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Ene

¿Deberíamos trabajar menos horas?

Escrito el 21 Enero 2007 por Rafael Pampillón en Economía española, Economía Mundial

En un artículo publicado el 18 de enero en el Financial Times (Leisure is the vital ingredient in Nordic success) Risto Penttila señalaba que la clave del modelo nórdico está en que los ciudadanos de los países nórdicos se toman tan en serio el ocio como el trabajo. En la actualidad, se considera que el que logra un buen equilibrio entre trabajo y vida privada alcanza el éxito. ¿Por qué los países nórdicos están primeros en los rankings sobre competitividad? Penttila dice que entre otras cosas, porque los países nórdicos –Dinamarca, Finlandia, Islandia, Suecia y Noruega– trabajan menos horas por año que la gente en Japón, EE.UU., Alemania, España y casi cualquier otro lugar. Sin embargo, Finlandia, Dinamarca y Suecia están entre los cinco países más competitivos del mundo; y Noruega e Islandia, entre los 15 más competitivos (España, tal como señalo en un artículo que aparecerá publicado mañana en el diario El Mundo, ocupa el puesto 28 en el ranking elabora el World Economic Forum). La actitud nórdica hacia el trabajo y el ocio se hace evidente cuando uno habla con los extranjeros que están trabajando en los países nórdicos. Un estudio reciente mostró que los empleados extranjeros del área de tecnología de la información que trabajan en Finlandia consideran que el saludable equilibrio entre la vida personal y el trabajo es uno de los aspectos más atractivos de la vida en ese país. Las empresas quieren que sus empleados dejen de trabajar a las 4 o 5 de la tarde. Pero las compañías también esperan que la gente sea muy eficiente en su trabajo, es decir, que trabajen bien y eficientemente durante el tiempo que permanecen en el puesto de trabajo. Para un español esto es una novedad. En España trabajamos muchas horas, pero nuestra productividad lleva 10 años sin crecer. En los países nórdicos la productividad va como una “moto”. Tienen más tecnología, van más avanzados en la sociedad del conocimiento y tienen un nivel educativo mayor y más adecuado a lo que demanda el mercado. ¿Curioso no? ¿Qué te parece?

Comentarios

César 21 Enero 2007 - 21:07

Me parece que para que España encuentre su lugar en la economía mundial, tras la evolución que ha tenido en los últimos 20 años, tendría que abrir un debate sobre los valores que la gobiernan. No debemos perder nuestra esencia, pero sí que es cierto que nos vendría bien “madurar” un poco. Pero aquí es más difícil criticar la cultura de los discobares que criticar cualquier otra cosa, hay un quorum muy alto sobre esto…

Rafael Pampillón Olmedo 21 Enero 2007 - 22:40

Efectivamente, tenemos nuestro lugar, somos la octava economía del mundo. Después de pasar, en el 2006, a Canadá.

Sergio Campano 22 Enero 2007 - 02:42

Cuando planteamos la disyuntiva eficacia-eficiencia en un país como España parece que intentemos mezclar agua y aceite.

En un sentido democrático la cultura empieza por cada uno de los miembros que componen una sociedad. Si nos circunscribimos a la esfera empresarial creo que en términos “culturales” la tecnocracia impone sus valores.

Esta burguesía empresarial española propugna desde décadas la jerarquía vertical más rancia y el desglose de la vida de cualquier proletario en las tres 8. 8 horas para dormir, otras tantas para ocio y lo que quede (sic) para trabajar. En este último punto alguien es feligrés de semejante credo en España?

La clase trabajadora española no es dueña de sus propias decisiones, ni de su tiempo en el ámbito laboral ni de su productividad. Cuando los directivos entiendan las multinacionales como unidades de conocimiento transversales y no como meras pirámides sobre las que forjar sus éxitos y justificar sus errores la cultura tecnócrata y por ende la plebeya, cambiarán.

Me sorprende que en algunas enseñanzas que recibo últimamente sobre digamos “Inteligencia emocional” en la empresa se propugne el “Sí señor, aquí tiene la otra mejilla señor…”
Esto no hace más que acentuar el yugo del profesional sobre la autoridad y de su talento sobre la burocracia.

