18
Mar

The Economist se pregunta si Italia se saldrá del euro

Escrito el 18 Marzo 2007 por Rafael Pampillón en Unión Europea

Esta semana (17 al 23 de marzo) The Economist publica un interesante artículo “The quest for prosperity” donde comenta algo que ya indicábamos en este blog en el post El 1 DE ENERO ESLOVENIA ENTRARÁ EN EL EURO ¿Qué decíamos entonces? Qué probablemente fue un error admitir a Portugal en la UEM. También se decía que “algunos políticos italianos han considerado asimismo la posibilidad de que Italia se salga del euro y poder así devaluar su moneda ya que se trata de una economía con elevados niveles salariales y alta rigidez en los precios que le lleva a generar inflación incluso durante las recesiones. La pertenencia al euro de países muy inflacionistas como Portugal, Italia, España o Grecia supone una pérdida persistente e irrecuperable de su competitividad”.


¿Qué dice The Economist en su número de ayer? Copio unos párrafos: “Spain Italy, Portugal and Greece are now locked into the single currency. The Mediterranean quartet (Italy, Spain, Portugal and Greece) has suffered a huge loss of competitiveness in a relatively short time. This loss is reflected in colossal current-account deficits (8.8% para España, which has been growing fast) or pitifully slow growth (only 1.3% a year for Italy since the euro began). Without the euro, Italy at least would surely have had to devalue by now. In a sense, the single currency has protected its members, but at the price of storing up big problems in future. Some analysts still speculate that Italy might one day be forced out of the euro”.

Sigue The Economist. “That would be politically unthinkable, and most politicians in Rome duly refuse to think about it. Leaving the euro would also be costly, as Argentina found when it was forced off its currency peg to the dollar in 2001. So what else can Italy do? One possibility is to follow the German example and endure years of wage restraint. But that requires a lot of discipline. Moreover, the two-tier labour markets that have become common in Europe, with insiders on permanent contracts insulated from the fears of unemployment afflicting temporary workers, offer little incentive for workers to accept real pay cuts. The harsh conclusion is that, for euro members, there is no alternative to substantial reform, liberalising product and labour markets alike, to make their economies more flexible and better able to cope with shocks. Ironically, the two EU members with arguably the most flexible economies are Britain and Denmark, both of which have chosen not to join the euro. Alas, the political leaders in Mediterranean countries show little appetite for taking on the special-interest groups that always resist painful reforms.

Meanwhile the new EU members that were once pressing for early entry need to think again. Slovenia scraped in at the start of this year; Malta and Cyprus may follow soon. But the Baltic states do not seem ready; and Poland, Hungary and the Czech Republic, the three biggest new members, are unlikely to join before 2012 at the earliest. They would be wise to employ the waiting time not only to grow fast but also to make their economies more flexible”. Parece que Polonia no quiere entrar en el euro, algo decíamos en este blog el 8 de noviembre ¿Debería Polonia entrar en el euro? ¿Se entiende ahora un poco mejor el porqué? ¿Se saldrá Italia del euro como se pregunta The Economist?

Comentarios

Carlos Enrile 19 Marzo 2007 - 00:55

A Polonia, como el arroz, le falta un hervor.
Pero mejor hablemos de España y el Euro, que nos afecta más.
La temprana entrada de España y de otros países pobres de UE15 fué un gran error:

1. España perdió la varita mágica de las devaluaciones, que nos había salvado de anteriores déficits y crísis (último gobierno González y primero Aznar= 25% de devaluación que permitieron salvar a la España de los 90 por el tirón del sector exterior). De haber entrado en el Euro, el tipo de cambio fijado debería haber sido otro, más cercano a las 200ptas/1€.

2. Los Criterios de Convergencia son perversos: El “corsét” del tope del 3% de déficit público impide un nivel elevado de inversiones públicas. Usando una metáfora, Alemania y Francia son dos alpinistas en la cota 8.000 m del Everest de la prosperidad mientras que la pobre España está en la cota 1.500 m. Con el criterio del déficit literalmente nos han dicho “congelaros”, mientras que estos afortunados alpinistas llegaron a la cota 8.000 m gracias a muchos años de endeudamiento público. ¡Si a los Criterios de Convergencia, pero todos en la misma línea de salida!

3. Los efectos negativos del Euro pueden generar en España muchas preguntas legales. ¿La incorporación del Euro al sistema legal español fue realmente constitucional? ¿Se puede ceder la soberanía nacional en materia monetaria sin acudir al artículo 168 (disolución y convocatoria de cortes constituyentes)?

4. A los políticos españoles les puede el prestigio y a España el “prestige” le sale cara. Ejemplos:

4.1 El ministro Solchaga “embutió” la peseta en la serpiente monetaria, banda estrecha (oscilación total 2,25%, la de los países ricos) subiendo escandalosamente los tipos de interés (1 pta=65 DM)

4.2 Gonzalez y Aznar meten a España en el Euro con la primera tanda, es decir, con los ricos (¿Acaso no eramos pobres, como atestigua el señor FEDER y la señora fondos de Cohesión?

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar