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ARGENTINA: ¿DEBE KIRCHNER CAMBIAR LA POLÍTICA ECONÓMICA?

Escrito el 24 Noviembre 2006 por Rafael Pampillón en América Latina

Desde comienzos del siglo XX, Argentina nunca estuvo mejor. Desde el año 2003 la economía crece como una moto (a una tasa media anual superior al 8%). Los altos precios de sus exportaciones agrícolas y mineras, la creciente demanda proveniente de China y una moneda competitiva (depreciada) están impulsando las exportaciones, lo que permitirá que en este año 2006 se registre otro superávit exterior (cuenta corriente). En Argentina se están dando todas las condiciones para que se inicie una transformación de su economía a largo plazo. Desafortunadamente, Néstor Kirchner, está desperdiciando esta oportunidad histórica. La política económica del país guarda gran semejanza con el populismo intervencionista común en América Latina en la década de los años setenta y ochenta, pero que afortunadamente ahora no está de moda.

El Gobierno ha introducido una política de controles de precios impidiendo a las compañías de servicios financieros y empresas de servicios públicos que eleven sus tarifas. De esta forma se tapa la presión inflacionaria. Pero estas intervenciones distorsionan los incentivos del mercado, generan corrupción, distribuyen inadecuadamente los recursos, introducen un fuerte elemento de imprevisibilidad en las empresas y ahuyentan a las inversiones del extranjero. Sin embargo, perseguir al sector privado es algo que le cae bien al pueblo argentino. Y Kirchner quiere ganar las elecciones el año que viene.

El secreto del éxito argentino es: se exportan más commodities (soja, energía, y no productos cárnicos como se cree…) y también servicios (turismo, programación de software, publicidad, servicios de call center), el turismo ya se ha convertido en la tercera fuente de divisas del país. Si Argentina sigue creciendo al 8% anual -cosa que anticipo insostenible a corto plazo-, y se mueve dentro de la curva de oferta agregada “actual” (aparato productivo no aumenta significativamente ya que no aumenta la inversión extranjera), el desplazamiento de la curva de demanda agregada hacia arriba y hacia la derecha hace que entremos en el tramo inelástico de la actual curva de oferta, razón por la cual, en la medida que nos acercamos al pleno empleo y a la plena ocupación de la actual capacidad fabril instalada, empezamos a sufrir “inflación”. Además, en la medida en que hay que importar materias primas así como equipos por el desgaste de los equipos actuales, y hay que pagarlos en dólares, ello se traduce en un mayor coste en pesos (ya que el peso está depreciado), no ya por la “ocupación” de los factores antes ociosos, sino porque los “nuevos” equipos -ya sean de reemplazo o de ampliación de los existentes- tienen un mayor precio en pesos (depreciados).

Así que, por las buenas o por las malas, si se sigue con estos niveles de actividad, la inflación aumentará. O si no, el crecimiento se ralentizará, porque no habrá energía, ni fábricas capaces de sostener la demanda creciente porque estarán siendo utilizadas al 100% de su capacidad instalada. Subirán los precios, y Argentina perderá competitividad en términos internacionales. O sea, la única manera de mantener crecimientos sostenibles en el tiempo es fomentar la inversión extranjera, que produzcan más actividad, y provoque un desplazamiento de la curva de oferta actual hacia la derecha, es decir hacia “otra” curva de oferta que implique mayores niveles de capacidad productiva, ayudando no sólo a aumentar el posible “output” de bienes y servicios sino también ayudando a descomprimir los precios. Pero dudo mucho que en el actual entorno (laboral, electoral, político y jurídico) se realicen muchas nuevas inversiones productivas. Sí habrá inversiones en inmuebles y en campos, pero no en actividades donde haya que emplear a mucha gente (crecer trae líos con los sindicatos) ¿Es sostenible el crecimiento a medio plazo con las políticas económicas actuales? ¿Debe Kirchner adoptar un enfoque más de mercado y favorable al sector privado? ¿Ganaría igualmente las elecciones si siguiera una política más ortodoxa que liberalizase los precios y permitiese un mayor crecimiento a largo plazo? ¿Estamos ante un hombre de Estado o sólo ante un político buscando el beneficio en el corto plazo? ¿Cuáles son las consecuencias de implantar controles de precios y desalentar la inversión privada en un contexto donde crece la demanda de todo tipo de servicios?

