:32

En una reunión ayer en la sede de la CEOE en Madrid, Cristina Fernández de Kirchner abroncó a los grandes inversores. No es la primera vez que se produce un choque de este tipo en la sede de la CEOE. El pasado 18 de julio de 2003, como señala Juan Carlos en la entrada, el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, también reprochó, incluso con más virulencia, la, en su opinión, ansia desmedida de negocio de la empresa española.

Cristina les dijo a ls empresarios que la opinión pública argentina cree que la banca extranjera se ha llevado demasiados beneficios y ella todo se lo gana con los votos. Como el éxito de un gobernante argentino es no pagar la deuda y abroncar a las explotadoras empresas extranjeras la mejor manera conseguir votos es no pagar y no dejar a las empresas extranjeras que suban precios. Ahí está la reciente refinanciación de la deuda que hizo Kirchner a los acreedores españoles, italianos, americanos, etc. imponiendo sus leoninas condiciones lo que significó un ahorro para Argentina de 67.000 millones de dólares de los 100.000 que se debían, es decir, solo pagan 33 millones. ¡Se hizo una quita (que así se llama) del 67% de la deuda! Eso le ha dado a Kirchner niveles de popularidad en su país del 75 por ciento. Por eso Kirchner no puede entrar en Italia porque lo meten en la cárcel (gran parte de la deuda impagada la tenían los italianos). Se entiende ahora lo que dice y lo que va hacer Cristina.

Es más los argentinos están exportando a otros países (Ecuador sin ir más lejos) el know-how (son muchos años de learning by doing) de como no pagar la deuda.

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