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Segunda vuelta de las elecciones en Brasil: Lula o Alckmin

Escrito el 3 octubre 2006 por Rafael Pampillón en América Latina

En la primera vuelta, de las elecciones presidenciales brasileras, Lula (Partido de los Trabajadores) ha conseguido el 48,6% de los votos y Alckmin (PSDB-PFL, el partido de Enrique Cardoso), el 41,6%, muy por encima de lo pronosticado para el centro-derecha. La segunda vuelta (29 de octubre) abre, por tanto, la puerta a Alckmin, que hasta ahora lo tenía crudo, para ganar. La victoria de Alckmin sería bien acogido por los empresarios nacionales y extranjeros por presentar un perfil más neoliberal y más agresivo respecto a las reformas. Lula no ha obtenido mejor resultado porque le ha pasado factura los escándalos de corrupción. Y por el lado de la izquierda Lula también ha pagado el coste de su política económica ortodoxa. Si bien por el centro, la estabilidad macroeconómica que ha prevalecido en el país durante sus 4 años de mandato, le han dado y le van a dar un amplio respaldo que le va a complicar a Alckmin conseguir un resultado mejor al obtenido en primera vuelta. Las dos opciones están abiertas. La campaña para la segunda vuelta pondrá a prueba la capacidad que hasta ahora ha demostrado Lula para contentar a todos. La bolsa ha valorado positivamente el resultado del 1 de octubre subiendo, a la vez que el real brasileño se ha apreciado.

Tanto si gana Lula como si lo hace Alckmin, tendrán que hacer una reforma del gasto público (reducir el gasto de pensiones y aumentar el gasto social y en infraestructuras) para hacer sostenible las cuentas del Estado y mejorar la pobreza. La política económica deberá seguir en la misma línea pragmática que hasta ahora, tendrá que seguir reduciendo la deuda, para seguir mejorando su rating de riesgo-país. En política monetaria deberá seguir bajando los tipos de interés (ya en el 14,25%, pero todavía demasiado altos), pudiendo llegar en 2007 a mínimos históricos en términos reales. Esto permitiría dar un impulso al supernecesario crecimiento económico (situado por debajo del 3,5% para este año) muy lejos de la media del resto de los BRIC (Rusia, India y China) que está en torno al 8-9%. Cualquiera que sea el vencedor, el 29 de octubre, deberá obtener un crecimiento del PIB en torno al 5% para encarar las elecciones de 2010 con un mínimo de dignidad.

Comentarios

Jorge Lleyda 4 octubre 2006 - 13:12

En mi opinión, Lula da Silva no va a tener excesivos problemas en revalidar la presidencia de Brasil por dos razones principales: en primer lugar, a diferencia del 2002, el partido de los trabajadores ya no se percibe como una gran amenaza respecto a la estabilidad económica, y, en segundo lugar, la positiva marcha de la economía brasileña hace que sea muy difícil convencer al electorado de un cambio en el modelo económico. Además, pese a los casos de corrupción, el actual presidente de Brasil sigue manteniendo un elevado carisma dentro del electorado.

A mi modo de ver, el principal problema que actualmente posee Brasil es la gran desigualdad entre la población, de ahí que sea necesario seguir controlando la inflación en niveles inferiores al 4-5% (suele decirse que la inflación es el impuesto de los más desfavorecidos). Para ello, el país deberá, por un lado, seguir reduciendo su gasto público, disminuyendo además la deuda pública en relación al PIB (actualmente en el 57% aproximadamente), con el fin de evitar tensiones inflacionistas, uno de los principales escollos de la economía brasileña en sus últimos años de historia, y, por otro lado, mejorar su sistema fiscal de recaudación.

Todo indica a que Brasil presenta un futuro económico atractivo que hay que aprovechar. No obstante, una amenaza latente es la apreciación del real respecto al dólar que puede hacer disminuir sus exportaciones en un futuro inmediato.

Rafael Pampillón Olmedo 4 octubre 2006 - 16:25

Estoy de cauerdo contigo Jorge. La apreciación del tipo de cambio aunque frenaría la inflación generaría a su vez pérdidas de cmpetitividad. El tipo de cambio se ha ido apreciando desde 2002 que cotizaba a 3,53 reales un dólar. Así, en 2003 y pasado el efecto Lula, la cotización se aprecia bastante hasta situarse en 2,89 reales/dólar. Vuelve a apreciarse un poco en 2004 (2,72) y en 2005 (2,28) y ahora (octubre 2006) está en 2,19. Eso es un problema para las exportaciones ya que por cada dólar exportado cada vez nos están dando menos reales. ¿Porque se aprecia el real? Porque están entrando divisas (dólares) a mansalva. Brasil tiene en estos momentos un fuerte superávit comercial (46 mil millones de dólares anuales) y un fuerte superávit por cuenta corriente (14 mil millones de dólares año) y son precisamente estos superávit los que generan una fuerte entrada de divisas (aumento de la oferta de dólares) que están apreciando el real.

