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Jun

Curva de Laffer

Escrito el 18 junio 2007 por Rafael Pampillón en Diccionario de Economía

Diseñada por el economista Arthur Betz Laffer, defiende que, en ocasiones, es precisamente, con rebajas fiscales como se recauda más. La curva de Laffer se apoya en un sencillo dibujo: una U invertida, en un diagrama que coloca el tipo impositivo en el eje de abscisas, y la recaudación en el de ordenadas. La curva de Laffer relaciona niveles de recaudación con el aumento de impuestos. Si medimos el aumento del impuesto, a través de un tipo impositivo medio t, tendríamos una curva con ésta forma:
laffer.JPG


Cuando el tipo impositivo es t1, la recaudación, al aplicar ese tipo sobre la renta, será una cantidad positiva mayor que cero (concretamente R1). Si aumentamos el tipo, la recaudación seguirá creciendo hasta alcanzar un máximo en R2, para un tipo t2. A partir de ese punto, cualquier intento del gobierno para elevar los impuestos (tipo impositivo), se traducirá, paradójicamente, en un descenso de la cantidad recaudada. Nótese que para t3 la recaudación ha caído hasta R3. Es decir, habrá un momento a partir del cual el tipo se considere tan alto, que los contribuyentes comenzarán a dejar de pagar impuestos -será más rentable el fraude o el ocio, que la inversión o el trabajo- hasta llegar a un punto (cuando la curva de Laffer toca el eje de abscisas) en el que, con un gravamen del 100%, no se consigue ingresar nada.

La curva de Laffer ha suscitado multitud de críticas, principalmente debido a la dificultad de su conocimiento empírico, ya que se desconoce el punto de la curva en que se encuentra una economía o, lo que es lo mismo, no se conoce cuál es el tipo de gravamen óptimo (t2) que nos proporciona el mayor nivel de recaudación posible. Los críticos de la curva sostienen que, en EEUU en la década de los años 80, Reagan bajó los impuestos y no aumentó la recaudación y en cambio los gobiernos que siguieron a Reagan, presididos por George Bush padre y Bill Clinton, subieron los impuestos y aumentó la recaudación. Pero en este caso la curva de Laffer sigue siendo cierta, porque, como hemos indicado, hay un momento a partir del cual la disminución de los tipos impositivos supone una caída de la recaudación. La curva de Laffer pretende demostrar algo que parece obvio: no por elevar los impuestos, necesariamente se va a recaudar más. Y también su contrario: no por bajar los impuestos se va a recaudar menos. Islandia, por ejemplo, proporcionó una demostración interesante de la curva de Laffer. De 1991 a 2001, con el tipo impositivo cayendo gradualmente desde el 45% hasta el 18% los ingresos fiscales se triplicaron. Desde 2001 los ingresos se han vuelto a triplicar. Mientras tanto la economía islandesa crece a una tasa media del 4%. Para el caso de España puedes bajarte aquí un artículo que publiqué ayer en el diario El Mundo

Arthur Laffer dibujó esta curva en una servilleta. Fue en una cena en el restaurante Two Continents, de Washington, en los años setenta. Laffer fue invitado Dick Cheney, jefe de Gabinete del entonces presidente Gerald Ford. Laffer trataba de explicar al asesor de la Casa Blanca las ventajas de una rebaja fiscal y para ilustrar sus ideas, tiró de una servilleta, y dibujó su famosa gráfica. En 1989, The Wall Street Journal incluyó a Laffer entre las personas que más influyeron en el periódico. En 1999, la revista Time señaló que la curva de Laffer era uno de los grandes avances que impulsaron la economía del siglo XX. ¿Y qué fue de la servilleta? Está depositada en una vitrina en el Bookings Institution (Washington).

En resumen la curva de Laffer se basa en la hipótesis de que, cuando la presión fiscal es muy alta, la rebaja de impuestos introduce incentivos en la economía, que se traducen en que la gente trabaja más o se pasa de la economía sumergida a la economía legal, con el consiguiente aumento de la inversión, el empleo y el consumo. El Estado además recaudará más, al mismo tiempo que aumenta la renta disponible de los ciudadanos.
Por cierto hay un catalán que se adelantó a Laffer: Laureano de Figuerola

Comentarios

Angélica 18 junio 2007 - 16:43

La curva de Laffer es bella porque es simple. Es también muy intuitiva, y una vez conocida parece tan obvia que es una de esas ideas que crees haber tenido tú desde siempre.

