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Nov

El petróleo de Guinea Ecuatorial

Escrito el 17 noviembre 2006 por Juan Carlos Martínez Lázaro en África, Energía, medio ambiente y cambio climático

Esta semana está de visita en Madrid, Teodoro Obiang Nguema, el Presidente de Guinea Ecuatorial. Guinea Ecuatorial es un pequeño país subsahariano, situado en costa occidental de África y formado por un territorio continental y una isla, actualmente llamada Bioko, pero que antes se llamaba Fernando Poo. Fue colonia española hasta 1968 y es la única nación del África subsahariana que tiene el castellano como lengua oficial. Su visita ha causado mucha polémica en España, pues el régimen ecuatoguineano, que preside Obiang desde que en 1979 dio un golpe de estado, es de todo menos democrático. El autoritarismo, la corrupción, el acoso a la oposición y las violaciones de los derechos humanos, han sido las señas de identidad del gobierno Obiang, lo que provocó un enfriamiento de las relaciones con España, y situaron al régimen contra las cuerdas a principios de los noventa. El FMI y el Banco Mundial abandonaron al país, y España no renovó su cooperación. Incluso en 1995, Estados Unidos cerró su embajada en Guinea Ecuatorial.

Pero hacia 1996, todo cambió. Compañías norteamericanas descubrieron petróleo en la costa guineana, y el país empezó a verse inundado de dinero. Bueno, más que el país, la familia Obiang y sus allegados. Una investigación de un comité del Senado de Estados Unidos, encontró varios cientos de millones de dólares a nombre de Obiang y de sus familiares en el Banco Riggs de Washington, el mismo donde también aparecieron las cuentas secretas de Pinochet. Con una producción de 355.000 millones de barriles diarios en 2005 (la mayor parte exportado a Estados Unidos y China), Guinea se ha convertido en el séptimo productor de petróleo de África, tras Nigeria, Argelia, Libia, Angola, Egipto y Sudán. El PIB se ha duplicado entre 1998 y 2004, y la renta per cápita se ha convertido en la segunda más alta del planeta, tras la de Luxemburgo, puesto que cuenta con poco más de medio millón de habitantes https://www.cia.gov/cia/publications/factbook/geos/ek.html Pero la inmensa mayoría de la población sigue sumida en la pobreza, y el país sigue ocupando uno de los últimos puestos en el Índice de Desarrollo Humano que elabora la ONU.

En 2003, Estados Unidos acordó reabrir su embajada, al parecer a petición de las compañías petrolíferas estadounidenses con intereses en Guinea Ecuatorial. Ahora, el gobierno español ha decidido reactivar las relaciones políticas y comerciales con Guinea, con el objetivo de que Repsol y otras empresas se puedan beneficiar del maná petrolero, y en ese contexto se enmarca su visita de Obiang a Madrid. Me pregunto si la actitud del gobierno español es lícita, si hace bien paseando a Obiang por Madrid (entrevista con el Presidente Zapatero y con el líder de la oposición, cena con los Reyes, reuniones con empresarios…), a cambio de lograr contratos sus empresas. Claro que si se continúa manteniendo el boicot al régimen guineano, serán compañías de otros países las que se lleven el pastel. Y si lo pensamos bien, todo el mundo considera que China es un excelente aliado comercial, y también es un país donde no existe libertad, no se respetan los derechos humanos… ¿Qué pensáis al respecto?


Por cierto, para aquellos que os guste la historia, os cuento brevemente el origen de Guinea Ecuatorial. La isla de Fernando Poo fue descubierta por ese navegante portugués hacia 1471. En 1778, por el Tratado del Pardo, Portugal cedió a España la isla y una zona de influencia en el continente de más 300.000 km/2, cambio de ciertas posesiones en el actual Uruguay. Desde Montevideo, una expedición española al mando del Conde de Arjelejo tomó posesión de Frenando Poo en 1778, pero abandonó la isla dos años después. Ocupada por los ingleses entre 1827 y 1832, no volvió a tener presencia estable española hasta 1843, y fue en 1858 cuando se instaló el primer gobernador español. El extenso dominio en el continente sobre el que España tenía derecho, fue ocupado progresivamente por Francia y Alemania ante la desidia española, quedando reducido a menos de una décima parte de lo que le hubiera correspondido. En 1968, España concedió la independencia a Guinea, siendo su primer presidente, el sátrapa Francisco Macías, que sería depuesto y ejecutado por un golpe de estado encabezado por su sobrino Teodoro Obiang Nguema en 1979.

Comentarios

Jaime Marzal Erenas 17 noviembre 2006 - 12:53

Mi opinión al respecto de la situación de Guinea es pesimista políticamente hablando. Creo que por mucho que se le exija a Obiang sobre derechos humanos y de su actitud frente a la oposición no va a servir de mucho, hecho que se demuestra en la cantidad de años que dura esta situación sin que haya un cambio significativo en la actitud del régimen. De un hombre que ha utilizado como arma de presión el hambre no se puede esperar nada bueno.
A pesar de ello creo que España podría aprovechar la oportunidad de entrar en el mercado petrolífero guineano aunque debe exigir que se respeten una serie de condiciones y derechos que actualmente no se cumplen velando porque se respeten. Mis razones para entrar en este mercado son, primero por las grandes posibilidades que este ofrece, y segundo (y esto si que es una opinión muy particular mía) por la obligación de España frente al pueblo guineano. No olvidemos que fue España quien ayudo a Obiang a derrocar a su tío Macías N’Guema y por lo tanto fue España quien le concedió el poder que ostenta. Otro factor importante es la imágen que tiene el pueblo guineano de España, que a pesar de lo que se pueda creer es bastante buena, comentando los españoles que han vivido allí la afabilidad de la gente en general hacia ellos, por lo tanto creo que España es el país más indicado para entrar en el mercado petrolífero guineano.
Como curiosidad añadir que en Guinea predominan dos etnias: la fang de la parte continental, y la bubi de la isla de Bioko. La primera, de carácter más guerrero es la que ha aportado a sus dos gobernantes desde su independencia: Macías y Obiang.

