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Oct

¿Son buenos los datos de empleo?

Escrito el 27 Octubre 2006 por Rafael Pampillón en Economía española

El crecimiento del empleo sigue siendo robusto. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) hecha hoy pública por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el empleo en España ha crecido en 202.500 personas desde julio hasta septiembre. Los sectores más creadores de empleo vuelven a ser la construcción (68.400) y los servicios (177.300). El número de personas ocupadas en la industria permanece casi inalterado y, en cambio, baja la ocupación en la agricultura (descenso de 44.400 personas). No se debe olvidar que el mantenimiento del ciclo económico expansivo de la economía española, a medio plazo, está condicionado por la capacidad de la industria para tomar el relevo de la construcción como motor de la economía. Es de lamentar que el sector industrial siga avanzando a tasas muy modestas y haya perdido algo de vigor con respecto al segundo trimestre de este año. Además, con respecto al mismo trimestre del año pasado (tercer trimestre del año 2005), la ocupación en la industria sigue descendiendo, a la vez que sigue aumentando el empleo de forma prodigiosa en la construcción y en los servicios.

Otro aspecto negativo del patrón de creación de empleo es su concentración en actividades de baja cualificación y escaso valor añadido, como parece indicar el hecho de que el incremento habido en la ocupación en el tercer trimestre de este año ha sido sobretodo de mano de obra extranjera (crecimiento del 3,82%) mientras que el empleo de trabajadores españoles solo creció un 0,64%. En este mismo sentido el paro de los españoles se redujo de julio a septiembre en solo el -3,2%, frente a un descenso de los desempleados extranjeros del -7,06%. Desgraciadamente, España pierde terreno en innovación empresarial y se sitúa a la cola de la Unión Europea. El camino que hemos elegido es el de la construcción y los servicios que, según la EPA, son los sectores que crean empleo. Y no se debe olvidar que el empleo está siendo el motor de nuestra economía. Efectivamente, el fuerte incremento del empleo (sobre todo inmigrante), genera más masa salarial y, por tanto, mayor demanda de consumo y de viviendas, lo que significa más producción de bienes de consumo y más construcción, es decir, más crecimiento económico y empleo, lo que a su vez aumenta la renta, etc. Este círculo virtuoso se basa, en buena medida, en el crecimiento del empleo en sectores de baja productividad (construcción y servicios)

¿En situación tan favorable como la actual podría terminar este “boom” de crecimiento y empleo? ¿Qué puede pasar si siguen subiendo los tipos de interés o se frena el empleo porque se produce una brusca desaceleración del mercado inmobiliario o todo a la vez? ¿Se rompería el círculo virtuoso del empleo y comenzaría un círculo vicioso, es decir habría menos consumo, menos crecimiento y menos empleo?. ¿Dan los políticos suficiente importancia a los fuertes desequilibrios (inflación y déficit exterior) que este patrón de crecimiento está generando?.

Comentarios

José Ramón Díez 27 Octubre 2006 - 14:29

Hay un dato de la EPA publicada esta mañana que es especialmente interesante. En términos intertrimestrales se sigue reduciendo el paro (72.000 personas o -3,9%), pero si ampliamos la fotografía al último año, el paro no se ha reducido en los últimos doce meses, algo que no ocurría desde el segundo trimestre de 2004. Es decir, aunque se han creado 700 mil empleos en el último año (+3,7%), esto sólo ha servido para responder al aumento del número de activos (700 mil y +3,4%). Evidentemente los datos de crecimiento de empleo siguen siendo muy buenos, pero lo que no tienen parangón con otros países de nuestro entorno es que los activos crezcan tanto. En este sentido, otro dato preocupante es que los parados entre los extranjeros han aumentado en 64 mil personas desde el 2T de 2005 (+26,5%). Hasta ahora el mercado de trabajo español ha sido capaz de dar cabida al elevado número de activos que se incorporan al mismo (mujeres e inmigrantes en su mayoría) pero podríamos estar ante los primeros síntomas de agotamiento.

Dicho esto, los datos continúan siendo abrumadoramente positivos. Si nos hubieran dicho a principios de la década de los 90 que la tasa de paro en el mercado de trabajo español llegaría a situarse en el 8,1% de la población activa (el mejor dato desde 1979) o que el número de ocupados se acarcaría a los 20 millones, evidentemente no nos lo hubiéramos creído.

Nuestro modelo de crecimiento no es perfecto, tiene defectos, en algún momento nos dará un susto, pero no se me ocurre otro mejor o, al menos, otro que hubiera dado mejores resultados, partiendo de las condiciones existentes en el año 94-95. Es el resultado de nuestra dotación de factores y de nuestras ventajas competitivas. Nos gustaría ser Suecia, Finlandia o Noruega, pero me temo que eso es imposible. Eso sí, a partir de ahora y, una vez agotados los efectos de los shocks positivos (tipos de interés e inmigración), conviene ir buscando o propiciando otras alternativas de cara al medio y largo plazo.