España adolece de la perspectiva nórdica en el equilibrio ocio-trabajo, pero quién se atreve a decirle al “jefe” que su jornada acaba a las 19h?

Yo lanzo la primera, alguno más?

Hay un señorín que no anda muy lejos de aquí que no conoce a ningún director general que no trabaje menos de 14 horas.

Mal síntoma…

Hace unos años me comentaban unos japoneses que en Cataluña se trabajaba a un ritmo tan alto como en el nipón pero que careciamos de disciplina y por ello todos los directores de división eran japoneses.

Ese palabro tan bonito llamado gestión del conocimiento queda muy bien en los house organ de las compañías pero muy pocos “jefes” que no responsables o managers saben lo que empíricamente significa.

A trabajar que la vida son dos días y eso son seis jornadas laborables…

Patricia Gabaldon 24 Enero 2007 - 10:30

La mayor valoracion del tiempo libre se adquiere con el desarrollo de las sociedades ya que por un simple cálculo de coste de oportuniddades, cuanto mayor es tu sueldo, mayor es el coste de oportunidad de no trabajar, y por tanto, mayor es el valor del tiempo de ocio/libre. Es decir, cada vez más (como se dice comunmente) trabajamos para vivir, no vivimos para trabajar.

En los países del Norte de Europa además, se aprecia más el tiempo libre por varios motivos, entre los que están su mayor nivel de desarrollo economico y un clima que no acompaña (y que hace el tiempo de ocio fuera del hogar un bien escaso).

En España, además de todo esto, nuestra valoracion laboral se mide en forma de horas trabajadas, no en la calidad del uso de esas horas. Esto implica que el que más horas trabaja, mejor valorado está en su empresa, cuando la realidad de la valoracion deberia ser otra: si trabajas más horas de las que te corresponden, o no eres eficiente realizando tu carga de trabajo o realmente tienes mucho más trabajo del que puedes abarcar. Y en este momento empezamos el círculo vicioso: al estar tantas horas en el lugar de trabajo, durante esta larga jornada laboral hacemos cosas que deberiamos hacer fuera como relacionarnos con amigos y compañeros, intentar buscar algunos huecos para realizar parte de las tareas domésticas y/o de ocio… y esto alarga aun mas nuestra jornada laboral y reduce nuestra productividad.

No tengo muy claro cual podría ser la solucion a este problema de productividad. Muy posiblemente para poder romper la espiral de incremento de horas de trabajo, deberiamos trabajar solo las horas que nos corresponden e intentar que nuestras esferas diarias (trabajo, ocio y descanso) no se mezclen. Aunque quizá estamos hablando de un tema que podriamos considerar tambien cultural…

Javi 29 Enero 2007 - 17:27

Coincido con la opinión de los sociólogos que apuntan que uno de los mayores problemas culturales radica en los horarios y costumbres en las comidas. En Gran Bretaña es usual tomar un simple tentempié a las 12 o 13h, y luego hacer una cena más generosa a las 18 o 19h. Si a eso añadimos que el comercio tradicional cierra de forma casi total a las 18h, es casi obligado salir del trabajo a las 17h.

Aquí no hay problema en cenar a las 21h, con lo cual una persona se puede quedar en el trabajo hasta las 20h, y para eso el comercio lo facilita cerrando a las 20:30h o 21h. Como este tipo de dinámicas pueden llegar a ser constantes, se tiende a comenzar la jornada laboral más tarde, quizás a las 10h, creando un círculo vicioso que se extiende al resto de los subordinados.

Es asumido que en España se trabajan muchas horas, pero creo que es más correcto definirlo como que en España se permanece muchas horas en el trabajo. Se toman muchos cafés, la pausa para la comida puede ser de 2-3h, y se “pasillea” con frecuencia. Para mí esto muestra que carecemos de madurez laboral, entendida como la dedicación plena en las horas que permanecemos en nuestro puesto de trabajo.

Anibal 4 Octubre 2011 - 16:43

Es normal que si falta respeto en los horarios, falte el respeto en la productividad y se trate de apagar el fuego con mas madera

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