Manuel Pérez Vehí 17 noviembre 2006 - 13:37

Hola, yo soy ex-alumno MBA del IE. Para mi, este es un pequeño ejemplo más de la falta de escrúpulos que tenemos los humanos. No hay derecho que haya esta clase de abusos para favorecer nuestras economías domésticas. Vosotros que habéis estudiado economía, como podéis ni siquiera preguntaros si es o no bueno beneficiarse de los recursos petrolíferos de Guinea. Para empezar, la vida de las personas (¡Igual de importante en cualquier parte del planeta!!) es mucho más importante que cualquier interés económico. Y además, .. a largo plazo tanto esta clase de abusos contra los más pobres como la falta de respeto al medio ambiente, se volverá en contra nuestra. ¿O acaso sois todos tan egoïstas de pensar sólo en vuestro bienestar a cambio de dejar morir a miles de personas ahora y en el futuro?

Jaime Marzal Erenas 17 noviembre 2006 - 14:51

Saludos Manuel, he leido tu post y la verdad me ha dejado bastante sorprendido.¿De verdad crees que si España entra en el mercado petrolífero es para conchabarse con Obiang para explotar a los pobres guineanos? Estas muy equivocado si piensas eso. Te remito a mi post anterior, España creo que tiene una obligación moral de ayudar a los guineanos por motivos históricos. El hecho de entrar en el mercado petrolífero guineano no significa ser cómplice de los crímenes de sus gobernantes, por eso dije que se debe velar por el cumplimiento de una serie de derechos fundamentales y denunciarlos si no se cumplen, nadie ha hablado de entrar en ese mercado a cualquier precio.
Espero sinceramente que no se hayan malinterpretado mis palabras y quede todo aclarado.

Manuel Pérez Vehí 17 noviembre 2006 - 17:38

Hola Jaime,

Para empezar un saludo y me alegro que me hayas contestado.

En cuanto a lo que discutimos: primero define España.. ¿a q te refieres? ¿a sus gobernantes? ¿a sus ciudadanos? y… ¿obligación moral con Guinea por motivos históricos…? Esa expresión suena muy bien pero no es más que una frase hecha muy al uso para el mundo político. Esa obligación moral la tenemos todos y cada uno de nosotros con la gente que se está muriendo de hambre en todo el mundo, no sólo con los que hayamos tenido contactos históricos… no sólo esos, o ahora vamos a ser clasistas… ¿Alguna vez te has parado a pensar eso? ¿Culpables? Todos, por orden ascendente las personas de a pie, las empresas y los gobiernos, TODOS. ¿¿Y por qué los políticos son los primeros responsables?? Para empezar porque ellos son los que deciden todo tipo de cosas sean o no importantes para nuestra sociedad, cultura y/o sistema de valores, sin jamás consultar a su pueblo.. esté o no en su maravilloso programa electoral, y además y para mi lo más fundamental, porque aunque estén idolatrados, no son más que empleados públicos, empleados nuestros. Esos mismos que están copando los juzgados de toda españa imputados en casos de corrupciòn, esos mismos. Esos corruptos millonarios trabajan para nosotros. Repito mis conclusiones del mensaje de antes. A corto plazo, españa, europa, eeuu,… se verán favorecidos económicamente y consecuentemente nuestro sistema del bienestar al menos se mantendrá gracias a las dictaduras injustas, a las violaciones indiscriminadas de los derechos humanos, a las epidemias, a las guerras provocades, a las apropiaciones de los recursos naturales etc…., pero a largo plazo toda esta porquería nos pasará factura. Eso sí, igual nosotros (nuestra generación) nos libramos…. Esto no está en ningún libro de macroeconomía. Simplemente observa la evidencia y analiza. Yo estudié economía, dirección de empresas, marketing, finanzas…bla bla bla… y cada día que pasa me arrepiento más y más, sinceramente.
Dicho esto, está claro que parezco pesimista. Desde luego si hablamos de estos temas sí lo soy. Intento ser realista. A lo mejor si hablamos de cosas menos trascendentes hasta te puedo parecer optimista.
Un saludo y buen fin de semana.

Angélica 18 noviembre 2006 - 17:28

Poderoso caballero
es don Dinero.

“Madre, yo al oro me humillo,
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado
de continuo anda amarillo;
que pues, doblón o sencillo,
hace todo cuanto quiero,
poderoso caballero
es don Dinero. (…)”

Francisco de Quevedo
(1580-1645)

Los españoles tenemos suerte. Vivimos en una democracia. Eso quiere decir, Manuel, que se nos consulta cada cuatro años con las elecciones y podemos decidir quién se va a sentar en el Congreso. Y si te parecen unos corruptos y unos impresentables, si no te gustan las políticas de los políticos, vota a otros, crea tu propio partido, habla, publica. Aquí puedes. Y como bien dices, son nuestros empleados, lo que quiere decir que podemos ponerlos de patitas en la calle si de verdad lo hacen muy mal.