Sergio Ramos V 4 octubre 2006 - 20:37

Si bien actualmente el presidente Lula da Salvia y canidato a la reelección, ha tenido un buen desempeño dentro de su período presidencial, sobre todo en lo que respecta a indicadores económicos, razón por la cual para muchos no tendrá problema alguno para ganar las elecciones frente a su rival Gerlado Alckmin.En lo que respecta a esta afirmación, opino que Brasil es un país que ha reaccionado de manera dura frente a actos de corrupción por parte del sector público en los últimos años; no debemos olvidar lo ocurrido con aquella amplia movilización social, la cual fue denominada como el Movimento Cara Pintada como reacción ante las acusaciones de corrupción en contra del ex presidente Fernando Collor de Melo y su secretario de campaña Paulo César Farias, las cuales terminaron con la destitución e inmediata renuncia a la presidencia por parte del primero.
Pues ahora es el gobierno del actual presidente Lula , el cual se ve en “el hojo del huracán” debido a fuertes acusaciones por distintos actos de corrupción que se vienes revelando desde el año 2004, hasta el último y más reciente éscandalo conocido como el “dossiergate” en el cual se acusó al presidente de intentar divulgar información falsa para desprestigiar al resto de candidatos. Es principalmente por estos motivos antes señalados y por la fuerte política de izquierda ejercida en su pasado mandato, que la posición de Lula en las encuestas se ha ido debilitando notablemente en cara a la segunda vuelta, donde según mi opinión será muy difícl que logre la reelección.

Saludos Sergio Ramos Vázquez

MARIEL MARETTI 5 octubre 2006 - 11:49

A mi parecer aunque las elecciones van a ser muy cerradas, Lula parece resurgir como el triunfador en esta segunda vuelta. Ha demostrado que un partido politico de izquierda (sobre todo en America Latina)puede manejar bien la economía de un pais sin volverse hacia políticas populistas que solo hunden al país en crisis agudas. Sobre su política económica existen retos para el próximo presidente, como ya se han mencionado, pero no se debe olvidar los grandes logros que ha tenido Lula, sobre todo la buena relación que mantiene con el FMI, el cual se ha comprometido a seguir asesorando al país, el cual en Diciembre del año pasado realizó el último pago anticipado al fondo. Lula ha logrado apoyo en el ambito internacional y ya no representa una amenaza de izquierda como la que se vive actualmente en Bolivia o Venezuela, por lo que sus futuras políticas economicas, yo considero, serán bien recibidas y correctamente asesoradas por entidades internacionales.

Rafael Pampillón Olmedo 5 octubre 2006 - 12:21

Coincido con Sergio Ramos en que Lula lo va a tener muy difícil, aunque puede ser que ocurra lo que señalan Jorge y Mariel, es decir, que Lula gane. A Lula se le está complicando la reelección. Hasta hace una semana parecía un camino de rosas ya que había superado los graves escándalos de corrupción, como el asunto de la compra de votos en el Congreso para aprobar los proyectos de Lula y que le costó la dimisión a Antonio Palocci, ex ministro de Economía. Ahora existen unas acusaciones que sugieren que su partido (el PT) encargó un informe falso para implicar en corruptelas a los candidatos del partido opositor el Partido de la Social Democracia (PSDB). La policía detuvo en un hotel a dos miembro del PT con unos 1,75 millones de reales destinados a pagar dicho documento con acusaciones contra Geraldo Alckmin y José Serra, candidatos a la Presidencia y a la Gobernación del Estado de Sao Paulo, respectivamente. A raíz de ello, se produjeron nuevas dimisiones y destituciones, entre ellas la del jefe de campaña de Lula, Ricardo Berzoini. Como consecuencia de todo esto y de la sorpresa de los resultados de la primera vuelta Alckmin tiene ahora más probabilidades que nunca de ganar. Habrá que estar pendientes de los debates a los que Lula no podrá faltar, para ver quien va a ser el ganador.

Randall Saenz 13 octubre 2006 - 19:14

Desde mi punto de vista -creo que las últimas encuestas también van en ese sentido- Lula no va a tener problemas en reelegirse. Si bien es cierto que los acontecimientos previos a las elecciones generaron malestar y minaron fuerzas al PT creo que el efecto se ha fulminado. Después del último debate Lula abrio una ventaja de 12 puntos a Alckim.

Creo que el tema que va a encender las luces de alerta en Brasil es la gobernabilidad. Lula y el PT no tienen el apoyo de un amplio grupo de partidos como lo tenía hace 4 años. Adicionalmente, el PT está muy golpeado por los escándalos de corrupción y ha perdido “atractivo” para ganarse aliados. Asimiso, los 4 anhos en el gobierno le han ocasionado un desgaste mayor del esperado y ha perdido ha figuras claves. En la acera de en frente, la oposición lidereada por el PSDB & el PFL sale mejor posicionada de lo que ellos mismos podían pensar unos meses atrás y el PMDB (grupo con mayor presencia parlamentaria) está dividido en torno al apoyo que debe dar a Lula en un segundo mandato. Si unimos todo lo anterior y analizamos los resultados electorales de la primera vuelta podemos ver que Lula ganó categoricamente las regiones del Norte y Nordeste (las más pobres)pero perdio en las regiones del centro, el Sur, y Sudeste, siendo estas últimas regiones el “motor” de la economía brasileña.

Resumiendo, aunque Lula gane la reelección la articulación del gobierno será más complicada que en el primer mandato. Brasil requiere mantener la estabilidad de los últimos años pero también necesita reformas estructurales que permita crecer la economía a mayor ritmo que el actual. Ya veremos que ocurre pero lo que si es claro es que Brasil necesita algo más que estabilidad.

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