No obstante, este tipo de curva, en forma de tazón invertido no sólo se aplica a la recaudación frente al tipo impositivo. La concentración de nutrientes y el crecimiento bacteriano en una placa de Petri sigue la misma distribución, no hay nutrientes, no hay crecimiento. Demasiados nutrientes, se inhibe el crecimiento. En medio hay un punto óptimo (este sí que es medible empíricamente)

El bienestar frente a la contaminación causada por la producción de bienes y servicios sigue el mismo esquema, no hay producción, no hay contaminación, no hay bienestar. Demasiada contaminación produce una tremenda bajada del bienestar, aunque haya mucha producción. Siempre hay un punto óptimo.

Lo más curioso del tema es la anécdota de la servilleta. A ver si voy a tener que guardar todas las servilletas de bares y restaurantes donde anoto esquemas y cosas… Igual un día también terminan en un museo 🙂 (¡Qué más quisiera yo!)

Julián 18 junio 2007 - 19:51

Jeje, curiosa anécdota sí, y gran artículo.
http://www.discountingcashflow.com/

antoni 19 junio 2007 - 01:02

Si Angélica ha sacado un bello ejemplo de la biología, también desde las matemáticas se puede ver si belleza por lo simple y su necesidad petrea por que se deduce necesariamente, por que no es más que una aplicación del Teorema de Rolle (Michel Rolle, matemático francés que nació en Ambert y murió en la ciudad de la luz, Paris en 1719). El teorema dice, y su demostración se enseña en C.O.U, que si una función es continua y tiene derivada en un intervalo, y en ambos extremos de ese intervalo la función tiene el mismo valor, entonces la función tiene un máximo suave, en el que la derivada vale 0 y existe una tangente horizontal como la del dibujo. Y en cuanto a las servilletas, quien no ha se ha servido de ellas para capturar ese momento de inspiración que se escapaba en un suspiro?

Alfonso Morte 19 junio 2007 - 10:27

Totalmente de acuerdo con el hecho de que la efectividad de la curva radica en la sencillez. Y soy de la opinión de que efectivamente funciona, llega un momento en el que el individuo tiene una carga tan alta de impuestos que se siente presionado y prefiere “jugar” con la economía sumergida y empezar a manejar dinero B.
Rafael comentaba que no se sabe cual es el tipo óptimo R2 para conseguir una recaudación óptima. Sin embargo, creo que si se puede estimar si tenemos en cuenta dos conceptos.
El primero de ellos es la cultura de la economía, y con cultura me refiero a desarrollo del país en cuanto a economía y en cuanto a transparencia.
El segundo, y no menos importante es la coyuntura económica que obviamente primará la corrupción en ciclos económicos bajistas.
Volviendo a la sencillez de la curva y siguiendo con las curiosidades, citar que las dos rayas = que indican igualdad comenzó a utilizarlas el matemático inglés Robert Recorde hace más de cuatrocientos años. En uno de sus libros cuenta que eligió ese signo porque “dos cosas no pueden ser más iguales que dos rectas paralelas”. Nos vemos en clase..

Diana García 19 junio 2007 - 11:56

Siguiendo en la línea de la sencillez de la curva, en mi caso particular las curvas me gustan en tanto en cuanto ayudan a comprender una situación o hecho concreto.
La curva de Laffer es una manera muy gráfica de explicar lo que ocurre en la relación tipo impositivo – recaudación, algo que a priori muchos de nosotros podríamos intuir y que Laffer concreta de manera extraordinaria y clara en dicha curva.

Con respecto al punto de equilibrio y su dificultad para encontrarlo, estoy de acuerdo con Antoni en que éste variará en función del nivel socio-económico de un país y la coyuntura económica en la que se encuentre, sin embargo, ¿por cuánto tiempo podríamos estimar dicho R2? ¿podríamos hacerlo coincidir, por ejemplo, con las legislaturas? ¿durante cuántos años se puede presuponer una situación económica homogénea?. Quizá mi duda parezca absurda, pero soy de la opinión de que no se puede predecir todo y, por tanto, la vía válida sería la de “ensayo y error”.