Por otro lado, el romanticismo está muy bien, y la caridad también, pero los ciudadanos de países desarrollados tenemos que aceptar que vivimos como vivimos porque hay muchos que viven como viven. Si lo piensas bien, cada vez que coges el coche estás financiando a alguna petrolera, que está explotando los recursos naturales de algún remoto país donde quizá los niños de la calle se mueren de hambre, y a una constructora de automóviles, que puede que haya deslocalizado su producción a un país del este, generando paro en un país y explotación de los trabajadores en otro, y conduces sobre autopistas y carreteras en las que se han dejado la vida varias personas, según las estadísticas de accidentes laborales. Si lo piensas bien, cada vez que te mueves en un país desarrollado estás contribuyendo a que los países menos afortunados sigan siendo lo que son, o a que ciertas injusticias sociales se perpetúen.

Demagogias aparte, Obiang ha venido a España, no en patera o cayuco, sino invitado y con alfombra roja, recibido por la “crème de la crème” de la política española. Y por mucho que nos duela o moleste a los españoles, Guinea tiene petróleo, tiene dinero, tiene poder. Y de ese dinero, de ese petróleo, de ese poder, las empresas españolas quieren un trozo.

Empezaba citando a Quevedo, que decía, ya en el siglo XVII “(…) pero, pues da calidad/al noble y al pordiosero, (…) y pues al pobre le entierra/y hace propio al forastero, (…)”. Este gran maestro de la crítica, este cínico que es de lo mejorcito que ha dado la literatura española del siglo de oro, ya sabía lo que ahora sabemos todos, que el dinero mueve montañas, que puede hacer que un gobierno se humille delante de un tirano sádico para conseguir un pedacito de la tarta.

No me gusta lo que ha hecho el gobierno español, no me gusta que un señor que mantiene a la mayoría de su población con menos de un euro al día en un país cuya “renta per cápita se ha convertido en la segunda más alta del planeta”, venga a mi país como un conquistador y sea recibido por unos personajes que hemos puesto ahí entre todos. No estoy de acuerdo en que se apoye ninguna dictadura, ni en que se obvie o normalice de alguna manera la falta de respeto de los derechos humanos. Pero quiero tener calefacción, y poder coger el coche, y vivir como vivo. Y me siento orgullosa de que haya empresas españolas compitiendo en el patio de “los grandes” en el panorama mundial. Que Repsol, por poner un ejemplo, consiga contratos en Guinea, puede hacer que las condiciones de vida allí mejoren para unos pocos, una parte de la mano de obra será local, supongo. Esos pocos igual pueden hacer que mejore para otros. La inversión extranjera en Guinea hará que el país crezca a nivel microeconómico, la mezcla de culturas que surge de la implantación de empresas extranjeras puede hacer que los guineanos se enriquezcan. Podemos exigir responsabilidad social a las empresas españolas, que hagan aportaciones en materia de empleo, educación, sanidad, mejoras de la calidad de vida de los países donde invierten.

Es muy cómodo criticar desde el sofá, arreglar el mundo a través del fondo de un gin-tonic en un bar con los amigos, todos sabemos cómo deberían de ser las cosas, todos somos expertos. Pero pocos hacen por que el mundo mejore. En tanto que clientes de las petroleras, de ciudadanos de una democracia, tenemos el poder de cambiar lo que no nos guste. De votar diferente, de comprar en otro sitio, de expresar nuestro desacuerdo con las políticas estatales o comerciales.

Mi sensei de karate dice “si no gusta, marche” y yo amplío “si no gusta, vote diferente, compre en otro sitio, marche o quede, pero ante todo HAGA, no se quede en palabras”