Comentarios

Original JdLA 25 Noviembre 2006 - 10:52

En mi opinión, la economía argentina, al igual que la de otros países latinoamericanos, tiene una dependencia creciente de la demanda China y, en consecuencia, de su crecimiento económico. Esto supone una oportunidad que debe seguir siendo aprovechada pero, al mismo tiempo, también supone una amenaza puesto que -si no me equivoco- en 2007 entra en vigor acuerdos de libre comercio entre China y los países que forman el ASEAN, como Singapur, Malasia y Filipinas entre otros, los cuales pueden arrebatarle a Argentina la exportación de muchos productos primarios.

En este sentido, Kirchner debería enfocarse, por un lado, en promover la elaboración de productos de mayor valor añadido para su exportación y, por otro lado, garantizar la aplicación de una política económica estable que atraiga y tranquilice la inversión extranjera en este tipo de países, cuya principal preocupación es el cambio de las reglas de juego con cada cambio de gobierno. Asimismo, debería profundizar en mejorar las relaciones con EEUU porque, gobiernen los demócratas o no, esto es vital para la región latinoamericana.

Me temo que Kirchner se dejará llevar una vez más por políticas populistas en lugar de mirarse en el espejo de Lula, más partidario de un acercamiento a EEUU.

Evangelina 28 Noviembre 2006 - 18:15

Es cierto que por cuarto año consecutivo y con un aumento real del Producto Bruto Interno (PBI) de más del 8 % anual, la economía Argentina muestra tasas de crecimiento “chinescas” tras una recesión hace cuatro años donde el PIB cayó casi un 20 %.

Desde el 2001, Argentina ha debido solventar la salida de su ultima crisis con y por sus propios medios, dado que ni siquiera obtenía prestamos para financiar su fondo de maniobra necesario para cubrir la complicada situación en la que se encontraba, sin contar con el apoyo que por ejemplo reciben otros mercados (España, 9 billones euros/año otorgados por la EU) para fomentar su crecimiento. Como en una situación de crisis familiar la Argentina decidió no pagarles a sus acreedores para poder pagar los sueldos y las ayudas sociales con el poco dinero que le quedaba.
Después de 4 años, en 2005 Argentina cancelo totalmente su deuda con el FMI, para evitar que este le siguiera obligando a seguir sus condiciones y aplicando tasas altísimas.

¿Pero como ha logrado Argentina, “darla vuelta” aunque sea por el momento? Sin lugar a dudas, el entorno internacional favorable contribuyó a este éxito, un fuerte crecimiento de la economía mundial con bajas tasas de interés en países influyentes, altos precios de productos primarios y una notable recuperación de la región. Conjuntamente, la capacidad ociosa de la industria y un fuerte impulso del consumo interno permitieron acelerar esta expansión económica. En especial se registraron fuertes evoluciones en el sector de los servicios y el sector agrario. Las exportaciones en 2005 alcanzaron los US$ 40 mil millones (15,8% más que 2004).

Sin embargo, este crecimiento continuado tuvo efectos sobre los precios. A pesar de las negociaciones gubernamentales con los principales proveedores de productos alimenticios y con las empresas de servicios públicos, la tasa de inflación del 2005 se elevó al 12,3%.
En relación a la liberación de precios, la política de intervención pro-consumo es la herramienta central y más criticada del gobierno. Los cuatro instrumentos que suele utilizar el Gobierno Argentino (retenciones, restricción a las exportaciones, controles de precios y subsidios) seguirán fomentando un mayor consumo al abaratar los precios internos, a costa de las arcas públicas y/o del desaliento a la producción. Con la retención (que se aplica sobre las exportaciones), se reduce el precio local con respecto al precio internacional. A su vez, con los controles el Gobierno logra moderar o evitar la suba de precios de productos clave y de mayor incidencia en el IPC.
En 2006, esta estrategia ha sido efectiva, beneficiando principalmente a las clases sociales menos pudientes: en efecto, gracias al control del precio de las carnes y lácteos, la canasta básica alimentaría subió sólo 2.7% en lo que va del año contra el 12% en igual lapso de 2005.