Daniel Rosenfeld 19 junio 2007 - 15:26

Me parece muy interesante como se ha comparado una sencilla curva como es la de Laffer en otros ámbitos (Biología y matemáticas) y muestran el mismo comportamiento. Veo otra comparación pero en el ámbito económico, que si bien no es exactamente la misma tendencia de la curva, si tiene cierta similitud. Hablo de la teoría de David Ricardo, que supone un campo de trabajo con un nivel de productividad dependiendo del número de trabajadores. Muestra como al principio mientras aumenta el número de trabajadores (impuestos en el caso de Laffer), aumenta la producción (recaudación), pero este comportamiento va a cambiar su tendencia una vez que se sature el campo de trabajadores y dificulte la producción por falta de espacio o de orden. Todo en la Economía debe ser moderado, si un país no crece se considera que no va por buen camino y si crece sin control también puede considerarse que va por mal camino si no se toman las medidas correspondientes, todo tiene una acción y reacción.

J.Pozuelo-Monfort 19 junio 2007 - 17:32

Que tal Rafael: difiero de tu opinion. Pienso que lo que hay que hacer es utilizar el superavit para actuar sobre areas carentes o escasas de financiacion, tales como la educacion, la investigacion y el desarrollo, o la ayuda al desarrollo en el tercer mundo.

Seria interesante debatir este aspecto. Si te parece bien puedo proponer este debate a los editores de la revista Compromiso Empresarial, para la que escribo en la actualidad, y argumentamos razones a favor y en contra de utilizar el superavit vs. reducir los impuestos.

Rafael Pampillon 19 junio 2007 - 18:10

Creo que fue un español ¿alguien sabe quien es? que aplicó la curva de Laffer antes que naciera Laffer pero al sistema arancelario. Una época en que los aranceles eran una importante fuente de ingresos fiscales. De hecho un arancel es un impuesto indirecto que grava las importaciones. Recaudación = arancel x importaciones. Si los aranceles a la importación son muy altos el efecto producido será un encarecimiento de las importaciones y, por tanto, reducción de las importaciones que puede ser superior al efecto recaudatorio del arancel, con lo que podemos hablar de una situación en la que “la avaricia rompe el saco”. La extralimitación en el afán recaudatorio por parte del Gobierno lleva de hecho a que se paralicen las importaciones y con ello los ingresos fiscales. Los ingresos arancelarios suelen ser mayores cuando los aranceles son bajos y las importaciones altas.

Miguel Zayas Olaso 30 diciembre 2008 - 12:54

Como comenta el profesor Pampillón, es difícil demostrar empíricamente la curva de Laffer, pero sería interesante saber como la presidenta Kirchner puede demostrar que su política de subir impuestos es beneficiosa para Argentina y que realmente la cantidad recaudada no se ve reducida. ¿Cuál es su reazonamiento?
¿Alguien podría hacer de abogado del diablo y explicármelo? Realmente me interesa saberlo.

Por otro lado, economistas como Rodrigo Rato, ¿qué opinión tienen sobre dicha curva? Si realmente se han manifestado sobre ella claro.

Enrique Duarte Aznar 9 enero 2011 - 18:13

La curva de Laffer puede ser aplicada al crecimiento urbano: la ciudad puede crecer en extensión y población hasta alcanzar una economía de escala que permita la optimización de la capacidad instalada- en el sentido más amplio- manteniendo un balance entre la economía y la sociedad sin comprometer el medio ambiente; rebasado un umbral determinado, los beneficios se revierten.