Manuel Pérez Vehí 18 noviembre 2006 - 21:02

Hola Angélica,
Digamos que tienes un buen fondo pero te pones excusas para no llegar a él y no reconocer del todo las cosas. Si de todo lo que hemos hablado hay algo de demagogia, desde luego se lleva la palma el decir que “nosotros tenemos el poder de cambiar lo que no nos guste”. Esa expresión no es más q eso, pura demagogia. Nosotros, querida Angélica, podemos patalear, criticar, llorar, suplicar, etc… pero no tenemos el poder para cambiar nada de nada..jaja .. ojalá… tú simplemente analiza esto en profundidad.. q me meta yo a política??? Tú crees que yo soy mejor que nuestros gobernantes??? Eso ni yo mismo puedo saberlo. Hemos llegado a una etapa de la historia mundial que todo vale con tal de favorecernos económicamente. Los políticos son por supuesto la cabeza visible y los primeros responsables.. no tienen perdón. Las empresas que se aprovechan del saqueo de recursos naturales en los paises pobres, las empresas que esclavizan a sus empleados en esos paises pero que dan esa imagen de pureza en su país de origen, las empresas que destruyen sin piedad entornos naturales únicos en el mundo, las empresas que sobornan políticos tanto nacionales como extranjeros, esas empresas no tienen perdón. Entre ellas Repsol, Telfónica, Iberia, etc.. empresas que te hacen sentir a ti orgullosa y a mi avergonzado. Y no nos olvidemos de nosotros, las personas. Yo no me excluyo. Si me meto a política admitiré ser una basura, y no quiero llegar a tanto. Las personas somos egoïstas por naturaleza. Yo simplemente reconozco que somos malos pero la diferencia es que lo reconozco porque me paro a analizar lo que pasa en el mundo. Es cierto, afortunadamente hemos nacido en un país del primer mundo y encima tuvimos las suerte (suerte egoïsta) de entrar en la Unión Europea de fronteras contra la prosperidad del tercer mundo y a favor del mantenimiento de nuestro consumo ascendente y abusivo.
Este verano quiero ir de vacaciones solidarias a alguna parte del tercer mundo.. siempre he pensado que en efecto tengo demasiada deuda con el mundo. Simplemente voy a ayudar todo lo que pueda durante un mes. Sé que eso no cambia nada y sé que no saldo mi deuda, pero lo necesito.
Angélica, estamos podridos y estamos pudriendo lo poco que pueda quedar sano en este mundo… La primera potencia mundial en la actualidad es la primera que no tiene una visión a largo plazo, y no os voy a pedir a vosotros que la tengáis. Pero eso no acaba ahí. La próxima primera potencia mundial dentro quizá de 20 o 30 años, según expertos en economía como podáis ser vosotros, tampoco cuida nuestro futuro. Esta situación no parece tener marcha atrás.
Pensando ya catastróficamente, está claro que el fin del mundo llegará tarde o temprano. Si no es por un meteorito o cualquier otra cosa que no esperemos, está claro que lo vamos a destruir nosotros mismos y sin necesidad de armas nucleares.
Para terminar, simplemente decirte que yo me siento orgulloso cuando conozco una persona, de cualquier parte del mundo, que hace algo bonito, bueno para los demás, hace algo con nobleza y con bondad, sin pedir nada a cambio. Esto Angélica son sentimientos, es envidia que tengo hacia esa clase de personas. Espero que no estés pensando que debo ser un cura, no por nada contra ellos sino porque simplemente te estarías equivocando, ya que soy agnóstico…
¿¿Como puedes sentirte orgullosa de una empresa española??? ¿qué sentido tiene eso? Insisto, espero que llegues a ese fondo bueno que pareces tener.. Lo primero es empezar por reconocer las cosas. El resto del camino aún no estoy seguro… Seguiré pensando sobre el camino a seguir, pero creo que cada uno de nosotros puede y debería un día u otro cambiar su rumbo en la vida.
Un saludo… menuda parrafada para un sábado eh….

Rafael Pampillon 18 noviembre 2006 - 21:57

A mi me parece que la pobreza va ligada a los bajos niveles educativos y más concretamente al analfabetismo. De ahí que la mejor inversión que puede hacer Guinea es invertir el dinero del petróleo en educación. Y la mayor responsabilidad social corporativa de Repsol y de los inversores extranjeros es intentar que los 500.000 habitantes de Guinea salgan de la miseria a través de la educación. Las ONGs, la Secretaria de Estado de Cooperación y el gobierno de España cuando viene un tipo de la calaña de Obiang tienen que decirle que si que buenas relaciones si pero a cambio de que la población sea capaz de leer, escribir y comprender un texto corto y sencillo. Y que si no lo quiere hacer su gobierno que nos deje a nosostros que en algo hay que gastarse el famoso 0,5% del PIB (5.000 millones de euros) en Ayuda Oficial al Desarrollo. De ahí que me parezca magnífico que Manuel se vaya de vacaciones solidarias a alguna parte del tercer mundo. Pero contrariamanete a lo que él piensa creo que sí que va a cambiar algo. Muchos pocos hacen mucho. Si la gente se alfabetiza acabará conocciendo sus derechos y tendrá acceso a internet. Porque a mi lo que me da mas lástima de toda esta discusión, que me parece espléndida, es que los guineanos, que hablan castellano, no tengan acceso a este blog para que nos den su opinión.

Manuel Pérez Vehí 19 noviembre 2006 - 00:37

Hola Rafael,
Me alegro mucho pero mucho que quizá el mejor profesor que tuve en el IE intervenga esta “discusión”… y q conste q no me sirve ya de nada hacer la pelota… tú eres una clara demostración que el interés por una materia es mucho más culpa del profesor que de la materia en sí….
Y en este caso debo felicitarte de nuevo ya que siempre que intervienes (he leído alguno de tus artículos sobretodo de america latina)lo haces con criterios académicos y sin influencias políticas (o eso parece) muy a la moda en nuestros tiempos. Sobre lo que dices de guinea y sobre una posible solución, ojalá tengas razón, ojalá se pueda llevar a cabo y ojalá no censuren la red y puedan intervenir en este debate los ciudadanos guineanos. Pero tanto “ojalá” supone soñar por desgracia.
Leí alguno de los artículos tuyos sobre Argentina. He estado en ese país ya varias veces y me encanta . Sus gentes, sus paisajes, su gastronomía… Bajo mi punto de vista, sobre Menem y las privatizaciones igual has sido excesivamente suave… pero bueno comparto aunque mucho más drásticamente tus observaciones. Entonces, también vimos a nuestros dirigentes y a nuestro rey reuniéndose y abrazándose con semejante delincuente… la historia se repite una y otra vez…. no nos sorprende, ¿verdad?
Bueno, de verdad que no os quiero aburrir y menos deprimir. Me encanta poder compartir con vosotros algún tiempo y algún cruce de ideas (ya que aquí nos dejan…).
Siento mucho si alguien puede sentirse ofendido con mis comentarios. La verdad es que soy muy bruto expresandome sobretodo cuando opino sobre esta clase de cosas que me parecen tan injustas.
De verdad que lo siento y pido perdón si a alguien le ha molestado.
Un abrazo y a estas horas ya.. feliz domingo.