¿Pero que pasa realmente con la industria en Argentina? La industria ha crecido un 7,8%, el 2005 siendo esto una buena noticia. La producción industrial ha crecido principalmente gracias al creciente consumo interno.
La inversión interna bruta mostró un marcado crecimiento anual del 21%, principalmente en bienes de capital no corrientes. También las inversiones externas crecieron aprox. 20% en 2005, después de haber sido regresivas entre los años 1999 y 2003. El buen funcionamiento económico ha contribuido también al crecimiento del 10% del mercado laboral, reduciendo la tasa de desempleo al 10,1%.

El desarrollo futuro creo que dependerá del éxito en la lucha contra la inflación y de nuevas inversiones tanto extranjeras aunque principalmente internas, Argentina debería fomentar su crecimiento con el ahorro de su población, que permita expandir la capacidad productiva la cual estaría llegando a valores críticos.
Volviendo sobre la inversión extranjera, la inversión extranjera que hoy se obtiene en los mercados internacionales de dinero es a corto plazo y no sirve para sustentar proyectos de creación de infraestructura necesaria para crear y extender la capacidad productiva de nuestro querido país.

En definitiva, el gobierno esta aplicando políticas expansivas (de ingresos: aumento salarial y empleo, fiscal: mayor gasto publico, monetaria y cambiaria) que estimulan la demanda agregada, e interviniendo en los mercados (por medio de retenciones, controles de precios, congelamiento de tarifas, subsidios, etc.) lo que permite mantener bajos los precios, fomentando el consumo interno.

En resumen, estos instrumentos contribuyen para los consumidores al mantener deprimidos los precios internos. Aunque tienden a resentir la inversión y la exportación.

De todos modos y en relación a una de sus últimas preguntas, la consigna oficial de Néstor Kirchner, parece ser: sigamos apostando a esta estrategia porque hasta la fecha ha producido resultados económicos espectaculares. Al fin y al cabo es un año electoral y hay que ganar las elecciones. Siendo esta intervención estatal funcional a los intereses electorales del Presidente. Los votantes de ingresos bajos/medios están en favor de que el Estado siga interviniendo, porque si no lo hiciese pagarían más caro la carne, el transporte publico, el gas, la electricidad, etc.

Por último y debido al modelo elegido, el Gobierno se ve obligado a seguir estimulando la demanda doméstica, ya que la inversión depende de que el consumo siga expandiéndose a un alto ritmo. La inversión depende de las ventas y ganancias en el corto plazo. Los otros determinantes que alientan la inversión no están muy presentes que digamos, como la seguridad jurídica, el respeto por los mecanismos de mercado y la siempre faltante estabilidad en las reglas de juego.

Sergio 15 Diciembre 2006 - 12:00

No soy economista. Me parece muy interesante lo que esta posteado aqui, pero discrepo en algunas cosas:
El Sr.Rafael Pampillón dice que si no hay inversion extranjera el país se estancará. No creo q sea asi, ya que Argentina con sus exportaciones está generando ganancias para que la inversión y el crédito provengan de capitales nacionales.
Tb dice que el exito es por la situacion Internacional. Si, es cierto, situacion que para Argentina será veneficiosa y para otros paises como por ejemplo los dela UE no lo es.
Vivo en España y aquí si que se agotó un modelo económico de hace 15 años. La familia Española esta endeudada por un 110% de sus ingresos. Los sueldos son los mismos que los de hace 10. Este estancamiento en España y la UE esta tapado por la cantidad de créditos disponibles gracias a que en Europa hay mucho dinero todavia. Veo a la Economía Argentina mucho mas sana a largo plazo que la Española por ejemplo. ya que Argentina esta creciendo por cuenta propia sin necesitar de esas “inversiones” extranjeras. Argentina tiene los recursos materiales, humanos y dinero suficiente para depender de inversiones extranjeras lo menos posible.
Y sobre todo, en Argenitina no hay superpoblación como lo es en la UE, donde un departamento de 50 m2 cuesta 170 sueldos promedio.