Miguel Aguirre 27 Octubre 2006 - 15:53

Para entender la economía española más allá de los buenos datos de contratación en el sector de la construcción y a la subida en la Bolsa de un 13,4% en mes y medio de subida conviene echar un vistazo a tres variables vitales para nuestra economía.

La primera es la marcha del primer sector industrial de nuestra economía: El de automoción: Tras debacles como la de Rover en el 2005 tenemos a FORD con unas pérdidas de 4.600 millones de Euros en el tercer trimestre del año (la filial europea sólo perdió 10,3 millones en el mismo período); o a General Motors con unos números rojos de 92 millones de Euros –tras reducir su plantilla en 34.000 empleados -. La desaceleración de la demanda del automóvil en nuestro propio mercado , hecho que ya se ha producido en lo meses después del verano implica una buena noticia para quien quiera comprarse un automóvil hasta final de año pero una mala noticia para los miles de empleados en Aragón, Levante o Castilla la Mancha que pueden ver recortes en sus plantillas durante el 2007

En segundo y tercer lugar tenemos el sector exterior y el sector energético. La buena noticia es que por primera vez en años, las exportaciones crecieron en agosto un 13,5% frente a un 13% de las importaciones. Y esto es debido al esfuerzo realizado por la empresas españolas en adaptarse a los requisitos exigentes de los mercados internacionales. Pero un hecho incuestionable es que el sector que más incrementa las compras es el energético, con alzas del 32% interanual. Todo el esfuerzo de crecimiento vía exportación de bienes y servicios se ve neutralizado por el consumo imparable de recursos energéticos.
La fortaleza del euro y el retroceso en los precios del crudo de los dos últimos meses, da un cierto respiro a la importante factura de nuestras importaciones pero un alza en los precios del crudo, este invierno o una apreciación del 5% del USD en los próximos meses aumentará la aportación negativa actual del sector exterior al PIB español
Siendo optimista se puede pensar en una mayor racionalización del consumo de recursos energéticos por parte del consumido español, más sensibilizado cada vez con el medio ambiente, pero esto mismo puede acabar suponiendo menor demanda de automóviles con un impacto nuevamente en el empleo y la industria

ANA ISABEL GONZALEZ ENCINAS 29 Octubre 2006 - 16:09

¿Son realmente los datos optimistas? El gobierno esta abrumado por los acontecimientos que se avecinan ante las proximas elecciones.Se aferran al incremento como valor absoluto y los datos hay que mirarlos siempre desde la optica relativa, aún estamos lejos de la tasa de paro estructural. Solo esta creciendo el mercado primario(no cualificado), y eso es debido ala precariedad del mismo, su eventualidad, y hay que tener en cuenta que estos datos pertenecen a la etapa estival donde todos los años se incrementan las contrataciones del sector servicios…pero en los comentarios anteriores se deduce la realidad: el empleo secundario no crece, y eso influye en el poder adquisitivo de las familias, estamos favoreciendo la creacion del submercado, y esto influye directamente en las pensiones. El punto más importante a destacar, es que la economía europea se esta desacelerando,las subidas de los tipos no esta dando su fruto. La mirada apunta directamente a E.E.U.U. y los agentes internacionales están descontando en sus inversiones “el efecto de la burbuja inmobiliaria” en economía española, nadie habla de la bajada del precio de la vivienda (tema tabú),pero ya es un hecho.El enfoque ha de ser relativo porque ¿cuánto se esta tardando en vender la vivienda de segunda mano? si sumamos el efecto de la inflación y el coste de oportunidad en escenarios de tipos al alza, la respuesta está en la calle, se ha ralentizado la venta una media de 4 a 6 meses en Madrid, ¿sigue subiendo a tasas del 15%? la respuesta es no. El sector inmobiliario ocupa a un 10% del empleo español, la banca tiene un porcentaje muy importante de su cartera en este tipo de activos…si el sector inmobiliario reduce su crecimiento, ¿quién va a absorver ese empleo?, el resto de la industria española no esta preparada, porque llevamos suspendiendo la asignatura de la tecnología desde que nació la economía moderna. La convergencia y el efecto globalizador es para todos, la pregunta no es si seguimos en un ciclo de bonanza económica, sino como vamos paliar para que el efecto no sea tan gravoso para la economía española en peridos de desaceleración, ¿cuándo vamos a tener un empleo de calidad en este país?

Albert 29 Octubre 2006 - 19:46

Evidentemente las politicas economicas nos llevaran de no corregirlas de pasar de ser los de crecimiento mas alto a quedar como el furgon de cola de la EU,por supuesto delante de paises recien incorporados,pero lejos de lo que somos dentro de la economia europea

Jorge D. Lleyda Abós 29 Octubre 2006 - 22:13

Leo en el diario Expansión de ayer sábado que, según la EPA, Baleares y Navarra han alcanzado el pleno empleo (tasa de desempleo inferior al 5%), y que otras Comunidades Autónomas, como Aragón o La Rioja, lo rozan con tasas entre el 5 y el 6%.