Angélica 19 noviembre 2006 - 13:26

Hola Manuel,

Si te planteas el problema desde un punto de vista individualista es verdad que lo único que puedes hacer tú solo es “patalear, criticar, llorar, suplicar, etc.”. Lo que me extraña es que pases por alto que no somos una suma de individuos, sino una colectividad. La presión de los inversores y de los clientes, de la sociedad entera, ha hecho que ahora las empresas tengan programas de responsabilidad social corporativa, por ejemplo. Cada vez más las empresas dedican una parte de los beneficios obtenidos en programas de acción social. No quiero llamarlo caridad. No soy una idealista ingenua que piensa que una empresa no está ahí para hacer dinero, pero en tanto que cliente prefiero comprar el producto de una empresa que haga algo para los demás. Santander invierte en educación en las universidades, Microsoft está ligada a la mayor fundación de ayuda al desarrollo del mundo, con los mejores programas de vacunación de niños africanos que se han hecho hasta ahora, y un largo etcétera. No creo que BSCH o Microsoft sean ONGs o entidades caritativas, lo que sí que creo es que cada vez más las empresas se dan cuenta de que ese tipo de acciones redundan en su propio beneficio, y en el de los demás. Eso, Manuel, lo hemos hecho entre todos. Presionando como clientes para que los productos que compramos sean cada vez más “éticamente producidos”.

¿Por qué las empresas de cosméticos han dejado de experimentar con animales? ¿Por qué cada vez son más los productores de café que se abastecen de materia prima a través del comercio justo? ¿Por qué se da tanta importancia a la responsabilidad social corporativa? Ya no son sólo elementos más del marketing, es un elemento indispensable de la gestión de la economía. Somos tú y yo, Manuel, los que comprando o no tenemos el poder de influir sobre la elaboración de los productos que compramos. Somos tú y yo, y los demás millones de humanos con poder adquisitivo los que decidimos dónde queremos poner nuestro dinero. Somos nosotros los que decidimos qué empresas quiebran y cuáles tienen éxito. Podemos sancionar una decisión estratégica equivocada de una empresa no comprando y podemos sancionar un comportamiento equivocado de un gobierno votando a otro partido.

Esa visión fatalista del “yo no puedo hacer nada” es errónea. Puedes informarte, informar a los demás, puedes crear grupos de presión, asociaciones de consumidores, partidos políticos, sindicatos. Puedes irte de voluntariado con una ONG o participar en una ONG local y ayudar a los más desfavorecidos en tu propia ciudad, puedes apuntarte a alguna web de voluntariado y ayudar desde casa, puedes hacer tantísimas cosas por hacer que éste sea un mundo un poquito mejor, que no entiendo tu pesimismo.

Como dice Rafael, “Muchos pocos hacen mucho”. Pero, y ya se que me repito, hay que HACER cosas, hay que moverse, y dedicar tiempo y esfuerzo. Que criticar desde el sofá está al alcance de todos, pero comprometerse con los propios ideales es otra historia.

En cuanto a Guinea, no creo que la situación vaya a cambiar milagrosamente a corto plazo, pero sí que creo que podemos y tenemos que exigir a las empresas españolas que se establezcan allí que inviertan una parte de los beneficios obtenidos en la población local, en infraestructuras, en programas de educación y sanidad, que empleen a una mayoría de trabajadores locales, que aumenten la riqueza del país donde estén. No me parecería bien que expoliaran los recursos naturales sin dar nada a cambio.

España quiere mantener buenas relaciones con Guinea, y eso no es malo en sí. No por ignorar a un gobierno totalitario contribuimos a eliminar las injusticias (véase Corea del Norte), pero manteniendo relaciones comerciales sí que podemos influir de alguna manera en la marcha de ese gobierno.

Y en cuanto al orgullo que siento de que las empresas españolas salgan al exterior… España invierte en Latinoamérica, y mucho. Y eso crea empleo. Y el empleo crea renta. Y la renta crea riqueza. Y aumenta el consumo. Y la economía crece. ¿O crees que los trabajadores de Telefónica en Argentina no comen, no se visten, no van al cine? Está claro que Telefónica quiere ganar dinero, pero también que crea empleo y riqueza allí donde va. Y que el origen de esto sea una empresa española me llena de satisfacción. ¡Qué más quisiera yo que Microsoft fuera dirigida por Guillermo Puertas y no por William Gates! ¡Y que tuviera su cuartel general en Madrid o en Valladolid en vez de tener headquarters en Redmond!

No estamos “podridos”, Manuel, y la sociedad en que vivimos es tan lúgubre como la pintas. Tiene unas reglas, eso seguro, libre mercado y esas “tonterías” que nos enseñan en economía, pero puedes jugar dentro de las reglas y pelear porque las cosas sean más justas para todos. Llorar no sirve para nada, no arregla nada, desahoga, eso sí, pero es el recurso de los que no pueden hacer nada. Y tú, en tanto que ciudadano de una democracia, cliente de multinacionales, miembro de asociaciones, voluntario de ONG, puedes hacer muchas, muchas, muchas cosas.

