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Jul

La fuga de cerebros

Escrito el 18 Julio 2007 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía, Economía Mundial

La fuga de cerebros, es decir, la emigración de trabajadores cualificados, perjudica a la mayoría de los países del mundo y beneficia casi exclusivamente a Estados Unidos. Europa, por ejemplo, exporta más cerebros de los que importa. Más de 400.000 científicos nacidos en Europa residen en EEUU, lo que supone el 40% del stock de investigadores que trabajan en dicho país. De los miles de europeos que realizan cada año su doctorado en Estados Unidos, el 70% opta por quedarse en territorio estadounidense. En el Tercer Mundo el problema es mucho más grave ya que la fuga de cerebros supone un grave obstáculo a la utilización de la tecnología para la expansión de la economía de esos países y la mejora de su nivel de vida.


Si analizamos los 50 países más pobres del planeta, comprobamos que alrededor de 1 millón de personas capacitadas viven y trabajan en los países desarrollados, lo que representa un éxodo intelectual del 15%, teniendo en cuenta que en esos países más pobres unos 6,6 millones de personas tienen formación superior. La situación es mucho más extrema en Haití, Cabo Verde, Samoa, Gambia y Somalia ya que, en los últimos años, han perdido a más del 50% de sus profesionales con formación universitaria. Se han ido a países industrializados en busca de mejores condiciones de trabajo y de vida. También Ghana presenta una elevada tasa; 26%.

Los países asiáticos están situados en un arco que comprende desde el 5% de India o China, al 15% de Corea del Sur, con Filipinas en el centro (10%). Irán tiene un 25% de sus graduados en el extranjero. Corea del Sur, que en los años 80 consiguió traer de vuelta a casa a dos tercios de los científicos doctorados en Estados Unidos, tiene ahora miles de graduados en el paro, que lógicamente están tramitando la visa para poder irse nuevamente a los Estados Unidos. Lo mismo está ocurriendo con los informáticos de la India. Por miles se cuentan también los venezolanos altamente cualificados que huyen de su país por la situación política, y encuentran ubicación en Italia y España. El 70% de los peruanos que terminan su doctorado en EEUU intentan quedarse a trabajar allí. Son ejemplos de la fuga de cerebros que, al no regresar, desangran a sus países de origen.

Los gobiernos de los países pobres deben procurar retener a sus profesionales cualificados ofreciéndoles mejores posibilidades de empleo y de carrera y deben también incentivar la vuelta de los emigrantes a fin de que contribuyan al crecimiento económico y a la mejora de los conocimientos en estos países. En este sentido los gobiernos deben aprovechar el fenómeno de la globalización que hace que los científicos y expertos más capacitados adquieran una mayor movilidad virtual y necesiten, por tanto, menor movilidad física. Efectivamente, ya no es imprescindible que el cerebro se marche a otro país para conseguir un trabajo mejor remunerado. Con el teletrabajo, se puede trabajar para EEUU o para un país de la UE desde casa. Gracias a Internet, miles de informáticos rusos trabajan a distancia para multinacionales. Ocho millones de personas están creando y manteniendo software en la India, lo que supone 8.000 millones de dólares anuales en exportaciones indias con clientes en todas las partes del Mundo. Pero para poder trabajar a distancia se impone que los gobiernos generen infraestructura de telecomunicaciones.

A la vez, el fenómeno de la “deslocalización” hace que muchas multinacionales se instalen en los países en desarrollo, lo que crea más oportunidades para los “cerebros locales”. Los gobiernos de esos países deben saber que favorecer la inversión extranjera es otra forma de atraer a los cerebros que se han ido y retener a los cerebros que todavía están. Las migraciones de los científicos del Tercer Mundo hacia países desarrollados pueden tener graves consecuencias. El trabajo de esos profesionales cualificados es un requisito previo para la modernización de las estructuras de producción y mejora de la salud y educación en esos países.

Comentarios

Beltrán Caruana 18 Julio 2007 - 11:50

Creo que en muchas ocasiones los gobiernos de paises desarrollados enmascaran ayuda al desarrollo mediante becas que posteriormente no revierten en el desarrollo del país de origen del estudiante. En la gran mayoría de los casos, los “cerebros” formados en EEUU o Europa no regresan a sus países de origen sino que buscan “fortuna” engrosando las listas de profesionales de países desarrollados. Creo que un esfuerzo por parte de los gobiernos, que ayude a hacer un seguimiento de estas personas bien formadas y capacitadas, exigiendo que su formación se transforme en riqueza para su país de origen, significaría mucho más que millones en ayudas que no hacen más que fomentar la dependencia y las diferencias sociales en estas naciones. El famoso ejemplo de “enseñar a pescar es más util que regalar peces”.

Ferran G. Jaén 19 Julio 2007 - 22:15

Me trae a la memoria una situación no muy lejana en el tiempo. Creo recordar que se intentó traer a investigadores españoles que estaban desarrollando tareas punteras en Europa y Estados Unidos, aprovechando su año sabático. Se organizó desde el Gobierno (creo que el último socialista), pero luego, al llegar al aeropuerto de Barajas un grupo de investigadores, se había producido cambio de Gobierno (entrando el Partido Popular, si no recuerdo mal) y se les comunicó oficialmente que no había presupuesto y que quedaba anulado.
Los gobiernos tienen sus razones, aunque no lo parezca.
(Por descontado que si mi memoria me ha traicionado, aceptaré con gusto la rectificación, pero creo que fue así)

Angélica 21 Julio 2007 - 16:03

La ciencia es el campo donde más se ve la famosa “fuga de cerebros” pero no es el único.