Viviana Caballero 14 junio 2011 - 01:44

Rafael, revisando su articulo sobre la curva de laffer en el gobierno de Reagan no funciono como debido ser porque muchas veces no es necesario tener que disminuir los impuestos para recaudar mas, posiblemente esto puede ocurrir cuando la economía de un país esta en crisis, esta no fueron las únicas políticas que se aplicaron en este gobierno, algunas más resaltantes fueron las siguientes: disminuir en siete años las tarifas del impuesto sobre la renta desde el 70% al 28%, buscando aumentar la renta disponible de las personas y permitiéndoles aumentar su consumo. otra reforma tributaria fue la reducción en la tasa impositiva a las empresas, lo cual les permitió disfrutar de un menor coste fiscal generando oportunidades para las inversiones privadas.. Esta disminución de la recaudación fiscal se debería ver compensada por el aumento de la actividad económica como resultado de estas nuevas inversiones. Muchas de estas reformas repercutieron a la desigualdad de los ingresos de los estadounidenses. pero a mi parecer construyeron las bases para que el los siguientes gobiernos si se aumentara la recaudación fiscal.

Aplicando ahora esta reforma a mi Pais, Perú, el nuevo presidente en sus propuesta de gobierno tiene claro disminuir los impuestos a las ventas (IGV que es igual al IVA) teniendo claro que mi país esta en un crecimiento del 7 % anual, teniendo un superavit en la balanza comercial entre otros puntos que representan uno de los crecimientos más importantes de Sudamérica, cree que esta disminución haga aumentar la recaudación fiscal?

Juan Jose 13 julio 2011 - 18:38

Muy interesante y lógico a la vez. Lástima que nuestro, cada vez menos querido, presidente Zapatero no haya aplicado esta teoría. Debería haber bajado el I.V.A al 15% como estaba hace unos años en lugar de subirlo al 18%.
Esperemos que vengas tiempos mejores para España y sus gobernantes.
Gracias por el artículo, ha sido enriquecedor.
http://www.sanchezferris.es

ROSA MEDINA 18 julio 2015 - 20:30

MMVGLMVLNKVXKVGFNKNMCJISCFKLXDMCNIODVKMKNMKMVKCKXCIODKMOVJMKCVMSIGVJKM XC,LVMVSKLVM IVSDJVMKCNMISD VMKVMIJVMDOKXCLJVSDIOVIJGVKB,JEFRGE8QFTHYHVGFUWEVGFNHEBFHDBVFHDBVFDCUUSDFCBU<ASDUI<FCSFHUBFDHFBDUFYBGVDSHGYU<WDKLDJIHFUB FHUJFKCDYUVHVG FU8V CNDEFYUHVFHX VCUDJ CVUYSUAO FUDSIOXCHÑ<OIASFJPOASHFDVGFYUVGUYFGVY<SHSDJÑFASI8HY89DVHNDFUGVBIOA<SDP{ADEJHY89S7EDFHY8S7VHUSUFDUISVFHY<8ACG89GVDOA<PSDU8SWCFHYVB78QYFCHBUJNVSDF87Q89EWJUDSHVXCUJ VGDSZXKLC VHYBUDGH89SDFXJIKLCUYDF87ASUIKZLXLOSCXYUFDVC8IWAS888888AW9IKFVGHNGFYUSFUILXCFDGYVWQ78SCFUIJDVKU8FDJCJVY<LSKXJHV8WFRHYQW9ODÑCKLSVHW8FHUCVIDVJKQWSD8CCCCCCCCCCAKÑXZM

Enrique Solis 24 octubre 2015 - 13:32

Muy interesante esta entrada sobre la curva de Laffer, y muy usada por los empresarios cuando estamos cansados de tipos impositivos altos.
El problema es: ¿Hay alguna forma de acercarse a saber el punto máximo que podría alcanzar R2 para un Impuesto = T2???
Es decir, ¿es posible conocer el punto dónde se maximiza la recaudación de impuestos para el Estado?. Y lo que ello conllevaría, ¿podemos conocer el tipo máximo que la población está dispuesto a soportar, sin caer en economías sumergidas y abandono de la inversión/trabajo por el tan apetecible ocio y placer cuando nada te incentiva a ello?
Lo que quiere explicar esta curva es muy visual y práctico,por ejemplo tenemos el último caso de Canadá, en el que la última década 2002-2012 la tasa del I.S ha pasado del 40% al 25%, y esto ha supuesto una recaudación fiscal mayor y creciente (superando varios años el 3% del PIB), pero esto sigue sin decirnos cuál es el óptimo en el que tanto gobernantes como contribuyentes se pongan de acuerdo.
Saludos,