Manuel Pérez Vehí 20 noviembre 2006 - 17:04

Hola Angélica,

Voy a intentar ser conciso aunque sea difícil… Y aclaro que todo esto no son más que mis opiniones.
Diste la razón a Rafael acertadamente cuando también afirmas que “muchos pocos hacen mucho”, pero creo que no has acertado ni una cuando te has extendido ya que de los ejemplos que has puesto, ninguno es bueno excepto si tengo la suerte de caer en una ONG honrada. Tocaré madera… Por otro lado, “muchos pocos hacen mucho” es una expresión totalmente lógica y es digna de estar escrita en los sobres de los azucarillos. Voy a intentar llevar a la práctica esa expresión… Sin embargo, esa expresión es incompleta ya que sería además de lógica más realista de esta forma: “muchos pocos hacen mucho pero como somos pocos pocos, pues estamos jodidos”.

Vemos de diferente forma la vida (al menos de momento), y pienso que esa diferencia está provocada por el nivel de confianza o desconfianza que tenemos sobre lo que leemos, escuchamos, etc.

En España yo soy un bicho raro ya que no entro dentro de estos dos grupos:

1- Católico, del P.P., leo La Razón, veo Antena 3, apoyo o apoyé la guerra de Irak y todas las guerras contra nuestro adorable mundo civilizado. Anti matrimonio homosexual…. Etc….. me llaman facha los rojos.
2- Ateo, del PSOE, leo el País, veo CUATRO, soy pacifista total (antiguerra de Irak) y si me apuras antiamericano. No sólo apoyo el matrimonio gay sino la adopción y todo lo que surja nuevo… Etc.. me llaman rojo los fachas.

Puedes ver exagerada esta separación, pero lamentablemente es lo que nos encontramos normalmente. Esta es una España bipartidista, es como 2 Españas. Esta es la sociedad que debe saber lo que es justo o injusto, lo que es verdad o lo que no. ¿Cómo se llega a esa situación, Angélica? ¿Cómo nos formamos un ideal político, una visión del estado nacional y una visión de la situación mundial? ¿Cómo Angélica?… Pues viendo antena 3 o Cuatro… o leyendo La razón o el País…. Es triste pero así es. Los medios de comunicación enseñan a su manera a la población. Los medios de comunicación están todos manipulados políticamente. Entonces Angélica…. Todo eso que tú crees a pies juntillas…. Toda esa bondad de las ONG, de tus Superempresas españolas…. ¿Estás segura de lo que dices…? Repsol compró 10 veces por debajo de su valor YPF en Argentina… acción social???? Y cuando se instaló en la patagonia contaminó con petroleo el agua del grifo, acción social???? Nike fabricando balones, acción social??? Zara fabricando tejidos en paises en desarrollo, acción social???? Yo trabajé en una filial de una textil española en Tánger… Te aseguro que no les pegábamos…. Acción social….
Cuando sale un famoso en TV diciendo que dona miles de euros a una asociación bla bla bla…. ¿crees realmente q es acción social? ¿Has estudiado marketing como yo, no? Porque a lo mejor realmente te crees que Santiago Segura es la mejor persona y más divertida de España….

Si me voy este verano a ayudar será para ver la cara de la persona o personas que sufren e intentar ver que mejoran que pueden llegar incluso a sonreír. Es una iniciativa totalmente personal pero en el fondo, Angélica, la única verdadera satisfacción la voy a tener yo por sentirme bien después de haber hecho algo por alguien que lo necesita. Esas personas a las que pueda yo ayudar no sé si luego van a tener la suerte de poder seguir recibiendo ayuda o van a volver al estado en el que estaban. La ayuda que pueda ofrecer es aún menos eficaz que las piedras de los soldados iraquíes contra las armas americanas.

Cuando digo que no hay solución, me refiero a la situación mundial. Los políticos son ahora igual de mentirosos y convenencieros que los de antes, el ser humano es igual de egoísta que el que existía antes. La diferencia es que el Mundo no está igual que antes, está mucho más degradado a nivel social y no digamos medioambiental. Todo lo corruptos que puedan ser ahora los políticos como lo egoístas que podamos ser ahora los humanos, lo somos ya en un planeta peor, con lo que la situación se agrava.
Y lo malo es que no hay visos de cambio. Ojalá me equivoque, aunque por naturaleza me debería dar igual, ya que no viviré los problemas del futuro. ¿No?

Un saludo.

Angélica 20 noviembre 2006 - 21:09

Muy buenas tardes Manuel,

Voy a intentar rebatirte punto por punto, y si me extiendo, pues menos tiempo que dedicaré al tostón de la contabilidad financiera (lo siento Joaquín, pero esto es infumable).

“(…) excepto si tengo la suerte de caer en una ONG honrada. Tocaré madera…”

No se a ti, pero a mí en el examen de acceso al IE me preguntaron varias veces si era supersticiosa y contesté que no. Así que asumo que lo de la madera sirve para bien poquito. En cuanto a la suerte, tampoco es muy útil. ¿De verdad me estás diciendo que si te vas de voluntario no vas a intentar saberlo todo sobre la ONG con la que te vas? ¿Te vas a ir así, de aventurero por la vida? Entonces pásate antes por el Amazonas, que creo que todavía quedan árboles, porque madera te va a hacer falta mucha.