Sin ignorar el aspecto positivo que conlleva esto, resulta chistoso que se hable de pleno empleo en Aragón donde miles de universitarios tienen que salir a trabajar a Madrid y Barcelona, puesto que en su tierra no hay trabajos lo suficientemente cualificados para su formación. Es bueno que haya movilidad geográfica en el mercado laboral pero se agradecería que se profundizase más cuando se habla de pleno empleo en este tipo de CC.AA.

Javier Ruiz 30 Octubre 2006 - 18:26

¿Estamos realmente ante unos datos tan positivos como parece? En principio 202.500 más personas ocupadas y una tasa de paro del 7,8% que está por debajo, aunque sea una décima, de la tasa de la Zona Euro es en cualquier caso una buena noticia. Que las cifras de afiliación de la Seguridad Social sigan incrementándose es también una buena noticia, junto con los 704.000 empleos creados en el último año.
Sin embargo, los datos de empleo no se pueden analizar desde la superficialidad de que se ha producido un incremento en el número de ocupados y que ha descendido la tasa de paro. Si analizamos los datos que ha publicado el INE nos podemos dar cuenta de que estas cifras también esconden lo siguientes datos:
1. Se trata de un trimestre caracterizado por las contrataciones temporales para hacer frente a las demandas de empleo estacionales del sector turístico y por tanto es normal que se incremente la ocupación con respecto al segundo trimestre. Si bien si lo comparamos con el incremento sufrido en el mismo periodo del año anterior vemos que la ocupación se ha incrementado un 41,3% menos.

2. De los 202.500 nuevos empleos creados en el tercer trimestre de 2006, 92.700 han correspondido a población extranjera y principalmente se han generado en el sector de la construcción y de los servicios. La gran mayoría de los mismos son empleos de baja cualificación, muy ligados al crecimiento de la demanda en el sector de la construcción, especialmente residencial, y al sector turístico. Si a este hecho le añadimos la regularización masiva de inmigrantes, cabe concluir que no son empleos creados realmente, sino que simplemente son empleos que han aflorado de la economía sumergida, pero que ya existían. Por tanto, hay que tener en cuenta este hecho a la hora de analizar la capcidad y el crecimiento necesario de la economía española para crear empleo. Además, son dos sectores en los que los continuos datos que aparecen van reflejando un agotamiento de su crecimiento y habrá que seguir la evolución de los mismos muy de cerca.

3. La tasa de paro femenina se sitúa en el 11,11%, apenas se reduce en 0,42 puntos respecto al trimestre anterior y sigue siendo casi el doble de la masculina, además de continuar ampliándose el “gap” entre ambas, ya que se reduce menos que la masculina y está tan solo 0,07 puntos por debajo de la del mismo periodo del año pasado. Además continua estando muy por encima de la tasa media de la zona EURO, situándose en agosto 1,2 puntos por encima.

3. El dato más llamativo es quizás la temporalidad que alcanza un 34,39%. Para ver nuestra situación relativa basta comparar la tasa de temporalidad media anual de 2005 que fue del 33,3% frente al 15,3% de la zona EURO. Es cierto que crece la contratación indefinida un 1,27%, sin embargo la contratación temporal lo hace al 2,18%. Independientemente de los problemas que genera la baja calidad del empleo en nuestro país, es quizás más preocupante lo que demuestran estos datos y que ya ha advertido la CEOE, la confianza empresarial en nuestro país está deteriorándose a pasos agigantados y la primera variable que lo pone de manifiesto es la contratación indefinida. Además de este hecho basta mirar las cifras de Inversión Directa Extranjera que ha caido casi un 50% en nuestro país en los dos últimos años.

4. Frente al triunfalismo del Gobierno por estos datos, cabe apuntar que la metodología de cálculo de la EPA ha sido recientemente reformada y por tanto, hay que tener cautela a la hora de comparar los datos y compararlos con todo el periodo democrático, tal y como ha hecho algún dirigente del Gobierno.

En definitiva y a modo de conclusión, aunque los datos a primera vista pueden parecer positivos, analizando los mismos vemos que si bien el empleo crece, no se puede decir lo mismo de la calidad y fortaleza del mismo. No se están haciendo reformas estructurales en los sectores productivos de menor productividad, baja inversión en I+D+i y TICs, en definitiva actuaciones estructurasles encaminadas a incrementar la productividad y poder así aumentar la competitividad de nuestras empresas en el exterior, especialmente por la aparición de un gigante, que ya no es tan sólo una amenaza, sino una realidad llamado China. Por tanto, habrá que estar al tanto si los señores del Gobierno son tan optimistas cuando la construcción empiece a aterrizar.

Rafael Pampillón 31 Octubre 2006 - 11:35

En un mail que me envía Jaime R. dice que le parece que el empleo en España depende, excesivamente, de la construcción que, no lo olvidemos, es cíclica. Por otro lado dice que la oferta exportable, adolece de falta de competitividad, entre otras razones porque la tecnología (el porcentaje de productos de alta intensidad tecnológica en el total de esa oferta) es muy baja, alrededor del 12%, y, por tanto, se
acomoda mal a las pautas internacionales de demanda. Estoy de acuerdo con Jaime.

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