
| |
April 09, 2007 El modelo danés
En 1970, en términos de PIB per cápita, Dinamarca era el tercer país más rico del mundo, superado solo por Estados Unidos y Suiza. En 2003- después de más de treinta años de estado del bienestar- Dinamarca cayó al séptimo puesto y aumentó sensiblemente su tasa de paro. Un artículo (titulado Nordic Stars) de CHRESTEN ANDERSON publicado por The Wall Street Journal señala que gracias a los cambios recientes realizados en el mercado laboral danés (mayor flexibilidad en el despido, limitar el tiempo de percepción del subsidio de paro, obligar a los desempleados a cursar programas de formación para que puedan cobrar el subsidio de paro, perder dicho subsidio si el parado rechaza una oferta de trabajo, etc.) el país nórdico ha reducido substancialmente la tasa de desempleo situándola en el 3,9% en 2006 . Además Dinamarca ha recuperado, en 2006, su tercera posición como país más rico del mundo después de Noruega y Suiza. Podría parecer que el modelo danés sigue las premisas del modelo anglosajón, lo cual, es solo una verdad a medias. Y lo es porque el modelo danés no prescinde del estado de bienestar característico de los miembros de la UE y, sobre todo, de los países nórdicos. Dinamarca posee una seguridad social financiada por el estado que concede un subsidio de desempleo relativamente alto. Existe, además, un fondo para desempleados que se financia a través de aportaciones de los trabajadores. Pero quizás, el aspecto más estratégico en cuanto al éxito del modelo danés, sea su eficaz política activa de trabajo (formación profesional y reconversión de oficios para los parados). Los desempleados daneses tienen derecho (subsidio de paro) pero también obligaciones. Dichas obligaciones pasan por tratar de encontrar empleo de forma activa o capacitarse para tal cometido, realizando todos los procesos de formación que sean pertinentes. La política en cuestión está tan bien concebida que resulta difícil que un ciudadano pueda abusar del sistema (algo que sucede bastante en España y tal como vimos en el último post en Suecia). Si un parado, que cobra el subsidio, al cabo de tres meses sigue sin empleo, se le obliga a ocupar un puesto de trabajo que esté libre. Posted on 9 April 2007 in Unión Europea CommentsNo sigo la cuestión muy de cerca, la verdad es que acabo de volver de una semana de ascetismo en el campo... Pero sí que tengo una pregunta: ¿Cuál ha sido el coste político de esas medidas? Me explico. En este país, como en el de nuestros vecinos del otro lado de los Pirineos, los políticos no se atreven a proponer medidas tan drásticas en cuanto a temas laborales. ¿Tan hartos estaban los daneses cotizantes que les ha salido rentable a nivel electoral? Porque ningún político se arriesga a que le quiten la poltrona por muy necesarias que sean las leyes propuestas. (Y no, no soy cínica, sólo realista) Posted by: Angélica at April 9, 2007 11:32 PM Querida Angélica: Bienvenida. Un placer, como siempre tenerte entre nuestros comentaristas. Pues si llega un momento en que la gente se harta de los abusos y de las rigideces ver: http://economy.blogs.ie.edu/archives/2007/04/abusos_en_el_es.php . Pero también es un tema de cultura, de dialogo y de consenso. Así, el dirigente de la patronal danesa, Poul Müller ha señalado que en Dinamarca, el mejor amigo de los empresarios son los sindicatos. Teniendo en cuenta que en el 2006 el 75% de la población activa danesa estaba organizada en sindicatos, la declaración de Sr. Müller supone una muestra más del éxito y la notoriedad que ha adquirido el modelo económico danés. Ante esa realidad a los políticos solo les toca otra que arriesgar y legislar lo que piden los agentes sociales. Mañana volveré sobre el tema en una entrada que titularé ¿Qué es la flexiguridad?. Hasta mañana. Posted by: Rafael Pampillón Olmedo at April 10, 2007 06:38 PM
Posted by: Angélica at April 11, 2007 03:05 AM Post a comment |
© Instituto de Empresa Business School 2006 | |