“muchos pocos hacen mucho pero como somos pocos pocos, pues estamos jodidos”

¿Y por qué no somos más pocos? ¿Tan poca confianza tienes en la gente? Qué triste debe de ser levantarse por las mañanas en un mundo como el que describes.

Son muchos los que se quejan, pocos los concienciados de que esto tiene que cambiar, y todavía menos los que dedican una parte de su tiempo o sus recursos a hacer algo porque las cosas cambien. ¿Se te ha ocurrido alguna vez donar sangre, por ejemplo? Sólo pierdes media hora y medio litro de sangre. Y no te imaginas la cantidad de cosas que se pueden hacer con esos 450cc. Pero no, estamos siempre tan ocupados, tan liados, con tantas prisas, con tanto por hacer, que no dedicamos más que algún pensamiento fugaz a los que necesitan una mano. Así que cuando por fin tenemos tiempo, lo que hacemos es dar un golpe en la mesa y decir que esto no puede seguir así. Sin proponer soluciones, sin fondo, buscando los aplausos de la concurrencia, el murmullo de aprobación y vergüenza de todos los que tenemos alrededor, que tampoco proponen nada, pero están de acuerdo contigo. ¿Cómo no estarlo? Grita bien fuerte conmigo ¡EL MUNDO ES INJUSTO!¡LAS COSAS TIENEN QUE CAMBIAR YA!¡LOS POLÍTICOS SON UNOS CORRUPTOS! Desahoga ¿eh?

“¿Cómo nos formamos un ideal político, una visión del estado nacional y una visión de la situación mundial? ¿Cómo Angélica?… Pues viendo antena 3 o Cuatro… o leyendo La razón o el País….”

Aun a riesgo de decepcionarte en ese sentimiento de ser único que tienes, yo tampoco pertenezco a ninguna de las dos Españas. Pero leo El País Y El Mundo Y La Razón Y Expansión Y Financial Times Y… Evidentemente no todos el mismo día, pero voy cambiando. Y veo Cuatro, y telecinco, y A3, y TVE1, tampoco las veo todas a la vez, me volvería loca, pero todos los días alterno de telediario y cambio de cadena. Todos los días leo por lo menos un periódico, sino dos, y me trago un telediario, o dos si trasnocho. Mucho curro. Pero para mí es indispensable para tener una opinión informada. No me creo a pies juntillas nada de lo que veo o leo sólo porque me lo estén diciendo “en la tele”. Asumo que con la educación que tengo soy más que capaz de formarme mi propia opinión.

Todos los días antes de dormir, dedico una buena media hora a leer algún libro. Pueden ser novelas, pero también ensayos, biografías, clásicos de la literatura de países diferentes. Antes leía más, pero ahora me he quedado sin tiempo. Y eso, una vez más, me da la cultura general necesaria para poder formarme una opinión.

“Los medios de comunicación enseñan a su manera a la población. Los medios de comunicación están todos manipulados políticamente.”

Eso es obvio y lo sabemos todos. Las masas no piensan, a no ser que lean, y se informen. También tú manipulas los hechos en tu favor en esta discusión y no pasa nada porque puedo contestarte. No estaremos de acuerdo, pero tenemos ambos libertad de expresión (hasta que nos echen de aquí por pesados, claro). Ese es el gran lujo de la democracia.

La manipulación se combate con educación e información.

Tu respuesta a esto podría ser que a los políticos les molesta tener un sector crítico, y no invierten en educación. No creo que sea eso, o no sólo eso, pero a los chavales les gusta más ir de fiesta que leer el periódico. Ya que has estudiado marketing, podrías diseñar una campaña para que nuestros chicos se den cuenta de cómo los manipulan y les lavan el cerebro. Te aseguro que he conocido a mucha gente, y que yo era “chavala” hace no tanto tiempo, y no éramos “masa manipulable”. A mí también me parece lamentable que la gente lea más el Marca que cualquier otro medio de prensa, pero es lo que hay.

“Toda esa bondad de las ONG, (…) Acción social…”

Di que sí, que es mucho mejor que la gente se muera de hambre o coman de la caridad de unas ONGs corruptas en vez de tener un trabajo proporcionado por una multinacional vampírica y malvada. Si vamos a ponernos en ese plan…

“Si me voy este verano a ayudar será para ver la cara de la persona o personas que sufren e intentar ver que mejoran que pueden llegar incluso a sonreír (…) la única verdadera satisfacción la voy a tener yo por sentirme bien después de haber hecho algo por alguien que lo necesita”

Un objetivo altruista donde los haya. Yo prefiero dar condones a las putas de la casa de campo de Madrid, o colaborar con EMAUS, pero seguro que es menos exótico.

“Cuando digo que no hay solución, me refiero a la situación mundial.”

Está claro que no de hoy para mañana. Que la solución no es a corto plazo. Que la gente se muere de SIDA y de hambre en África, que se explota a mucha gente en el mundo para que tú y yo podamos vestirnos y coger el coche.

Hace no tanto tiempo en Europa trabajaban los niños de 12 años en las minas de carbón. Y hace todavía menos tiempo en España pocos eran los que sabían leer y escribir. Y hace mucho menos tiempo, a las niñas no las dejaban ir al colegio porque lo suyo era ser “el reposo del guerrero” y aprender a coser y cocinar.

