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¿Qué son las remesas sociales?

Escrito el 22 julio 2007 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía, Economía Mundial

Ya hemos analizado, en este blog de economía, como las remesas monetarias son un factor de desarrollo económico para las economías de los países en desarrollo. Sin embargo, muchos de los cambios engendrados por la migración en sus países de origen no derivan solo de los flujos de remesas monetarias. Hay otro tipo de remesas: las remesas sociales.

Las remesas sociales son un conjunto de ideas, cultura, educación, prácticas y formación de capital humano que fluyen del país de destino de la emigración al país de origen. Las remesas sociales provienen, al igual que las monetarias, de los migrantes a través de los distintos medios disponibles. Estas remesas van a afectar a las relaciones de familia, al papel de la mujer, a la identidad cultural, al cambio político y a la mejora económica de los países pobres. A diferencia de las remesas monetarias los efectos de las remesas sociales van a repercutir con mayor amplitud en el país de origen de la emigración. Las remesas sociales son esenciales para cambiar aspectos sociales, políticos, económicos y tecnológicos de los países pobres.


Un aspecto de este tipo de remesas es la necesidad de que regresen a sus países de origen los profesionales cualificados de los países pobres que han sido formados en los países ricos. Es este un requisito para la modernización de las estructuras de producción y de las exportaciones de los países pobres, y para el perfeccionamiento técnico de las empresas nacionales, por no mencionar la mejora de la salud y educación en esos países, en beneficio del conjunto de la población. Sin un número suficiente de técnicos agrónomos, biólogos, ingenieros, científicos, médicos, enfermeros e informáticos, a las empresas y a las explotaciones agrícolas de los países del Tercer Mundo les resulta imposible aplicar la tecnología para mejorar sus productos y su eficiencia, y por ello les resulta igualmente difícil hacer frente a la competencia extranjera. El no retorno (o lo que sería peor la fuga de cerebros) de las personas capacitadas menoscaba por tanto las perspectivas de crecimiento y desarrollo a largo plazo, de los países del Tercer Mundo, países que como es sabido tienen una escasa dotación de profesionales cualificados.

Comentarios

Fabio Casasús 23 julio 2007 - 14:05

Hace poco leí la iniciativa llevada a cabo por el estado de Zacatecas (México) que podría entenderse como una manera de fomento de las remesas sociales. La iniciativa en cuestión trata de aprovechar las remesas económicas de los inmigrantes en favor de la comunidad. Concretamente, por cada dólar que ponga el emigrante en programas públicos, las instituciones pondrán otros tres: uno el gobierno federal, otro el gobierno central y otro el ayuntamiento. Sin embargo, el éxito de estas iniciativas depende de la dotación presupuestaria que estén dispuestos a afrontar las instituciones.

Angélica 23 julio 2007 - 15:01

Rafa,

Desde un punto de vista macroeconómico es muy bonito. Los inmigrantes vienen, se forman, consumen en los países ricos, ayudan a hacer crecer nuestras economías, y luego vuelven a sus países de origen y colaboran con el desarrollo aportando los conocimientos que han adquirido.

Desde el punto de vista del inmigrante, sale de un país en la miseria, con problemas de seguridad, de sanidad, de corrupción, y descubres que hay sitios en que una mujer puede volver sola a casa por la noche sin riesgo para su integridad física, donde la sanidad es gratuita y universal, donde la policía no exige un “sobresueldo” para dejarte tranquilo, y donde los suburbios de chabolas son casi anecdóticos.

Y les pides que una vez que han descubierto otro mundo vuelvan al suyo comprometidos con el desarrollo económico de sus países… Eso es mucho pedir.

No me voy a meter en reflexiones sobre el individualismo de nuestras culturas, o sobre el derecho de cualquiera a ser feliz, pero si estuviera en el caso de uno de esos inmigrantes de países del tercer mundo, lo que querría es que mi familia pudiera disfrutar de un entorno seguro, con acceso a la sanidad y la educación, lo más lejos posible de la pobreza.

Por otro lado está el interés de los países más ricos en retener a las personas mejor preparadas. No es el caso de España, pero sí de USA o del Reino Unido, donde es más fácil obtener un permiso de trabajo con un diploma en el bolsillo que sin él.

Creo que la inversión en educación debe de hacerse en el país de origen, con ayuda o sin ella, con profesores autóctonos o importados, pero contar con que los que lo han dejado todo para tener una vida mejor vuelvan es demasiado idealista.

Erick 18 marzo 2009 - 02:02

Son una fuente enriquecedora y generadora de oprtunidades de desarrollo local, incluso, podría llegar a serlo a nivel regional. Desde la perspectiva de las Realciones Internacionales, ¿Alguien podria enriquecer más este blog con su aporte relaconado con la materia?, ¿Cual es el enfoque de las Relaciones Internacionales relacionado con las remesas sociales?. Muy agradecido.

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