Rafael Pampillón Olmedo 16 Diciembre 2006 - 13:59

Todo lo que decís me parece correcto. Pero esta política económica populista “pasa factura” a largo plazo y en términos de confianza de la inversión extranjera a corto plazo. Argentina necesita de la inversión extranjera porque tiene poco ahorro nacional. Depende, por tanto, del ahorro externo. En el año 2005 entraron en Argentina casi 50 mil millones de dólares en Inversión extranjera directa. Como Kirchner ha generado desconfianza en el exterior en 2006 solo entrarán 33 mil millones. Esto a la larga es menor crecimiento.

El gobierno de Kirchner no se ha distinguido por el respeto a los contratos firmados con las empresas. Esta situación es muy grave, pues genera inseguridad jurídica, es decir, incertidumbre sobre el marco legal en que se desenvuelve tanto la inversión nacional como la procedente del exterior. En otras palabras: en estas circunstancias, el empresario percibe un constante cambio de las reglas de juego, que introduce incertidumbre en su toma de decisiones, distorsiona sus estrategias y la consecución de sus objetivos. Existe evidencia empírica que muestra que los países más cerrados al exterior (menos globalizados) tienden a ofrecer niveles de vida (rentas per capita) mucho más bajos, a tener un mayor porcentaje de su población por debajo de la línea de pobreza y a disfrutar de menores libertades democráticas. Ello se debe a que el nacionalismo económico genera una estructura industrial retrasada con altos costos para los consumidores, que suelen ser los grandes perjudicados por el patriotismo económico.

Hugo 20 Enero 2007 - 14:07

Mi comentario es mas un gran duda que tengo y nadie me la puede resolver. Deseo saber como puedo importar una moto desde españa cuales son los requisitos o donde me teng que dirigir para que me acesoren

Alfonso 24 Febrero 2007 - 03:57

Hola, no soy economista, pero como respuesta a la pregunta precedente considero que se debe cambiar la política económica ahora que hay margen de maniobra, pero como sabemos los políticos se sienten infalibles con el poder transitorio, demorando los cambios necesarios.
La inflación no va a parar, salvo un sinceramiento de precios relativos, pero quien le pone el cascabel al gato.
Además se debería enseñar a los ciudadanos que tienen que estudiar,trabajar y ahorrar, el amor propio y la superación permanente ya que si bien una minoría lo hace, no alcanza para revertir la pobreza.
Los pobres, fogoneados por todos los gobiernos, están esperando que les den una mano salvadora sin ningún esfuerzo. Más o menos Argentina funciona con directores de empresa y mandos altos con salarios según matutinos 2007, en areas como bancos y seguros por ejemplo de 15000 dólares, clase media 800 dólares, estrato más bajo 200 dólares, (todos promedio).
La mayor riqueza de las naciones está dada por la instrucción de sus ciudadanos. Aquí sigue el cholulismo, la avenida más larga, la mejor carne, la mejor soja, etc pero nuestras exportaciones “record” rozan los valores de 1989, con 7000000 más de habitantes. Mi madre gallega, solía decir que para muestra solo hace falta un botón. Ahí en Europa hay ejemplos como Alemania, el mayor exportador del mundo donde cualquier política que desarrollan los think tanks tiene margen de maniobra, o EEUU aún con sus deficits, (para eso los portaviones con sus flotas).

Desde mi humilde punto de vista, Argentina a pesar de los economitas que nos toquen, va a seguir redistribuyendo cada vez peor su riqueza y convirtiéndose en un paraíso de la especulación, ya que no existen, entre otras, políticas serias a mediano y largo plazo diseñadas para generar un país competitivo, en areas como ciencia y tecnología que hoy por hoy son las que lideran el desarrollo.
Parafraseando a su propio pueblo Borges decía “los Argentinos somos incorregibles”.
Muchas gracias por permitir expresarme. Alfonso desde Bs As.

ana 13 Abril 2007 - 04:35

hola como estan quisiera saber mas

ana 13 Abril 2007 - 04:36

hola como estan quiero qme manden mas temas de politicas

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