Tú has estudiado un máster. No has trabajado en la mina. Y cuando encuentres pareja, también tendrá estudios, y tus hijos, si algún día los tienes estudiarán y trabajarán y tendrán acceso a la sanidad. Tú no te has encontrado con un país deshecho por una guerra, o por el hambre y las enfermedades. España ha crecido y tú no la has visto crecer, pero tus padres y tus abuelos sí.

“Y lo malo es que no hay visos de cambio. Ojalá me equivoque, aunque por naturaleza me debería dar igual, ya que no viviré los problemas del futuro. ¿No?”

Y aquí es donde te equivocas de verdad. Sí que hay visos de cambio. Sí que soplan aires de cambio.

Si por naturaleza te debería de dar igual, como dices, entonces es que deberías de ser, por naturaleza, menos que persona. No vas a vivir los problemas del futuro, pero estás viviendo los del presente.

Si nadie se hubiera movido para que las cosas mejoraran, yo estaría con silicosis o ciega de coser a la luz del candil, habría tenido quince hijos, de los cuales tres se habrían muerto de polio, dos de difteria, uno de gripe, otro de meningitis, y otros dos en accidente laboral antes de los catorce. Viviría en un tugurio con un marido agarrado al vuelo por no quedarme “para vestir santos” y del que no podría separarme o divorciarme y que me sacudiría un sopapo de vez en cuando “porque algo habré hecho”. No sabría leer ni escribir, y mucho menos manejar un ordenador. Seguramente tendría purgaciones, pero no dinero para pagar al médico o los antibióticos. Me las habría pegado mi marido, que las habría cogido por ahí, de juerga con los amigotes.

En vez de eso, soy lo que soy. Gracias a todos los que han trabajado y peleado por que las cosas cambien.

Las cosas en España han cambiado mucho en muy poco tiempo. Cambiarán también en otros sitios. Como ya he dicho antes, las empresas se comprometen cada vez más, la gente se informa cada vez más. Gracias a las nuevas tecnologías se discute cada vez más, se crean nuevas redes de información, paralelas a los “medios manipuladores”, cada vez somos más pocos.

Implícate, y deja de pensar que todos menos tú somos unos ignorantes manipulados por el poder político. Deja de quejarte y haz algo. Y si no haces nada, deja de quejarte también, porque tendrás parte de responsabilidad en lo que pasa, aunque sólo sea por dejar estar.

Manuel Pérez Vehí 21 noviembre 2006 - 11:13

Angélica, sigue estudiando tu master que una pasta te ha costado. Yo no voy a seguir con este debate porque lo más seguro es que no logre convencerte y si lo logro, te estoy haciendo un flaco favor… Lo principal ahora para tí es acabar tus estudios y para aprovechar bien el tiempo tienes que creer en lo que haces. Además, estudiar es bueno y te da una base, un saber estar, etc etc…, aunque luego lo que estudias casi seguro no te sirva en tu futuro trabajo (he dicho casi seguro…..).

Hoy en día, si me diesen la oportunidad de volver a nacer y volver a estudiar lo que quisiera, te aseguro que ni estudiaría administración de empresas ni ninguna clase de M.B.A. Te digo esto para que te des cuenta que con el tiempo, las circunstancias personales y lo que ves alrededor, tu manera de ver las cosas, tus ideales y creencias se van moldeando e incluso pueden cambiar. Yo tengo 35 años… no es que sea ya un viejo chocho… pero quizá sea en los últimos 5 años cuando más haya notado ese cambio. Ahora tengo muy claras cosas que para mi no eran tan evidentes antes.

Eso sí, tener las ideas claras sólo es un primer paso. El siguiente paso es aplicarlas y es con diferencia el paso más difícil de dar. Ahora mismo te soy sincero y no sé ni siquiera si seré capaz de darlo y tampoco la manera de darlo (tranquila que lo haré sin violencia.. jeje…).

En definitiva, tú eres optimista y además debes serlo por tus circunstancias personales, que ahora deben ser mucho más importantes para ti que el paso del tiempo o lo que ves a tu alrededor. Para mi, mis circunstancias personales no me alientan ya a seguir estudiando herramientas de economía o dirección de empresa, el paso del tiempo ya empieza a ser importante, y por supuesto doy mucha más importancia que antes a lo que veo que pasa alrededor de mi.

Con respecto a dos cosas que has dicho: primero cuando dices que tú ayudas en tareas menos “exóticas”, me alegro que ayudes, pero no entiendo la relevancia que le quieres dar a ese adjetivo. Toda ayuda es buena sea o no como tú dices “exótica”, y si ayudas de verdad, siento envidia de tus actos, enhorabuena.
Y luego, con respecto a lo que dices que veo a todo el resto de personas como ignorantes, eres libre de pensar como quieras, aunque nunca he querido hacer entender eso. Simplemente decirte que desde el principio me he incluido en “el ser humano egoísta”, e incluso he dicho bien claro que no sería político porque quizá sería hasta peor que ellos. Tú misma.

Sigue con la contabilidad q Joaquín tiene cara de bueno… pero luego fíate..jeje es broma.

Un saludo.

miguel 1 agosto 2008 - 12:57

Hola, quiero colaborar con una ONG de Guinea como voluntario durante varios meses, conoceis alguna en el pais?. Un saludo Miguel

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