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May

¿Debería China apreciar su moneda?

Escrito el 28 mayo 2007 por Rafael Pampillón en China, Economía Mundial

China puede convertirse en 2008 en el mayor exportador mundial de bienes, desplazando a Alemania y a Estados Unidos. En 2006, la participación china en las exportaciones mundiales era del 8% y las importaciones representaban el 6,5% del total mundial (Alemania representaba el 9,1% de las exportaciones mundiales). También, en 2006, china desplazó a México desde el segundo al tercer lugar entre los socios comerciales de EEUU. Desde la entrada de China en la OMC, su grado de apertura comercial ha ido en continuo aumento, alcanzando un 90% en 2006. Las exportaciones crecen a ritmos anuales del 25%. El tipo de cambio muy depreciado es uno de los elemento que más favorece este aumento espectacular de las exportaciones chinas.


El gobierno de EEUU lleva años presionando a los chinos para que aprecien su moneda acusandoles de mantener un renminbi yuan artificialmente depreciado que perjudica las exportaciones de EEUU y beneficia las exportaciones chinas. Es común escuchar que esta competencia desleal de los chinos está aniquilando el sector industrial estadounidense y robando sus puestos de trabajo. Sin embargo, China representa solo una quinta parte de todo el déficit comercial de EEUU. El empleo industrial estadounidense hace tiempo que cae, tal como sucede en otros países ricos. En todo caso, el enorme superávit comercial China, que aumenta año a año, complica las relaciones entre China y sus principales socios comerciales (UE, Estados Unidos, Japón y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático). Estos países ejercien una presión cada vez mayor para que China permita fluctuar libremente su moneda, con el objetivo de conseguir una reevaluación de la misma y encarecer sus exportaciones.

El gobierno chino, temeroso del efecto que la excesiva oferta monetaria pudiera tener sobre la inflación, decidió, en 2005, suavizar su política cambiaria. Se realizó una reforma del tipo de cambio moviéndose hacia un régimen de flotación sucia, basado en el mercado de oferta y demanda de divisas con referencia a una canasta de monedas. El yuan ya no está unido al dólar y el régimen de su tipo de cambio está siendo mejorado con mayor flexibilidad. Con esta reforma se consiguió una apreciación del yuan del 8%, pasando de un valor de 8,28 yuan/dólar (tipo de cambio fijo desde el año 1995) a 7,65 yuanes/dólar, en la actualidad (finales de mayo de 2007). Esta reciente aceleración del ritmo de apreciación del renminbi yuan es alentadora y parece probable que a finales de este año el cambio dólar/renminbi llegará a la cota de 7,50. Las autoridades chinas han diseñado una de las flotaciones cambiarias más ordenadas de la historia. China no va a optar por una revaluación agresiva del renminbi, entre otras razones para no repetir el error japonés, cuando este último firmó el Acuerdo de Plaza. Sin embargo, el ritmo de caída del dólar/renminbi es excesivamente lento ya que el rápido crecimiento de las reservas chinas se está convirtiéndose en un problema.

Según el índice Big-Mac el yuan esta muy depreciado, en más de un 50%, es decir, su paridad debería ser de de 3,45 dólares/yuan en vez de los 7,65 yuanes/dólar que cotiza en la actualidad ¿Debería China apreciar su moneda?

Comentarios

antoni 28 mayo 2007 - 23:47

Llevo varios meses leyendo este blog y aprovechándome de él aprendiendo, así que justo es tirarse a la piscina e intentar responder al envite del profesor Pampillón ¿Debería China apreciar su moneda? Alla vamos. My two cents. Las altisímas exportaciones chinas suponen un motor de reacción para la economía china, por la renta interna que generan y la saneada balanza comercial. Ahora bien, toda situación de crecimiento vertiginoso es inestable por naturaleza (una mínima variación de las expectativas, un exceso de optimismo por parte de los empresarios, se ve amplificado en variaciones brutales de la inversión no deseada -léase acumulación de stocks- y pérdidas que son mayores cuanto mayor es el ritmo de crecimiento). Por tanto, si las autoridades chinas quieren enfriar la economía para evitar ese vértigo, apreciar el yuan y hacer sus mercancias menos competitivas puede ser un buen instrumento. Al mismo tiempo, ya que en otro sitio de este blog creo recordar que China esta cambiando de modelo, un yuan apreciado le puede servir para adquirir en términos más ventajosos bienes de equipo y materias primas, de las que está haciendo verdadero acopio.

Angélica 29 mayo 2007 - 00:02

¿Debería? Debería. Y lo hará. Lo que pasa es que los chinos tienen una concepción del tiempo diferente de la nuestra. En los países occidentalizados nos hemos dejado invadir por la cultura del “click”. Esa que dice “lo quiero todo, y lo quiero ahora”. Tenemos prisa y metemos la pata.

Estudiando el caso de la apertura del mercado chino, nos damos cuenta de que no hacen las cosas como el resto del mundo. Se lo toman con calma, porque no sólo piensan en el presente, sino también en las generaciones futuras, pese a los sacrificios que pueda ocasionarles ese tipo de políticas.