Santiago Abugarade Horment 25 octubre 2015 - 12:10

Rafael, me parece sumamente interesante el artículo sobre la Curva de Laffer. Creo que un punto importante a considerar al momento en que los Gobiernos analizan sus políticas fiscales, es tomar en cuenta la tasa de evasión y de elusión que existe en el país (tasas estimadas dado que difícilmente tendrán el datos exacto). Hoy en día cada vez son más las personas que “juegan” al filo de la evasión aprovechando vacíos legales para poder eludir el pago impositivo. Como Gobierno se debe trabajar para minimizar estos vacíos y a su vez presentar políticas que incentiven al pago impositivo y regreso de capitales al país. Creo que se deben analizar diferentes grupos de impuestos para ver la manera óptima de poder recaudar lo más posible. Esto se puede abordar, considerando varios impuestos diferenciados (impacto mayor a las personas más ricas , pero que incentiva a la evasión y termina afectando en mayor medida a las personas con menos recursos) o un grupo de impuestos simples, bajos y parejos o una combinación de ambos grupos. De esta manera aumenta la recaudación fiscal y el PIB se ve fortalecido. Claramente es un desafío para Gobiernos de países en vías de desarrollo con grandes brechas entre ricos y pobres, poder recaudar más para beneficiar a la clase con más necesidades y a su vez incentivar a los más ricos a que paguen y no evadan.

Gonzalo Passano Paredes 25 octubre 2015 - 20:47

Rafael muy interesante el post acerca de la curva de Laffer y su efecto práctico en la economía. Corrígeme si me equivoco, pero creo que puede apreciarse la disyuntiva al momento de incrementar o reducir los impuestos a las ventas.

En primer lugar, si el Estado decide disminuir los impuestos a las ventas (IVA o IGV en Perú) la recaudación fiscal podría aumentar dado el mayor consumo y la “posible” menor evasión; por otro lado, ésta (recaudación fiscal) también disminuiría al ser un menor porcentaje del monto de ventas. El mismo efecto podría darse si el Estado decidiera aumentar los impuestos a las ventas (se incrementaría por el mayor porcentaje del monto de ventas, pero también se reduciría – y quizá en mayor proporción – por la mayor evasión de impuestos). En este sentido, ¿qué le conviene más al Estado?

En segundo lugar un aumento de las tasas, al final, afecta al consumo y la inversión; dado que reduce el ingreso disponible, lo cual se reflejara en la disminución de la demanda agregada y un posterior decrecimiento en el producto. Según el economista Ricardo V Lagos (fue director de Economía en el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, así como funcionario del Banco Mundial y del BID) si bien el incremento de las tasas (impuesto) generan efectos negativos en la recaudación; estos efectos son tan solo el mal menor; “el mal mayor es el estropicio que causa en el sistema productivo al desangrar a “la gallina de los huevos de oro” penalizando el trabajo, la inversión y, por ende, el crecimiento, y fomentando, de paso, la informalidad, la evasión y la elusión impositivas, mediante los mil y un trucos -algunos perfectamente legales- para dejar de pagar”

En esa línea coincido con Santiago (comentario anterior) cuando hace énfasis en la necesidad del Estado de reducir la tasa de evasión a través de políticas fiscales que incentiven el pago de impuestos al mismo tiempo que se revisan aquellos vacíos legales que permiten “jugar al filo” de la evasión.

Finalmente me gustaría compartir en el foro que Laffer declina el honor de haber sido el inventor del concepto de la curva de Laffer al haber aclarado, en un artículo que escribió en el 2004 para la Heritage Foundation, que fue el filósofo e historiador árabe del siglo XIV Ibn Khaldun quien en su trabajo “The Muqaddimah” formuló la curva (por vez primera) en los siguientes términos: “Sépase que, cuando se inicia una dinastía, se recauda mucho con pocos impuestos y que la dinastía concluye cuando se recauda poco con muchos impuestos”.

En este link se encuentra el artículo al cual hago referencia
http://www.heritage.org/research/reports/2004/06/the-laffer-curve-past-present-and-future

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