Siendo bióloga el tema me toca de cerca, de hecho tuve que irme a Francia a poder ejercer porque aquí no había nada, pero esa es otra historia.

Acabo de terminar el MBA del IE, y veo que muchos de mis compañeros, que querrían quedarse por aquí para trabajar, personas brillantes, que han invertido tiempo y dinero en su formación, no pueden porque no conseguirán a tiempo un permiso de trabajo…

Es triste que un Estado deje partir personas tan bien preparadas, que podrían aportar mucho, por un peoblema de papeles.

Rafael Pampillón 22 Julio 2007 - 07:48

Angélica, abro hoy una entrada sobre remesas sociales. pero te contesto esa semana.

Gerardo Zamitis 17 Marzo 2009 - 01:35

Hace pocos días en México la Secretaría de Educación Pública ha dado noticia de esto (1)[3 de Marzo del 2009]. Y me gustaría denotar 2 puntos de dicho reporte: (a) “En Estados Unidos trabaja Un profesional Mexicano por cada Quince Licenciados que lo hacen en el país; Uno por cada Cinco Masters y Uno por cada Tres Doctores”; No tenía conocimiento de dicha cifra, pero lo que es claro es que el sueño americano permanece en nuestras mentes, no solamente para aquellas personas más necesitadas sino también para aquellas que están preparadas y que tienen por capacidad propia, el interés de ser “captadas” por el mercado norteamericano y que desafortunadamente el mercado mexicano no tiene actualmente la forma de incentivarlos para quedarse en su país de origen.
Por otra parte, el Subsecretario de Dirección Superior Rodolfo Tuirán Gutierrez sí que apoya a los estudiantes que se mueven a otros países a seguirse preparando, pero en el escrito ni siquiera se trata a fondo algún plan (como el ejemplo citado en el Blog de Rafa) para contra-restar dichas fugas, limitándose únicamente a decir: “Es preciso dar respuestas creativas e imaginativas a la solución”. Situación que considero, sigue (y espero que no siga más a pesar de que la historia dice lo contrario) y seguirá existiendo hasta que existan personas que den credibilidad a las instituciones y que no permitan como en este caso, un problema conocido desde 1995, sin haber implementado planes de acción funcionales, para la retención y explotación del capital humano cualificado para la generación de un mayor bienestar para la sociedad.

(1) http://www.sep.gob.mx/wb/sep1/02MIL030309

Matteo Ghedini 25 Marzo 2009 - 19:48

Mi experiencia es que en Italia, aunque parezca raro, mucha gente lamenta la fuga de cerebors italianos al extranjero. Mi opinion es que este fenomeno no tan exagerado como lo describe la opinion publica porque tambien importamos cerebros extranjeros (y de esto no se habla casi nunca).
Sinembargo, quiero hacer el ejemplo de la educacion: de un lado, yo veo este sistema, hablando en general, muy bueno y que forma personas muy valiosas. Pero del otro lado, el sistema universitario italiano no incentiva la investigacion en las universidades ni, aun peor, fomenta la carrera universitaria de las personas con talento. Esto porque el gobierno sigue cortando el dinero destinado a las universidades (que asi se quedan con poco budget a su disposicion) y tambin porque en Italia, en particular en el sector publico, historicamente el avance de carrera no era meritocratico sino por ancianidad. Y esto es una verdadera lastima.

Alejandro Sarmiento 27 Abril 2009 - 15:56

El motivo que trata este post raramente sale en la prensa, en la televisión, etc. pero realmente es un gran problema para la productividad de cualquier país y en especial para España en donde áreas como el I+D están bastante olvidadas por parte del Gobierno. Esto se repite no sólo a nivel nacional, si no que también local. A modo de ejemplo mencionaré como el presidente de la comunidad autónoma a la que pertenezco negó la existencia de esta fuga de cerebros afirmando que todo esto no era más que “una leyenda urbana”.
Esta problemática desgraciadamente la conozco muy de cerca ya que durante mis estudios de doctorado en Química, tuve oportunidad de ver a mi alrededor continuas reducciones de fondos para becas, de financiación para proyectos de investigación y de emigraciones de amigos no sólo a Estados Unidos si no a muchos otros países de Europa (Inglaterra, Francia, Holanda, etc.) que con mejores infraestructuras, salarios y sobre todo, concienciados de la importancia que un área como el I+D supone para su país acogen de muy buen agrado a todos los científicos que se deciden a iniciar una nueva carrera investigadora allí.
El problema se hace incluso mayor cuando esta falta de fondos y en especial de confianza en un sector como el de I+D por parte del Gobierno, se produce también en el ámbito privado de las empresas, en las que muy frecuentemente carecen de un departamento propio de I+D o este carece de fondos suficientes para llevar a cabo su labor dignamente, ya que es de los primeros departamentos en los que si se debe hacer un ajuste presupuestario se reducen los gastos.
Como se comenta también en este post, mucho más grave es esta situación en el tercer mundo donde los porcentajes de alfabetización son mucho más bajos y por tanto, el daño a sus economías nacionales mucho más significativo.

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