Y hablando de sacrificios, no creo que a China le impresione tanto la rabieta de EEUU. Si no les compran a ellos… ¿A quién van a comprar? China se va a convertir en la primera potencia económica mundial, nos guste a los demás o no. Son grandes, son muchos, trabajan duro, cobran poco, y tienen una filosofía del ahorro y una concepción del tiempo diferentes de las nuestras. Por otro lado cuentan con la historia económica del capitalismo desde sus inicios, con sus aciertos y errores para estudiarla y aprender de ella. Y tengo la sensación de que son buenos alumnos.

Ya podían hacer lo mismo con los derechos humanos…

Fabio Casasús 29 mayo 2007 - 17:17

En un artículo publicado recientemente leí que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, exigía al gobierno chino acelerar el ritmo de las reformas económicas y modificaciones en su tipo de interés. En mi opnión hay pocas posibilidades de que China se sienta presionada por los EE.UU. ya que es el gigante oriental el que goza de una posición de fuerza y no creo que altere sus intenciones al respecto. En todo caso como mucho Pekín ampliará la banda cambiaria del Yuan para suavizar las preocupaciones estadounidenses.
Otras inquietudes manifestadas por las autoridades estadounidenses con respecto a China son los derechos de propiedad intelectual, la implementación de compromisos con la OMC, y las persistentes rstricciones “no científicas” sobre productos agrícolas estadounidenses.

Angel 31 mayo 2007 - 12:32

Hace ya más de un año nos levantamos con la noticia de que la economía China había crecido entorno al 10% y se situaba como la cuarta economía mundial. Sin duda, en ocho o diez años será tras EEUU la economía más fuerte del mundo.
El crecimiento chino se ha sustentado en el alto número de exportaciones, en las inversiones realizadas y actualmente también en el impulso del consumo privado. Y a nadie se le escapa la necesidad de que China siga teniendo un crecimiento cercano a las dobles figuras para evitar importantes desajustes económicos y sociales (se me ocurre un excedente de mano de obra, paro, de los ciudadanos que acuden del campo a la ciudad). Estoy de acuerdo con el comentario de que China no tiene la mentalidad occidental de lo quiero todo y lo quiero ahora, comentario de Angélica, pero realmente creo que esto no se debe a que piensen en las generaciones futuras, sino más bien que fueron actuando y consistiendo actividades conforme se presentaban las necesidades. De esta manera, China lleva 20 años creciendo de la manera que lo hace y ahora es cuando nos encontramos en un momento donde las exportaciones podrían estar perdiendo fuerza y el crecimiento del PIB se esté apoyando en otras variables. Por lo tanto, EEUU presiona, probablemente con razón, para que aprecien la moneda China…pues bien, como dice Antoni, China lo hará, como lo ha hecho en el pasado con otras cuestiones, tomará la decisión que más le convenga y si el cambio de modelo requiere una moneda más fuerte…lo harán.
Por otro lado, y a pesar de que la economía China seguirá creciendo al mismo ritmo ya que tendrán abundante mano de obra que, a parte de ser más experta, impedirá que los costes sean altos y logrará que sus niveles de producción sigan creciendo y que sus precios sean los más competitivos, me intriga saber cómo afrontará China ciertas medidas que deberá aceptar y que se instaurarán como ya se instauraron en occidente. Estas medidas, relativas al desarrollo social y comercial y propias de países desarrollados como por ejemplo la protección industrial y la intelectual (me refiero a la copia exacta de ciertos productos o el respeto de patentes) o los derechos laborales de los trabajadores, etc…. De verdad que me intriga mucho, cualquier sociedad tiende a pedir estos derechos básicos y más cuando estos derechos son condición sine quanon para poder competir en occidente (y lo debería serlo también ya en oriente). Pero bueno, como dice Fabio, quien parece tener la situación de poder es el gigante chino, veremos que opina su población en el futuro ante los cambios necesarios mencionados en los posts. De momento, empresas occidentales poderosas prefieren someterse a las exigencias de China que quedarse fuera del importante mercado Chino.

Rafael Pampillón Olmedo 1 junio 2007 - 14:08

Pue si Angel, así es. A un chino desde joven se le explica las responsabilidades que tiene con su empresa, la familia y su país, mientras que en Latinoamérica desde que nacen todo son derechos. Esto explica el problema de las empresas en Latinoamérica donde los trabajadores primero preguntan sobre sus derechos antes de demostrar si valen para el puesto o no. La Carta de los Derechos Humanos de Naciones Unidas tiene 28 artículos, 27 son de derechos y al final hay algunas obligaciones. Si te metes en Google y buscan derechos humanos (en castellano) te dará 4,43 millones de citas; si busca obligaciones humanas les dará 1,22 millones. En esa asimetría se entiende el avance chino y el estancamiento Latinoamericano.

jesus de la torre 6 junio 2007 - 18:25

Viene al cuento con vuestros comentarios, recordando una de las clases de Rafael el año pasado, el caso de China invirtiendo (devolviendo) las reservas que tienen en US$ en el tesoro/letras/empresas en Estados Unidos.
El último ejemplo, ha sido lo que ha pasado en mi empresa. Empezamos como una empresa familiar española del sector de la automoción, y en los dos últimos años hemos pasado por ser comprados por una multinacional americana (TRW), la cual ha sido a su vez re-comprada por un fondo de capital riesgo americano (Blackstone). Pues bien, la última noticia de la última semana ha sido que inversores Chinos han comprado un 10% de este fondo…¿cuánto queda para que China sea además de fabricante parte del “management” de empresas en Europa?

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